Reden und Ansprachen

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO RUZ EN EL ACTO CENTRAL POR EL DIA DE LOS NINOS, EFECTUADO EN SANTO DOMINGO, SIERRA MAESTRA, EL 19 DE JULIO DE 1981

Datum: 

19/07/1981

Queridos pioneros;

Queridos compañeros campesinos y trabajadores de la Sierra;

Queridos compañeros de la dirección del Partido y del Poder Popular de Granma:

Cuando di mi vuelta entre ustedes hace unos minutos, viendo cómo estaba la temperatura les preguntaba si se sentían calurosos, me dijeron que no. Afortunadamente, aunque estamos próximos al mediodía y con un sol directo, la temperatura se muestra relativamente fresca en la mañana de hoy. Parece que en la Sierra existe alguna forma de aire acondicionado.

A nadie se le escapa cuántos recuerdos nos trae a nosotros este lugar, y qué especial satisfacción podemos experimentar al conmemorar en este sitio el Día de los Niños, que es lo mismo que decir el Día de los Pioneros. No podemos menos que meditar y recordar cómo desde tiempos muy tempranos y a lo largo de toda nuestra lucha en estas montañas, ya entonces la cuestión de la formación de la nueva generación tenia para nosotros un carácter fundamental. Ya desde estas montañas nuestros combatientes soñaban con escuelas y maestros.

Y ciertamente no se habían apagado todavía los ecos de los disparos de la guerra, desde los primeros tiempos de 1959 comenzaron a llegar maestros a las montañas, maestros voluntarios, puesto que en aquellos tiempos no disponíamos de ese rico caudal de maestros, de jóvenes maestros dispuestos a marchar a cualquier sitio, de que disponemos hoy.

Y es ciertamente mucho lo que la Revolución se ha preocupado por la nueva generación y mucho lo que la Revolución ha tratado de hacer por ella. Para esa nueva generación se han construido a lo largo de estos años miles y miles de escuelas de todo tipo: escuelas primarias, escuelas secundarias, tecnológicos, politécnicos, escuelas de enfermeros, escuelas de maestros, escuelas vocacionales, escuelas de todo tipo.

Para esa nueva generación se construyeron cientos y cientos de círculos infantiles. Para esa nueva generación se construyeron en el país numerosas universidades. Para ellas se crearon cientos de miles de becas. Para la organización y formación revolucionaria y política de esa nueva generación se creó nuestra gloriosa Unión de Jóvenes Comunistas. Para esa nueva generación se creó nuestra pujante Organización de Pioneros. Para esa nueva generación no solo se construyeron instalaciones educacionales, sino también instalaciones recreativas, llamadas docentes recreativas.

Para esa nueva generación y para la salud de esa nueva generación, se crearon decenas y decenas de hospitales, dispensarios, policlínicos, centros pediátricos; y muchos de nuestros más calificados médicos trabajan para ella. Para ella se crearon y organizaron campañas de lucha contra las enfermedades, gracias a lo cual pudieron erradicarse de nuestro país muchas de ellas que afectaban a los niños.

En fin, nada escatimó la Revolución en ningún terreno, y gracias a ello podemos decir, por ejemplo, que la mortalidad infantil es en nuestro país menor que la de cualquier otro país de América Latina, y sin duda menor que la de cualquier otro país de los pueblos que forman el conjunto del llamado Tercer Mundo, y su nivel educacional es cada vez más elevado.

Les decía que aparte de este enorme esfuerzo para la educación y la salud, por el bienestar de los pioneros, se hicieron diversas instalaciones de otro tipo: se hicieron campamentos de pioneros en diversos puntos del país que se emplean en las vacaciones, pero que se utilizan también a lo largo del curso escolar en los planes docentes recreativos. Actualmente contamos ya con 19 campamentos de pioneros de distintos tamaños, en los cuales participan anualmente más de 400 000 pioneros. Para ellos se hicieron también los palacios y los círculos de pioneros donde participan decenas de miles.

Mas, a pesar de todo el esfuerzo realizado, estamos conscientes de que aún nos falta mucho por hacer, de que aún podríamos avanzar más.

Naturalmente no somos un país rico y cada cosa que dedicamos a los niños cuesta, cuesta recursos económicos, recursos materiales, y es por ello que no podemos hacer de inmediato todos los campamentos de pioneros que quisiéramos, no podemos hacer todos los palacios de pioneros que quisiéramos. Palacios y círculos tenemos, yo diría que solamente 32. Y ardemos en deseos de ver un día un palacio de pioneros en cada municipio del país, ardemos en deseos de ver campamentos de pioneros en todas las provincias del país, pero ello solo será posible mediante el trabajo y a lo largo del tiempo.

En este mismo quinquenio, en que el país tiene que dedicar muchos de sus recursos a resolver problemas importantes, en que todavía tiene que seguir construyendo escuelas y círculos infantiles, y hospitales, en que tiene que impulsar programas de viviendas, y en que sobre todo tiene que impulsar programas de desarrollo económico, no es mucho lo que disponemos para campamentos y palacios.

Se proyecta, sin embargo, construir un palacio de pioneros en Pinar del Río, otro en Holguín, otro en la Isla de la Juventud, uno en Jovellanos, como premio al destacado lugar que ha ocupado en la Organización de los Pioneros. Se proyecta construir también un campamento de pioneros en la zona de Santiago de Cuba. Esto no es mucho, y nos indica que debemos esperar más tiempo para poder disponer de todos los palacios, círculos y campamentos que deseamos y que necesitamos, para que prácticamente todos los pioneros puedan participar de estas actividades.

Pero nos indica también que hay que usar la imaginación, que hay que desarrollar las iniciativas, porque si de momento no podemos hacer un palacio de pioneros en cada municipio con todas las de la ley, con todos los recursos, siempre es posible, con el esfuerzo del Partido, del Poder Popular y de las organizaciones de masas, encontrar una casa, dotarla de ciertos recursos y crear con carácter provisional, y mientras tengamos el gran palacio, un pequeño palacio de pioneros (APLAUSOS). Y que se llame pequeño palacio, aunque sea una pequeña casa, porque si es para los niños aquello será siempre un palacio (APLAUSOS).

Hay que usar la imaginación y desarrollar las iniciativas. Y por eso a nosotros nos causó mucho entusiasmo y alegría, y suscitó nuestro deseo de ayudar la nueva idea que los pioneros venían experimentando desde hacía algún tiempo, que es esta brillante idea de los centros de pioneros exploradores (APLAUSOS). Y nosotros nos decíamos: ahora no tenemos los recursos para llenar al país de edificaciones grandes, costosas, como palacios de pioneros o como campamentos al estilo del palacio de pioneros de la capital o del Campamento "Ismaelillo"; pero, sin embargo, si sabemos aprovechar las áreas, los recursos naturales de nuestro espléndido país, si sabemos utilizar los recursos locales, si sabemos conquistar el deseo de cooperación de los organismos del Estado, de las organizaciones de masas, es posible desarrollar muchos centros de pioneros exploradores. Por eso nos agradó y nos entusiasmó mucho cuando se habló del tipo de instalación en que podríamos celebrar este año el Día de los Niños. Siempre con motivo de esta fecha se ha inaugurado algo: o una etapa de la Ciudad de los Pioneros "José Martí", o el Campamento "Ismaelillo", del centro del país, o el palacio de los Pioneros "Ernesto Guevara", o el Campamento Internacional "26 de Julio", de Varadero. Y cuando nos preguntábamos dónde y cómo celebraríamos esta fecha, decidimos con la Juventud Comunista y la Organización de los Pioneros, que en ningún lugar mejor que en la Sierra Maestra (APLAUSOS), y con ninguna instalación mejor que un centro de pioneros exploradores (APLAUSOS). Y eso es lo que estamos haciendo precisamente hoy. Con muy pocos recursos, con muy pocos gastos materiales, utilizando recursos locales, en ocasiones el guano, porque el guano se puede utilizar también, y está demostrado, en obras arquitectónicas hermosas, como esas cabañas de un piso y de dos pisos donde se albergarán los niños; o como el museo natural, utilizando madera rolliza, y con la ayuda del Poder Popular, del trabajo voluntario de la juventud de Granma, del esfuerzo de los obreros, de los campesinos, de la entusiasta cooperación de esa magnífica brigada de constructores de carreteras (APLAUSOS), que son los que tan rápidamente vienen construyendo esa difícil e impresionante carretera que va de Providencia al Alto del Naranjo, que posiblemente continúe después hasta la costa sur, convirtiéndose en una de las rutas más hermosa e históricamente importante del país, y gracias a todo esto, hemos podido celebrar dignamente este acto con más de 2 000 personas en un sitio tan apartado como Santo Domingo (APLAUSOS) .

Sé el esfuerzo que hicieron los obreros de la brigada de carretera por ayudar en la edificación del campamento, sabiendo que este acto tendría lugar a mediados de julio. Y hay que decir que para esta fecha ya esos obreros tienen cumplido el plan del año (APLAUSOS). Sin embargo, no se detendrán, ellos no se detendrán mientras haya una carretera que construir en la Sierra Maestra. Así pues, con la ayuda de todos, de la agricultura, de instituciones culturales, históricas, repito, con la colaboración de todos y con un mínimo de recursos se ha creado este magnífico centro, cuya primera etapa inauguramos hoy, ya con su museo histórico en una modesta casa, su plazoleta "José Martí", su museo natural, sus albergues, su cocina comedor y sus diversas instalaciones, manteniéndose la idea de continuar trabajando para dejarlo concluido a fines de este mismo año.

Ahora bien, no es un centro de exploradores lo mismo que un palacio de pioneros. Allí organizan sus círculos, realizan las actividades de acuerdo a sus intereses, su vocación y las necesidades del país; los campamentos se utilizan en las vacaciones o en el período escolar como centro de docencia y de recreación. Pero creo que pocas cosas tan importantes podemos crear como estos centros de exploradores. Incluso a nosotros nos han dicho que los propios pioneros que van a la Ciudad de los Pioneros "José Martí" muchas veces prefieren los centros de exploradores que están en las inmediaciones, que prefieren, en fin, los centros de exploradores a los campamentos. Y en realidad, si queremos estar preparados para la vida, si queremos estar preparados para todo, para enfrentar cualquier situación apretada, difícil, para enfrentar dificultades, para arreglárnosla en cualquier situación, no hay nada que nos pueda ayudar tanto y enseñar tanto como los centros de exploradores de pioneros (APLAUSOS).

Yo recuerdo que a mí una de las cosas que más me gustaba a esa edad era precisamente la exploración, y era casi imposible que viera una loma y no sintiera la tentación de escalarla, y no solo sintiera la tentación, sino que no me decidiera a escalar la loma; cruzar ríos, escalar montañas, entrar en contacto con la naturaleza, era una de las cosas que más me agradaba. Pero era algo que teníamos que hacer los aficionados por nuestra cuenta. No teníamos ni hamaca, ni nylon, ni casa de campaña, ni todos los implementos que tienen ahora los exploradores, ni instructores que nos enseñaran; nos mojábamos, dormíamos en el suelo y teníamos que enfrentar grandes dificultades en nuestras actividades como exploradores. De eso me estaba acordando yo cuando ustedes me hicieron el honor de entregarme el carné de explorador (APLAUSOS), porque puede decirse que uno de los primeros deportes que practiqué en mi vida fue el de la exploración.

Un campamento de exploradores, un centro de exploradores no es un lugar para estar allí, es una base para moverse, para organizar las excursiones. Si hay un río, como este hermoso río de Yara, se puede utilizar; si hay otro río en otro sitio se puede utilizar. Todo este sitio está rodeado de montañas, no lejos está el Turquino incluso. Yo diría que este es un excelente lugar como centro, desde donde realizar las actividades y las excursiones, donde se aprende a vivir en contacto directo con la naturaleza: cómo se arma una hamaca y cómo se desarma, cómo se construye un techo de nylon o un techo de guano, cómo se arma y desarma una casa de campaña. Y nosotros en una exhibición que nos hicieron antes de comenzar el acto pudimos ver a un niño cómo con los ojos vendados, acostado en la hamaca, en cuestión de segundos puede decirse, se levanta, se pone los zapatos, recoge la toalla y la frazada y la pone en la mochila, desata la hamaca, envuelve la hamaca, la guarda en la mochila, se pone la cantimplora, se pone la mochila y está listo (APLAUSOS). Es impresionante ver cómo un niño puede desarrollar esas habilidades.

Otros que en cuestión de segundos armaban y desarmaban la casa de campaña; otros que dominaban con rigor la regla de cómo se organiza un campamento higiénico, y resolvían con recursos naturales todas las dificultades; cómo se organiza la cocina; cómo se utilizan los materiales del campo con los más diversos fines; una preparación extraordinariamente útil en la vida, que nosotros en las montañas tuvimos que aprender por nuestra cuenta, porque en los primeros meses no teníamos, ni siquiera hamaca, ni nylon; nos acostábamos a veces en una ladera de la montaña y amanecíamos tres o cuatro metros más abajo, empapados de la humedad y del rocío; teníamos que soportar todos los aguaceros que caían y que suelen ser bastantes en estas montañas. Yo diría que los tres grandes inventos que hicieron posible que nosotros nos adaptáramos a esta montaña y viviéramos como si formáramos parte de ella, fueron: la hamaca, el nylon y la cocina por escuadra, porque antes, cuando éramos ya veinte y tantos, teníamos que esperar llegar a una casa para comer, porque podía aparecer una olla y algo que cocinar allí. Por aquellos tiempos, por el terror imperante por la represión y los bombardeos, casi todas las casas estaban deshabitadas, sobre todo en los primeros tiempos. Pero cuando nosotros aprendimos a poner en la mochila un poco de manteca, un poco de sal, un poco de arroz, algunos plátanos, alguna malanga, cualquier cosa, y llevarla con nosotros, utilizando alguna lata o cazuela que también llevábamos a cuesta, en cualquier sitio donde nos deteníamos, de noche, no teníamos más que prender el fuego, buscar agua, y cocinábamos. A partir de ese momento adquirimos gran movilidad, podíamos estar 10 días consecutivos sin que nos viera nadie, hacer largas exploraciones y utilizar tácticamente los lugares mejores para nuestra lucha. De modo que esa posibilidad de dormir en el bosque, de cocinar en el bosque, de adaptarnos al bosque, fue una cosa decisiva sin la cual nosotros no habríamos podido hacer la guerra.

En los centros de exploradores se enseña a los pioneros a atender cualquier urgencia, por ejemplo, una cura de emergencia. Y, realmente, uno siente deseos de que todos los niños y todas las niñas del país pudieran disfrutar de esa alegría, disfrutar de ese placer, a la vez que adquirir conocimientos tan útiles en la vida. Si nos viéramos en la necesidad de combatir de nuevo defendiendo la patria, si nos viéramos en la necesidad de usar otra vez las montañas y los bosques, entonces cuánto no valdrá haber aprendido primero a vivir en los bosques, en las montañas, en los campos, y a orientarnos, a encontrar cualquier punto, y a conocer un mapa. Hay pocos placeres mayores que el que la naturaleza puede brindar al hombre.

Precisamente con motivo de estas ideas, y sobre todo inspirado en la experiencia de los centros de pioneros exploradores, surgió la idea de llevar esto un poco más arriba, a los jóvenes y a los adultos.

¿Cómo resolver los problemas vacacionales? Tenemos que apartarnos de las viejas concepciones, tenemos que apartarnos de la idea de que solo en las playas se pueden pasar unas vacaciones y que solo en Varadero se pueden pasar unas vacaciones. Eso ni en el año 2050, ni en el 2100. Habría que construir cientos de miles de viviendas en las playas, si nos atenemos al viejo concepto. Sí tenemos que construir cientos de miles de viviendas en un futuro próximo, pero no en las playas, sino en las ciudades, para resolver los problemas actuales, y en los campos, y junto a las fábricas. No podemos pensar en hacer muchas construcciones en las playas para vacaciones, cuando sabemos que, por ejemplo, en estas mismas montañas hay cientos y cientos de maestros que no tienen ni una cabaña donde residir; cuando sabemos que hay cientos de miles de familias obreras y campesinas que tienen serios problemas de vivienda. Además, no alcanzarían todas las playas para que 10 millones de ciudadanos, nada menos que en el breve período de julio y agosto, que coinciden con las vacaciones, se vayan para la playa. Cualquiera comprende que esa no puede ser la solución masiva del problema. ¿Cómo podemos encontrarla? Precisamente si desarrollamos el campismo y el excursionismo, porque entonces nos las arreglamos con una hamaca, con una mochila, con un nylon, con una casa de campaña.

Y acorde con estas ideas, y sin publicidad alguna, hemos estado trabajando con los compañeros de la Juventud Comunista para organizar en las montañas y bosques de Pinar del Río, los primeros campamentos juveniles y de trabajadores; y se han asignado algunos recursos para ello, casas de campaña, hamacas, nylons, transporte. Ellos habían estado experimentando con éxito los fines de semana, y se preparaban ya a hacer lo en mayor escala en los meses de julio y agosto, y las condiciones estaban —por cierto— creadas gracias en parte al esfuerzo del Partido y del Poder Popular de Pinar del Río, de la Juventud de Pinar del Río, que de manera entusiasta colaboraron con la Dirección Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas en esta actividad. De eso no se había hablado ni queríamos hablar, porque nos gusta hacer como hicieron los pioneros, que experimentaron primero con estos centros de exploración. De todas formas, algo se está haciendo en este sentido, y se está experimentando en el occidente del país y se piensa trasladar la experiencia para las otras provincias.

Se necesitan, desde luego, algunos recursos, pero relativamente modestos. En un bosque de pinos, en un bosque de latifolias, en montañas, a la orilla de una presa, a la orilla de un río, se puede armar un campamento, se puede pasar un fin de semana, y en período de vacaciones se puede pasar una semana, y 10 días, y 15 días. Yo diría que incluso con atractivos que no se encuentran en la misma playa, y de una manera muy económica, que no le exige al país ni siquiera cantidades adicionales grandes de productos, porque pueden, precisamente, los excursionistas llevar los alimentos y confeccionarlos ellos. Es decir, esa idea que estábamos empezando a desarrollar surgió como resultado de la experiencia extraída de estos centros de pioneros exploradores, y la pensamos seguir llevando adelante poco a poco; aunque lamentablemente, en este año y en estos meses hemos tenido que suspender la actividad, como más adelante explicaremos.

Pienso que no podemos hacer nada mejor que preparar a los niños y educarlos en estas concepciones, que son las únicas que le permitirían a nuestra patria y a nuestro pueblo resolver el problema de las vacaciones para millones de personas. De ahí la importancia que tiene este centro. No es el único, ya existe uno en Matanzas, otro en La Habana, otro en Guantánamo, diversas provincias están trabajando en esa dirección, y se proyecta, entre este año y el próximo, crear unos cuantos más, tal vez cuando menos uno por provincia.

Ahora, sin duda que este centro de Santo Domingo es un centro privilegiado, la naturaleza de estas montañas es impresionante por su verdor, por su belleza, por su fuerza. Esa carretera que se construye hacia acá, sin duda permite disfrutar de algunos de los paisajes más hermosos del país. Pero a este centro de exploradores le ha correspondido el privilegio de haber sido ubicado no solo en la Sierra Maestra, junto a las montañas más altas del país, sino en una de las zonas más importantes e históricas de nuestra guerra revolucionaria.

No fue mucho el tiempo que transcurrió en los primeros meses de nuestra lucha antes que nosotros llegáramos a esta zona de Santo Domingo en 1957. El primer combate victorioso del Ejército Rebelde tuvo lugar no muy lejos de aquí, en la desembocadura del río La Plata; el segundo combate victorioso, tampoco muy lejos de aquí, en las proximidades del río Palma Mocha. Podemos decir que esto fue centro. Muchas veces cruzamos por aquí, muchas veces preparábamos mortales trampas al enemigo, muchas veces se produjeron enconados combates.

Pero sobre todo esta zona adquirió relieve singular en los meses de junio y julio de 1958, a raíz de la última ofensiva militar de la tiranía, que lanzó contra la Sierra Maestra alrededor de 10 000 soldados, siendo así que en aquellos momentos nuestras fuerzas no alcanzaban ni siquiera 200 hombres armados, cuando todavía no se habían unido las fuerzas de Almeida, de Guillermo, de Ramiro y de Camilo. Y precisamente por aquí penetró una de las tropas más aguerridas del enemigo y también más brutal, más represiva —lo demuestran esas tarjas con los nombres de los campesinos vilmente asesinados—, y llegaron hasta aquí, este fue el máximo punto de penetración en la ofensiva, el más próximo a Radio Rebelde y a la Comandancia General, que no distaba de aquí en línea recta ni siquiera dos kilómetros, de modo que los morteros podían disparar sobre Radio Rebelde debido a la corta distancia en que se encontraba el enemigo. Con muy pocas fuerzas, prácticamente con escuadras, fue necesario defender todos los accesos a la Comandancia General y a Radio Rebelde, en momentos en que precisamente en otras muchas direcciones de las sierras nos venían atacando, por las Vegas de Jibacoa, por Meriño, es decir, por el norte, por el oeste, por el sur, por todas direcciones. Y fue precisamente en este sitio donde a finales del mes de junio se le dio un golpe anonadante a la tiranía, liquidándole una compañía completa a uno de los batallones avanzados, con solo 18 hombres, que fueron reforzados ya en horas del anochecer por otros 15. La compañía quedó cercada entre un pelotón de 12 hombres por el frente y seis hombres que la atacaron por la retaguardia. Se les hizo un gran número de bajas, un buen número de prisioneros y se les ocuparon más de 50 armas en solo 24 horas, 50 armas que para nosotros adquirían un valor extraordinario en aquellos momentos, en que teníamos muchos hombres, muchos reclutas, pero sin armas. Nos permitió crear una fuerza de choque con la que después golpeamos, en las semanas sucesivas, al enemigo en coordinación con otras pequeñas unidades hasta derrotarlo y obligarlo a salir en desbandada de la Sierra Maestra.

En el mes de julio se volvió a combatir en este sitio fuertemente y a lo largo del río de Yara. Aquí lucharon y dieron su vida varios compañeros muy meritorios, y uno de los que más recuerdo era un obrero minero y un excelente soldado, Ramón Paz (APLAUSOS), muy disciplinado, muy valiente, actor de numerosas proezas en los combates de la ofensiva y que al fin perdió su vida en los últimos combates de Santo Domingo, a fines del mes de julio.

No tengo intención ni mucho menos de extenderme sobre aquellos acontecimientos, simplemente quiero decir que este lugar jugó un papel muy importante en el momento mas crítico, más difícil y más decisivo de nuestra guerra revolucionaria, y tiene un enorme valor histórico (APLAUSOS).

La provincia Granma cuenta con muchos lugares históricos, relacionados con el desembarco del Granma, precisamente por eso se llama Granma, y relacionados con nuestra lucha revolucionaria. Ella cuenta dentro de su jurisdicción el punto exacto donde estaba Radio Rebelde y donde estuvo al final de la guerra la Comandancia General. Esa comandancia se crea ya después de la ofensiva, mientras se preparaba la contraofensiva rebelde a lo largo y ancho del país. Pero Radio Rebelde sí estuvo ahí bastante tiempo, los últimos 10 meses de la guerra, Radio Rebelde jugaba un papel fundamental y era uno de los objetivos del enemigo durante su última ofensiva capturar Radio Rebelde y destruirla, a la vez que capturar nuestras fábricas de minas, capturar nuestro hospital y capturar el campamento de la Comandancia General, para tratar de dispersar y destruir nuestras fuerzas. No pudo lograrlo, a pesar de los enormes esfuerzos que realizó.

Podría discutirse, porque según la jurisdicción establecida en la División Político-administrativa, yo decía que el puntico exacto donde está Radio Rebelde es la línea divisoria entre Santiago y Granma. Parece que la falta de comunicación aquí dio lugar a que se extendiera la jurisdicción de Santiago a lo largo de la costa sur. Pero pudiera decirse algo más, que en términos estrictamente topográficos y geográficos, si la línea de demarcación es el alto de la Maestra, el campamento de la Comandancia General queda unos metros al sur y, por tanto, podría plantearse la enojosa cuestión de la jurisdicción de esa área entre las provincias Granma y Santiago de Cuba. Pero realmente no tendría sentido, porque ese lugar está muy lejos de Santiago y tiene sus comunicaciones y su acceso a Manzanillo y a Bayamo, con esta carretera más todavía, y por eso es lógico que de ese punto se encargue la provincia Granma, que es la que lo ha venido haciendo históricamente (APLAUSOS).

Pero del lado allá hay también otros importantes lugares, la batalla del Jigüe, hacia el sur del punto donde nos encontramos; las batallas entre el Jigüe y La Plata, los combates de la Plata, entre otros el primero victorioso del Ejército Rebelde.

La gran riqueza histórica de esta zona es incuestionable, y si bien a nosotros no nos llama tanto la atención, sin duda a medida que el tiempo pasa, las nuevas generaciones se interesan más por estos episodios que no vivieron. Posiblemente los que menos se preocupen de la historia, son precisamente los que han estado viviendo esa historia; es a los que vienen después a los que se les despierta un extraordinario interés por conocer aquellas cosas de las que no pudieron ser testigos personales.

Si nosotros cuando estábamos en la Sierra hubiéramos estado pensando en la historia, tal vez, no se habría perdido un solo documento, se habrían estado guardando recuerdos de todas clases, fotos, etcétera; nadie pensaba en eso. Por eso es que no deja de producir una cierta impresión cuando llegamos a uno de estos museos y vemos una fotografía o vemos un recuerdo de aquella época o vemos un fusil, un arma, algo; porque nadie pensaba en aquella época en eso, la tarea fundamental era luchar y derrotar al enemigo.

Y ha sido un grupo entusiasta, responsable y muy trabajador, de compañeros historiadores, los que se han encargado de investigar todo lo que ocurrió en la Sierra Maestra, que han entrevistado a miles de campesinos, de participantes en los combates, tanto soldados rebeldes como soldados enemigos sobrevivientes, y han recogido una gran cantidad de datos históricos, de modo tal que a veces yo les pregunto a ellos: ¿Te acuerdas bien dónde fue tal combate, tal punto, tal acción? Porque incluyendo combates en que participamos, ellos saben más que nosotros; ya que nosotros sabemos lo que pasó de nuestro lado, y ellos han sabido lo que pasó de nuestro lado recogiendo innumerables testimonios, pero saben también lo que ocurrió del otro lado, recogiendo también otros muchos testimonios; y de esa forma han ido preparando material muy fidedigno y muy valioso sobre la historia de nuestra guerra revolucionaria que ayuda considerablemente, precisamente cuando llegue el momento de hacer un museo o escribir un libro. Ellos conocen a todos los personajes y todos los acontecimientos fundamentales.

Esa es una riqueza de nuestro pueblo, de nuestra provincia de Granma que puede despertar el interés en lo que se ha dado en llamar turismo histórico, también puede hablarse de excursionismo histórico, a muchos de los que vengan por acá. Tiene la ventaja esa, de carácter histórico, esta zona y este centro.

Además, indiscutiblemente que si se quiere disfrutar de una excursión al Turquino, por nuestra experiencia, no es mejor hacerlo subiendo desde Ocujal, en que hay que caminar constantemente sin apoyo de la vegetación y con grandes calores durante una parte del trayecto, subir casi 2 000 metros y bajarlos el mismo día. Si se quiere hacer una verdadera excursión hacia el Turquino, lo más aconsejable es venir por esta zona, se puede si se quiere, río arriba, por un lugar llamado La Jeringa, acercarse hacia un pico que es el segundo en altura después de los tres del Turquino, que es El Joaquín; pero una excursión incuestionablemente útil que permite disfrutar de la vida de campañas, sería iniciarla por el alto de la Sierra Maestra, en El Naranjo, caminar durante tres días, haciendo dos veces campamento antes de llegar al Turquino —si se quiere se puede hacer una vez—, pero sin duda que la mejor ruta, a mi juicio, y es la que están utilizando ya los compañeros de la SEPMI, Sociedad de Educación Patriótico Militar, que por cierto está realizando un excelente trabajo con nuestros adolescentes y jóvenes, y que dispondrá de un campamento con capacidad para 300 personas en una zona aledaña a este centro, utilizando servicios comunes, como la cocina, con el Centro de Pioneros Exploradores. Ellos, los compañeros de la SEPMI, están ya utilizando esa ruta para subir el Turquino. De modo que es posible que esta se convierta en la zona más frecuentada para las escaladas al Turquino.

Y si se quiere conocer la Sierra, si se quieren conocer los bosques, si se quiere disfrutar del recorrido sin duda esta es la mejor ruta.

Pienso también que esta zona adquirirá valor turístico, no solo de turismo histórico, sino también de turismo recreativo. De modo que muchos valores se encierran en este punto.

Aquí, frente a nuestras montañas, podemos darnos cuenta de cómo el hombre y la propia naturaleza van transformando el paisaje. No es exactamente el paisaje de ahora el que veíamos aquí en aquellos años de la guerra, esa montaña que está frente a nosotros, directamente frente a nosotros era distinta, estaba en gran parte cubierta de bosques, y suerte, porque nos ayudó a ocultar y camuflar nuestras trincheras, nuestras posiciones, nuestras defensas.

El hombre, en los años subsiguientes, ha causado alguna despoblación de esta área. La naturaleza, a través del ciclón Flora ha causado también importantes cambios en el valle del río, ensanchando el cauce, ampliando el área de arenas y pedregales. Pero no hay duda de que por obra del hombre y por obra de la naturaleza se han producido cambios en esta región, cambios que entristecen; porque se han derribado muchos árboles y se ha sembrado poco.

Claro que históricamente el latifundio, el desempleo, obligó a miles de familias campesinas a venir a estas montañas, y la técnica de cultivo era tumbar el bosque, ni siquiera utilizar la madera, quemar los árboles, plantar allí por algunos años vianda, después derribar otra área del bosque para hacer lo mismo una vez agotado y erosionado el suelo de la anterior. O en ocasiones se plantaba café, después de las viandas y quedaban entonces los cafetales, pero el bosque iba desapareciendo, y una de las zonas más agrestes eran estas zonas de La Plata, Palma Mocha, el Turquino, pero después de la Revolución se han deforestado también en cierta medida.

Nosotros sabemos los problemas de la montaña, muy distintos problemas, es donde más difícil resulta hallar soluciones. Un camino costoso ayuda a los vecinos que están muy próximos, pero cuando ya está en otro valle no los ayuda para nada, porque quedan, con montañas de por medio. Se hacen más difíciles las comunicaciones, las escuelas se hacen difíciles.

En esta misma provincia de Granma tenemos 465 escuelas primarias, algunas con muy pocos alumnos, los profesores en condiciones difíciles. Mil doscientos maestros prestan su servicio en esta montaña, solo en la provincia Granma. Sabemos los esfuerzos que el Partido y el Poder Popular están haciendo en la provincia, por ir mejorando las condiciones en esas escuelas, condiciones de seguridad, condiciones de higiene, los problemas del mobiliario, las condiciones de vida del maestro, construyendo incluso, algunas escuelas nuevas. Nosotros los hemos estimulado a que sigan desarrollando esas tareas.

Sabemos también el esfuerzo que realiza la provincia Granma por desarrollar el movimiento cooperativo en las montañas, porque en las montañas, nuestra opinión es que el sistema de producción ideal son las cooperativas, ya que es muy difícil introducir un buldózer grande, un tractor grande, un avión, una combinada en la producción, el trabajo es muy artesanal. No son las condiciones ideales para una empresa estatal, tampoco son las formas de producción individual las más adecuadas, porque entonces cada cual en su minifundio quiere sembrar café, cacao, viandas, ganado; si se reúnen, pueden decir: esta área puede ser para la producción de leche, esta para la producción del autoconsumo, esta para la producción de café, esta para cacao, esta para forestales; porque yo creo que al campesinado de nuestras montañas le corresponde un papel fundamental y a las cooperativas en las montañas un papel esencial en la repoblación forestal de la Sierra Maestra. Nosotros tenemos que idear métodos, sistemas, estímulos, para que esas cooperativas siembren árboles y vayan recuperando las riquezas destruidas por decenas de años de explotación irracional de las montañas. Estas montañas tienen que recuperar toda su belleza y toda su riqueza, y solo puede lograrse con el trabajo del hombre, una razón más para estimular estos centros de exploradores que desarrollan el amor por la naturaleza, la conciencia de preservar el medio, de conocer la naturaleza, de protegerla y desarrollarla.

Por este conjunto de circunstancias, compañeros y compañeras, reviste especial significación este acto. Decíamos lo que habíamos hecho, lo que la Revolución había hecho por los niños. Sería difícil encontrar otro país donde en tan pocos años se hubiese hecho tanto por los niños y por la nueva generación, ellos seguirán contando con toda la atención de nuestro Partido y de nuestro Gobierno.

Nos enfrentamos casualmente ahora al hecho doloroso de la epidemia, surgida en semanas recientes, del virus número dos del dengue, que ha sido fuerte, agresiva, que ha obligado al país a un gran esfuerzo para contrarrestar sus efectos, que ha obligado a nuestros médicos, trabajadores de la salud, enfermeras, técnicos, personal de servicio, a un gran esfuerzo, del cual en otra ocasión habrá oportunidad de hablar. Como esta epidemia afecta a adultos y a niños, pero es más peligrosa para los niños, se adoptaron una serie de medidas con vistas a combatir los riesgos de su propagación y a proteger, en especial, a los niños. Es por eso que dolorosamente este año hemos tenido que suspender muchas actividades pioneriles, con excepción del campamento de Ciudad de los Pioneros "José Martí" y del campamento Internacional, donde pudimos tomar medidas excepcionales para reducir a cero mosquito cada uno de esos puntos y contar con suficiente número de pediatras y recursos para atender de inmediato cualquier caso que viniera de su casa ya contagiado, gracias a lo cual hemos podido salvar las vacaciones de 70 000 a 90 000 niños que debían asistir al campamento "José Martí" con excelentes resultados hasta este momento, por lo cual hay que reconocer el exitoso trabajo de los médicos, de la Organización de Pioneros y de la Juventud.

También ya está en funcionamiento el Campamento Internacional "26 de Julio". No disponíamos de recursos para adoptar las mismas medidas en todos los campamentos del país, por lo tanto fue necesario suspender las actividades en el resto de los mismos. Fue necesario suspender también los Juegos Escolares de este año, en el que participarían miles y miles de niños de las distintas provincias. Fue necesario suspender el Encuentro Nacional de Círculos de Interés Científico-técnico. Fue necesario suspender ese plan recreativo de que estábamos hablando, programado en julio y agosto para los jóvenes, y por lo tanto nuestro experimento va a sufrir, por lo menos, un año de atraso, puesto que era muy importante, a los fines que estábamos analizando, la experiencia de julio y agosto de este año.

Ciertamente hemos tenido que afrontar el sacrificio de numerosas actividades relacionadas con los pioneros y jóvenes; pero no nos vamos a desanimar por esto, la Revolución sabe enfrentarse a las dificultades y a los problemas. ¡A la epidemia nos estamos enfrentando exitosamente!, y por suerte ya el número de casos diarios va reduciéndose y en los últimos días estaba reducido aproximadamente a la mitad de los casos diarios, alcanzados en semanas anteriores. Nos estamos enfrentando resueltamente y la vamos a vencer, de eso no debe tener dudas absolutamente nadie; pero sobre esto sería bueno hablar en otra ocasión.

Lo que quiero expresar es que no nos vamos a desanimar, que vamos a seguir trabajando intensamente en todas las actividades que tienen que ver con la formación de nuestra nueva generación y que tienen que ver con los niños. Y si este año no hemos podido tener Juegos Escolares, los años futuros los tendremos más brillantes y mejores. Y si no hemos podido tener vacaciones para muchos niños en los campamentos, en los años futuros las tendremos para más niños y mejores todavía, y tendremos nuestros encuentros científico-técnicos, y tendremos nuestros centros de exploradores. La vida premia a los que se esfuerzan y nos hemos esforzado mucho por los niños de este país, por su bienestar y por su felicidad.

¡Grandes han sido los frutos recogidos, pero aún mayores serán esos frutos en el futuro!

Aprovecho esta ocasión para trasmitir el más fraternal, el más cariñoso y, pudiéramos decir, el más paternal saludo a todos los niños de nuestro país (APLAUSOS), a todos los pioneros (APLAUSOS), incluyendo a aquellos que en este momento se encuentren en los hospitales pediátricos atendidos por nuestros médicos como consecuencia de la epidemia (APLAUSOS).

¡Felicidades y deseos de éxito!

¡Felicidades a los niños!

¡Felicidades a sus maestros, a sus profesores, a sus guías, a sus instructores, a su pujante organización, que ya comprende a 2 111 000 niños en nuestro país! (APLAUSOS)

¡Felicidades a nuestra juventud, que tanto se ha consagrado a la atención, al desarrollo educativo, político, patriótico y revolucionario de nuestros niños! (APLAUSOS)

¡Felicidades, en nombre de nuestro Partido, del Gobierno revolucionario, de los viejos combatientes aquí presentes!

¡Felicidades, en nombre de los héroes del pasado, de los héroes del presente, y de los héroes del futuro! (APLAUSOS)

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(OVACION).

Si me permiten hacer una proposición, y que me parece muy justa, que está relacionada con el lugar, la historia, las batallas de la guerra que aquí tuvieron lugar, yo propongo que este campamento lleve el nombre de aquel heroico compañero que yo mencionaba, y que murió en una fecha próxima a esta hace 23 años, "Ramón Paz" (APLAUSOS).

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