Reden und Ansprachen

Discurso pronunciado por Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el acto de masas celebrado en la Plaza Sam SHarpe, Montego Bay, Jamaica, el 17 de octubre de 1977

Datum: 

17/10/1977

Querido compañero Michael Manley (APLAUSOS);

Queridos compañeros del gobierno de Jamaica (APLAUSOS);

Queridos hermanos y hermanas de Jamaica (APLAUSOS):

Cuando Manley nos visitó la primera vez y hablamos de esta posible visita, yo le prometí perfeccionar el inglés para hablarles en inglés (APLAUSOS). En realidad, no he cumplido mi promesa.

El compañero Manley ha dicho cosas muy generosas hacia nuestro país y hacia nuestra persona. El dijo muchas más cosas de las que yo merezco (EXCLAMACIONES).

Yo me preguntaba: ¿Cómo será el acto allá en Montego Bay? Y ahora tenemos la respuesta: un hermoso acto, mucho pueblo, muy apretado, muy unido. Veo a los jamaicanos por todas partes, en los balcones, en las azoteas de las casas. Y a mí me gusta cuando se reúne el pueblo, porque sé la fuerza del pueblo (APLAUSOS). Y cuando el pueblo está unido nadie lo podrá oprimir, nadie lo podrá esclavizar, nadie lo podrá engañar.

Para mí es un honor muy grande esta ocasión de reunirme con ustedes el Día de los Héroes Nacionales, porque esos hombres y esas mujeres lucharon y señalaron el camino de la libertad; sin sus esfuerzos y sus sacrificios no habría sido jamás posible la Jamaica independiente de hoy (APLAUSOS). .

Jamaica y Cuba tienen muchas cosas en común, tenemos los mismos orígenes, nos descubrieron en la misma época, pero yo no me explico bien cómo nos pudieron descubrir si ya nosotros existíamos en el mundo (APLAUSOS). Si en cierto modo los europeos nos descubrieron a nosotros, nosotros también descubrimos a los europeos. Pero no una Europa de libertad: una Europa de monarquías absolutas y de feudalismo, una Europa de Inquisición, una Europa que fue la madre del colonialismo y la esclavitud, una Europa que fue responsable de las injusticias y los crímenes que se cometieron en este mundo durante siglos.

La antigua población de Cuba: siboneyes y taínos, fue exterminada; los arahuacos fueron exterminados aquí en Jamaica. Eso forma parte de la historia de la conquista y del colonialismo. Pero los europeos eran incapaces de trabajar en las plantaciones, y cuando exterminaron a los indios se fueron al Africa, y decenas de millones de hombres y mujeres fueron traídos como esclavos a estas tierras, a Jamaica, a Cuba, al Caribe, a Centroamérica, a Brasil y a América del Norte. Así se originó esa institución odiosa de la esclavitud.

Durante tres siglos y medio se mantuvo la esclavitud. Es imposible imaginar los crímenes, los abusos, las injusticias y las humillaciones que se cometieron durante siglos; es imposible imaginárselo, por eso los pueblos no pueden olvidar la historia (APLAUSOS).

Pero nuestros pueblos lucharon, los esclavos lucharon en Cuba y en Jamaica, por eso ustedes tienen héroes cuyos nombres se recuerdan hoy y nuestra patria tiene muchos héroes cuyos nombres también se recuerdan. En Cuba la lucha contra la esclavitud y la lucha por la independencia se unieron, a fines del siglo pasado. Ustedes aquí en Jamaica vieron desaparecer la esclavitud primero que en Cuba. El compañero Manley me explicó que la esclavitud fue abolida en Jamaica en 1838, la esclavitud no fue abolida en Cuba hasta 1886.

Nuestra primera guerra de independencia comenzó en 1868 y el primer acto de los patriotas cubanos fue decretar la libertad de los esclavos, pero después de 10 años de lucha los colonialistas restablecieron su dominio y solo años después de finalizada esa primera guerra de independencia fue abolida la esclavitud en nuestra patria. Desapareció la esclavitud, dejamos de tener cadenas, pero la vida del pueblo no cambió, no había cadenas pero los hombres tenían que seguir trabajando como esclavos por un salario miserable, los hombres continuaron siendo explotados. Después de casi 30 años de lucha por la independencia salimos del colonialismo español y caímos en el neocolonialismo yanki. Así, mientras Jamaica era todavía una colonia británica en la primera mitad del siglo, nosotros éramos una neocolonia de Estados Unidos.

En 1959 triunfa la Revolución en Cuba y por primera vez nuestro país adquiere la soberanía total (APLAUSOS). Jamaica era todavía una colonia en esa fecha; nosotros comenzábamos entonces la revolución (APLAUSOS). Nacionalizamos todas las tierras, todas las fábricas, todas las minas, todos los bancos, todos los puertos, todo el transporte, lo nacionalizamos todo (APLAUSOS). Todas las riquezas y todos los recursos naturales pasaron a ser propiedad del pueblo. Eso es lo que nosotros llamamos la Revolución Socialista (APLAUSOS).

En nuestro país había muchos analfabetos. Iniciamos la lucha contra el analfabetismo, erradicamos el analfabetismo, enviamos maestros a todas partes del país, y actualmente todos los niños de Cuba asisten a la escuela (APLAUSOS). Tenemos 880 000 estudiantes en el nivel medio y 130 000 estudiantes universitarios (APLAUSOS). Emprendimos la lucha contra las enfermedades. Hoy la esperanza de vida se eleva a casi 70 años y tenemos el más bajo porcentaje de mortalidad infantil en toda la América Latina y el Caribe (APLAUSOS). Luchamos contra el desempleo y hemos erradicado el desempleo; hemos luchado por el desarrollo de la agricultura y de la industria.

Ahora, no hemos podido hacer eso en paz. Los imperialistas no querían revolución en Cuba, los imperialistas decían y los imperialistas creían que iban a aplastar a la Revolución Cubana. Establecieron el bloqueo económico, las agresiones militares y obligaron a nuestro país a muchos sacrificios. Pero nuestro país, nuestro pueblo, un pueblo como este que está aquí delante, un pueblo como ustedes, luchó y venció (APLAUSOS).

Nosotros estamos satisfechos con nuestro esfuerzo y nuestra Revolución, pero nosotros aunque deseamos el progreso social de todos los pueblos, no queremos imponer a ningún país nuestro sistema (APLAUSOS). Esa es una cuestión muy importante.

Y ahora quiero hablar de las relaciones entre Jamaica y Cuba. Nunca ha existido el menor incidente entre Jamaica y Cuba (APLAUSOS). Jamaica es nuestro vecino más próximo: jamás hemos interferido en los asuntos internos de Jamaica (APLAUSOS), jamás interferiremos en los asuntos internos de Jamaica (APLAUSOS). Nuestras relaciones se basan en el respeto absoluto a la soberanía y el derecho de nuestros respectivos pueblos. Nosotros no pretendemos decirles a los jamaicanos qué es lo que tienen que hacer, ningún pueblo necesita que le digan lo que tiene que hacer, a nosotros nadie nos dijo qué teníamos que hacer, pero nosotros decidimos hacer la Revolución. Y nosotros sabemos lo que los pueblos quieren: los pueblos quieren justicia, los pueblos quieren libertad, los pueblos quieren dignidad, los pueblos quieren igualdad; todos los pueblos, el pueblo jamaicano, el pueblo cubano, los pueblos africanos, todos los pueblos.

Por eso cada pueblo sabe por sí mismo lo que quiere y cómo debe lograrlo, cada pueblo traza su camino partiendo de sus experiencias y de sus realidades. Nosotros sabemos lo que ustedes quieren y nosotros sabemos lo que el compañero Manley quiere para ustedes (APLAUSOS). Y tanto Manley como ustedes quieren el máximo de libertad, el máximo de igualdad, el máximo de justicia, el máximo de bienestar y el máximo de progreso para el pueblo jamaicano (APLAUSOS).

Nosotros sabemos que Manley quiere y ustedes quieren, que no haya un solo analfabeto en el país; Manley quiere y ustedes quieren, que no haya un solo niño sin maestro en el país (APLAUSOS); Manley quiere y ustedes quieren, que no haya un solo enfermo sin asistencia médica en Jamaica; Manley quiere y ustedes quieren, que no haya un solo jamaicano sin empleo; Manley quiere y ustedes quieren, que no haya un solo jamaicano sufriendo hambre y pobreza; Manley quiere y ustedes quieren, que haya igualdad y justicia social; Manley quiere y ustedes quieren, que los jamaicanos no sean explotados por nadie; Manley quiere y ustedes quieren desarrollar la economía del país y recuperar los recursos naturales de Jamaica; Manley quiere y ustedes quieren, salud para todos los jamaicanos, empleo para todos los jamaicanos, educación para todos los jamaicanos, escuelas para todos los jamaicanos, vivienda para todos los jamaicanos, pan y bienestar para todos los jamaicanos (APLAUSOS).

Eso es lo que quiere Manley y quieren ustedes. Eso es lo mismo que nosotros queremos para nuestro pueblo, nosotros por nuestro camino, Jamaica por su camino. Los jamaicanos no nos dijeron a nosotros cómo hacerlo, nosotros no les diremos a los jamaicanos cómo hacerlo, ustedes lo saben (APLAUSOS).

La colaboración entre Jamaica y Cuba comenzó hace mucho tiempo. Cuando nuestras guerras de independencia Martí, Gómez, Maceo y cientos de patriotas encontraron hospitalidad y amistad en el pueblo de Jamaica. Por eso el nombre de Jamaica aparece muchas veces en los libros de Historia de Cuba, por eso desde muy temprano nuestros niños conocen Jamaica y desarrollan sentimientos de amistad y gratitud hacia Jamaica. Después de la Revolución Jamaica nunca se sumó al bloqueo contra Cuba (APLAUSOS); el territorio de Jamaica jamás se usó para organizar agresiones contra Cuba (APLAUSOS); el Gobierno de Jamaica jamás apoyó la conspiración y la subversión contra la Revolución Cubana, ningún gobierno de Jamaica; y eso obliga a nuestra gratitud y nuestro respeto.

Bien, pero no basta con que nos respetemos uno al otro, tenemos que ayudarnos unos a otros, es necesaria la colaboración.

Nosotros tenemos que agradecerle al actual gobierno de Jamaica y al compañero Manley que han trabajado mucho por desarrollar las relaciones con Cuba. Cuando muchos gobiernos de América Latina continuaban apoyando el bloqueo imperialista contra Cuba, Jamaica, Guyana y otros países del Caribe decidieron establecer relaciones diplomáticas con Cuba (APLAUSOS). Estas relaciones se han desarrollado y nos hemos apoyado mutuamente. Voy a poner un ejemplo: la mejor variedad de pastos para el ganado que tenemos hoy en Cuba vino de Jamaica (APLAUSOS); la mejor variedad de plátano fruta que tenemos en Cuba vino de Jamaica (APLAUSOS), pero nosotros no vamos a competir con ustedes en los mercados de exportación de plátanos, nosotros no producimos plátanos para la exportación, producimos para el consumo interno.

De Jamaica hemos recibido buenas variedades de cítricos, a su vez nosotros tratamos de enviar a Jamaica lo mejor que tenemos de cada cosa; en Jamaica han estado los constructores cubanos para hacer una escuela, constructores cubanos hicieron seis micropresas y dejaron un esquema, un programa para que los jamaicanos pudieran seguir construyendo presas en el país; nosotros hemos enviado a Jamaica las mejores variedades de caña de azúcar que tenemos y nosotros estamos dispuestos a trasmitir a Jamaica todas nuestras experiencias en la agricultura, en .la ganadería, en la salud pública, en la educación, en el desarrollo económico, en la pesca, en el deporte, en todo lo que podamos (APLAUSOS).

Ese es nuestro deber, no es un favor que nosotros le hacemos a Jamaica, es que los pueblos, todos los pueblos somos hermanos y debemos ayudarnos unos a otros (APLAUSOS).

Nosotros pertenecemos al mundo subdesarrollado, tenemos que luchar contra la pobreza, tenemos que luchar por incrementar la agricultura y la producción industrial. Nosotros pertenecemos al llamado Tercer Mundo; aparte de que nosotros somos un país socialista y tenemos vínculos estrechos con los países socialistas, formamos parte de los países subdesarrollados como la inmensa mayoría de los pueblos de América Latina, de Africa y de Asia.

Les voy a decir una cosa. Hace algunos años se hablaba de Estados Unidos y se hablaba de América Latina, pero nadie mencionaba los países del Caribe. Hace algunos años, con la conquista de la independencia, ya no hay que hablar solo de América Latina, sino de países latinoamericanos y del Caribe (APLAUSOS).

Nosotros somos en parte un pueblo latinoamericano, pero somos un pueblo del Caribe y somos un pueblo en parte africano por eso decimos que somos un pueblo latinoafricano (APLAUSOS).

Nuestros dos países pueden cooperar y pueden ayudarse en muchas cosas. Ahora estamos cooperando en la lucha contra la enfermedad de la caña, estamos luchando contra el carbón de la caña. Estamos cooperando en muchos campos, estamos cooperando en el campo de la salud, hay una brigada de médicos cubanos trabajando en Jamaica, y tengo entendido que trabajan bien y con calidad. Pero podemos cooperar en muchas cosas. Nuestros países son pequeños, puede ocurrir un terremoto en Cuba o en Jamaica y tenemos que ayudarnos frente a las calamidades de la naturaleza; puede venir un ciclón en Cuba o en Jamaica y necesitar uno la ayuda del otro. Es decir, tenemos que vivir y tenemos que cooperar como dos pueblos hermanos (APLAUSOS).

Nosotros les podemos asegurar que ustedes en ninguna circunstancia difícil estarán solos y siempre podrán contar con la amistad y la solidaridad de Cuba (APLAUSOS).

Nuestras universidades están abiertas para ustedes, nuestros centros de investigaciones, nuestros hospitales, nuestros institutos tecnológicos, nuestras investigaciones. No tenemos nunca para ustedes ningún secreto, todo lo que sea útil a nosotros estamos dispuestos a brindárselo a ustedes.

Para nosotros el internacionalismo es un principio sagrado y no es solo un deber sino también una necesidad. Cuando nuestro país estaba bloqueado y sometido a todo tipo de agresiones, recibimos la solidaridad internacionalista del campo socialista, y especialmente de la Unión Soviética (APLAUSOS). Si nosotros no hubiéramos recibido la solidaridad internacional, nuestra Revolución no habría podido sobrevivir y no tendríamos hoy el nivel de educación, de salud pública, de desarrollo económico y social que tenemos. Por eso es muy importante el principio internacionalista.

Los reaccionarios se unen, los imperialistas se unen para oprimir a los pueblos; los pueblos tenemos que unirnos para defender nuestra independencia y para derrotar los planes imperialistas (APLAUSOS).

Como ustedes saben —el compañero Manley habló sobre eso—, nuestro pueblo le prestó ayuda internacionalista al pueblo de Angola cuando los racistas sudafricanos invadieron ese país. Los racistas sudafricanos se creían invencibles, ellos creían que podrían apoderarse de Angola, pero los combatientes angolanos junto a los combatientes cubanos derrotaron a los racistas sudafricanos (APLAUSOS).

Yo coincido con el compañero Manley en que la victoria del pueblo de Angola marcó un cambio profundo en los destinos del Africa y aceleró el movimiento de liberación en Zimbabwe, en Namibia y en la propia Sudáfrica (APLAUSOS). El pueblo sudafricano lucha heroicamente contra los racistas y aunque estos asesinan a millares de hombres y mujeres en Sudáfrica, de hecho la resistencia aumenta día a día.

La situación de los pueblos hermanos de Africa es realmente terrible. Desde el punto de vista educacional en muchos países el 90% de la población es analfabeta; la situación sanitaria es terrible también, la mayor parte de las personas no viven más de 35 años.

El colonialismo dejó una situación trágica en todas partes, en el Caribe, en América Latina, en Asia y en Africa. Pero la situación en Africa es mucho peor, ustedes no pueden imaginársela. Les voy a poner dos ejemplos: en Mozambique con una población de 10 millones de habitantes los colonialistas dejaron nada más que 35 médicos mozambicanos; en Etiopía, para más de 30 millones de habitantes, dejaron 125 médicos etíopes. En esa situación dejó el colonialismo a esos pueblos.

No se puede comparar la situación actual de Cuba y la actual situación de Jamaica con la situación de Africa. Por eso nosotros sentimos la obligación de cooperar con los pueblos africanos. Miles de técnicos cubanos se encuentran actualmente trabajando en Africa, tenemos entre ellos cientos de médicos y para fines de este año tendremos alrededor de 700 médicos y estomatólogos trabajando en el exterior (APLAUSOS); a pesar de que nosotros somos un país pobre y somos un país subdesarrollado, pero consideramos nuestra obligación más sagrada cooperar con otros pueblos que están menos desarrollados y son más pobres que nosotros. Ese es un principio sagrado de la Revolución Cubana, eso es lo que nosotros llamamos el internacionalismo, porque consideramos que todos los pueblos somos hermanos y que antes que la patria está la humanidad (APLAUSOS).

Veo la lucha dura y difícil que ustedes tienen que librar. Veo la isla de Jamaica llena de montañas, tiene muy poca tierra agrícola. Nosotros comprendemos la necesidad que ustedes tienen de hacer un gran esfuerzo en la agricultura para producir alimentos para el pueblo, de elevar la producción, la productividad, utilizar el agua y construir muchas presas para desarrollar una agricultura moderna. Nosotros tenemos 85 habitantes por kilómetro cuadrado; Jamaica tiene 185, no se puede desperdiciar ni un pedacito de tierra, hay que hacer un enorme esfuerzo en la agricultura, y yo sé que eso constituye una de las principales preocupaciones de Manley.

Por eso, no quiero perder esta ocasión para rendir el más profundo homenaje de reconocimiento y de gratitud al compañero Manley (APLAUSOS). Como él explicó, nos conocimos durante el viaje hacia la Conferencia de Países No Alineados en Argelia. En esa ocasión yo tuve el privilegio de conocer al compañero Manley, y realmente desde ese primer encuentro guardo un recuerdo imborrable de él (APLAUSOS): su sinceridad, su honestidad, su firmeza, su amor al pueblo, sus principios revolucionarios. Yo recuerdo que en aquella ocasión, cuando el compañero Manley habló en la Conferencia de Argelia causó una profunda impresión en todos los jefes de Estado allí presentes. Conozco las simpatías y el apoyo del compañero Manley hacia los movimientos de liberación de Africa y en la lucha contra el apartheid, el racismo, el colonialismo y el neocolonialismo.

Y esas impresiones primeras que recibí del compañero Manley se han ido confirmando a lo largo del tiempo. Cuando el compañero Manley visitó Cuba, tuvo un extraordinario recibimiento y dejó en todos los cubanos una gran impresión, no solo por sus cualidades políticas, por su honradez, por sus convicciones, su firmeza, por sus ideas brillantes, sino también por su extraordinario talento.

Hace algunos años nadie hablaba de Jamaica en el mundo, hoy todo el mundo sabe qué es Jamaica (APLAUSOS), la política de Jamaica y la posición internacional de Jamaica. Y eso se debe en gran parte a la capacidad y al esfuerzo del compañero Manley.

Sé que él tiene que luchar en condiciones muy difíciles, Jamaica no es un país petrolero, Jamaica, como Cuba, tiene que vivir de la agricultura y la minería, trabajando muy duro, y nosotros sabemos lo difícil que es gobernar en épocas de crisis económica internacional, cuando los productos que exportamos bajan de precio y cada máquina que compramos tenemos que pagarla tres o cuatro veces más cara y cuando el petróleo que consumimos vale cinco veces más caro de lo que valía hace cuatro años.

Nosotros comprendemos muy bien las dificultades del pueblo jamaicano y las dificultades del compañero Manley, lo comprendemos muy bien, pero a pesar de eso nosotros sabemos que ustedes marcharán adelante, que ustedes continuarán progresando. Lo más importante: tienen las masas, tienen al pueblo y tienen un gran dirigente en el compañero Manley (APLAUSOS).

Nadie los va a confundir, nadie los va a engañar, no importa lo que digan, no importa lo que escriban, el pueblo sabe mucho, el pueblo sabe lo que hace (APLAUSOS). Creo que fue Lincoln quien dijo que se podía engañar a una parte del pueblo todo el tiempo, que se podía engañar a todo el pueblo una parte del tiempo, pero que nadie podría engañar a todo el pueblo todo el tiempo (APLAUSOS).

Vemos hoy aquí cómo en una ciudad relativamente pequeña se han reunido más de 100 000 personas. Eso demuestra que el gobierno de Jamaica cuenta con el apoyo del pueblo; eso demuestra que el compañero Manley cuenta con la simpatía, la confianza y el apoyo del pueblo (APLAUSOS). Eso es lo que hemos visto nosotros con nuestros propios ojos. Por eso me quiero unir a ustedes, en nombre de nuestro pueblo, en el tributo que rinden en el día de hoy a los Héroes Nacionales y elevar nuestro pensamiento de admiración y de respeto hacia Sharpe, Nanny, Gordon, Bogle, Garvey, Bustamante y aquel hombre extraordinario, padre de la independencia jamaicana, que fue Norman Washington Manley (APLAUSOS).

Aquellos hombres que en los tiempos pasados se rebelaron y dieron su vida y su sangre por la libertad de los esclavos, estaban luchando también por la independencia de Jamaica; pero no por una independencia falsa, no para sustituir al colonialismo por el neocolonialismo; aquellos hombres lucharon también por la igualdad y por la más plena justicia social.

Me siento optimista, porque en esta hora difícil a Jamaica no le faltan magníficos conductores y declaro aquí, con toda la sinceridad que me caracteriza, que considero al compañero Manley un gran continuador del esfuerzo de aquellos héroes (APLAUSOS). Y a los héroes no hay que recordarlos solo después de la muerte, hay que apoyarlos y seguirlos cuando viven y cuando están junto al pueblo luchando (APLAUSOS).

Agradezco, queridos hermanos y hermanas de Jamaica, las muestras de solidaridad y de amistad que han demostrado a nuestro pueblo, y puedo decirles que Jamaica y Cuba, los pueblos de Jamaica y de Cuba, son y serán siempre hermanos (APLAUSOS).

¡Que viva la eterna hermandad entre los pueblos de Jamaica y de Cuba! (APLAUSOS)

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(OVACION)

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