Veloz Placencia, Germán

Veloz Placencia, Germán

Caminas, en sentido inverso, hacia la inmortalidad

Tu cuerpo marcha a Santiago, hacia ese paraje imperecedero que tienen los grandes, los que burlan las campanadas del tiempo. Caminas sobre los hombros de ese mismo pueblo que ha llorado tanto, que sigue amándote más allá de lo posible y no deja de decir tu nombre. Revives esa ruta que hiciste memorable, como todo lo que tus manos cálidas han tocado.
 

Agradecidas

La solidaridad y el cariño de quienes la rodean y la responsabilidad estatal hacia los más vulnerables han tejido una red suficientemente fuerte para contener los golpes que les ha propinado la vida a Georyana Cruz y su hija Elizabeth Calzadilla, residentes en el Consejo Popular El Sitio.
 

Inmenso por su espiritualidad

Fidel fue un iluminado. En eso coincide el pintor Cosme Proenza con otras personalidades de la cultura de Cuba y del mundo.
 

Eterna presencia

Estos días he visto a más de un hombre llorar. Una mujer caer de rodillas. He visto velas, altares, flores en tu nombre, Fidel. Te he visto, como las estampas de los santos, adherido a la puerta, justo en el umbral de una casa. Y es que, no sé si el paisano de otra isla o de otro mundo lo entienda, pero los de aquí, los de esta tierra, los de mi generación y los que me antecedieron, nacimos venerándote a ti, al hombre que con apenas 30 años se fue a la Sierra a hacer una Revolución.