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La verdad está en los hechos

Fecha: 

19/01/2010

Fuente: 

Periódico Granma
En un esclarecedor artículo titulado "El País oculta 344 sanitarios cubanos en Haití", Pascual Serrano, periodista y director de la publicación electrónica Rebelión, critica la omisión de la participación de nuestros compatriotas en aquel hermano país.

El autor se refiere al diario español El País que, en su edición impresa del pasado 15 de enero, complementaba una crónica sobre el trágico terremoto de Haití con un recuadro que tituló "Ayuda financiera y equipos de asistencia", y en el que se detallaba el socorro recibido por ese hermano país de 23 países más la ONU. En el se expone que Perú es quien más personal sanitario tiene en Haití, con 250 personas, seguido de Francia, con 85.

Este medio de prensa, con marcada intención, no incluyó a Cuba entre los países que prestan auxilio a Haití y mucho menos mencionó la asistencia médica que los cubanos ofrecen a esa nación desde hace doce años, y que inmediatamente de ocurrido el terremoto esa fuerza de la salud que se encontraba allí, estableció dos hospitales de emergencia y sumó nuevos especialistas que llevaron medicamentos y otros medios de emergencia.

Ni pensar siquiera entonces que hablara de los jóvenes haitianos que realizan en Cuba estudios como profesionales de distintas esferas, mayormente médicos y especialistas de la salud.

En Haití se encuentran hoy 512 colaboradores cubanos, 410 de ellos de la salud y el resto de educación y otros sectores sociales, productivos y de servicios. A estos se han unido 38 jóvenes haitianos que hacen la residencia médica en Santiago de Cuba, y en las próximas horas se sumarán más de cien estudiantes de esa nacionalidad que cursan el quinto año de medicina en universidades cubanas. Junto a este personal también laboran 122 especialistas en medicina de otros cinco países: Venezuela, México, Chile, España, y Canadá, además de 17 monjitas españolas, pertenecientes a dos congregaciones religiosas.

Esta actitud es consecuente con lo expresado por el compañero Fidel en su Reflexión del pasado 16 de enero: "Nuestro personal está en disposición de cooperar y unir sus fuerzas con todos los especialistas de la salud que han sido enviados para salvar vidas en ese pueblo hermano. Haití podría convertirse en un ejemplo de lo que la humanidad puede hacer por sí misma. La posibilidad y los medios existen, pero la voluntad falta."

Una ininterrumpida labor se realiza en tres hospitales: La Renaissance, Ofatma y La Paz, además de la brigada itinerante de atención primaria, y en las próximas horas serán abiertos otros centros asistenciales. Hasta la noche del pasado 17 de enero se habían atendido 8 919 pacientes, se realizaron 650 intervenciones quirúrgicas, de ellas 361 mayores y 289 menores.

La cadena televisiva CNN, a pesar de que ha abundado en reflejar la ayuda norteamericana y de otros países, también hizo un amplio reportaje y ha divulgado otras informaciones sobre la labor de nuestros médicos y paramédicos en ese hermano y sufrido país.

¡Ojalá la dramática y dolorosa tragedia que sufre el pueblo haitiano —estremecido por las necesidades más elementales de supervivencia humana— sirva para tomar conciencia y llegar a acuerdos concretos y necesarios, contrariamente a lo que sucedió en Copenhague!

Como dijo Fidel en su Reflexión: "En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan".

Una vez más queda demostrado que la verdad está en los hechos irrebatibles, no en las manipuladas informaciones de una parte de la gran prensa, esa que más nos odia y no es capaz siquiera de narrar objetivamente lo que allí sucede. Pero más que las manipuladas palabras escritas sobre la horrenda situación por la que atraviesa ese hermano país, quedan los testimonios inocultables de sus habitantes que dan fe del trabajo de los abnegados profesionales cubanos, que por más de 12 años han compartido solidariamente el dolor y la miseria de ese pueblo, y que hoy se entregan sin descanso a salvar cuantas vidas sean posible, actitud replicada en los jóvenes profesionales de ese país, formados o que aún estudian en Cuba.