Citas

“Es cierto que existían hacia el presidente Ben Bella personalmente simpatías grandes por parte de nuestro pueblo, porque no olvidábamos, desde luego, aquel gesto —que no puede ser fácilmente olvidado— del líder revolucionario de Argelia, del presidente del nuevo Estado independiente después de siete años de luchas heroicas, que, vísperas de aquellos días críticos de octubre en 1962, en una atmósfera de creciente tensión, llegó a Estados Unidos invitado por el gobierno de aquel país, de aquel país que mantenía con nosotros un grado de hostilidad tan alto, de aquel país que juzga a los hombres y a los gobiernos y adopta represalias con ellos en la medida que sean más amigos o más enemigos nuestros; y no hay que olvidarse de que el representante de aquel país devastado por la guerra, arrasado por la guerra, rechazando todas las presiones del gobierno imperialista de Estados Unidos, sin tener nada que esperar de nosotros, nada que recibir de nosotros, acepta espontáneamente y sin vacilaciones visitar a nuestro país, agraviar a los imperialistas y viajar de Washington a La Habana, precisamente en aquellos días, en aquellos críticos y tensísimos días.”
Referencia al texto original: Discurso pronunciado a los delegados cubanos seleccionados para representar a Cuba en el IX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en el Hotel Comodoro, el 26 de junio de 1965.
“[…] nosotros nos basamos no en ponderaciones sino en lo que sabemos a ciencia cierta, y no entraña el análisis de la obra de Ben Bella, pero sí el análisis de sus intenciones, de sus características, de su decencia, de su nobleza, de su bondad, de su pasión por la revolución y por Argelia, demostrada en numerosas ocasiones.”
Referencia al texto original: Discurso pronunciado a los delegados cubanos seleccionados para representar a Cuba en el IX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en el Hotel Comodoro, el 26 de junio de 1965.
“Recordamos nosotros nuestros contactos con aquel dirigente, su carácter decente, bondadoso, revolucionario, ¡pero no con las palabras, sino con los hechos! ¡Porque el revolucionario verdadero no es el revolucionarismo de palabra, sino el revolucionarismo de hechos!”
Referencia al texto original: Discurso pronunciado a los delegados cubanos seleccionados para representar a Cuba en el IX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en el Hotel Comodoro, el 26 de junio de 1965.