Citas

"La Revolución nunca impidió las salidas legales del país hacia Estados Unidos o cualquier otro lugar del mundo. Los gobiernos de Estados Unidos, por su parte, siempre estimularon las salidas ilegales. La visa dejó de ser un trámite necesario para ser recibido en Estados Unidos, sin excepción alguna, sin importar siquiera los antecedentes penales, o cualquier hecho delictivo que hubiese cometido; jamás uno solo fue devuelto al país".

Referencia al texto original: Discurso pronunciado sobre la emigración ilegal promovida durante 40 años por Estados Unidos contra Cuba, en Matanzas, 3 de agosto de 1999

"En su afán de desestabilizar y destruir la Revolución cubana, de cierta forma esta ley, muy general y confusa, con algunas actualizaciones posteriores, fue lo que sirvió de base al derecho automático a la residencia permanente, después de un año de ingresar en territorio de Estados Unidos, a cuanto ciudadano saliera ilegalmente de Cuba tan pronto pisara tierra norteamericana, algo que no se concedió jamás a ningún otro país del mundo".

Referencia al texto original: Discurso pronunciado sobre la emigración ilegal promovida durante 40 años por Estados Unidos contra Cuba, en Matanzas, 3 de agosto de 1999

"Cada vez que un ilegal llega a Estados Unidos genera, a su vez, el deseo o la necesidad de reunir allí a familiares y amigos, multiplicando y potenciando las salidas ilegales. La famosa Ley de Ajuste Cubano engendra ese fenómeno, que en nada beneficia a la sociedad norteamericana, y jamás Estados Unidos podrá restablecer la disciplina en sus propias costas mientras esa Ley exista. Sobre las altas autoridades pasadas y presentes de ese país cae enteramente la responsabilidad de los que a lo largo de tres décadas han perecido o corren todavía el peligro de perecer en esas aventuras, fruto de una política inmoral, anacrónica y carente absolutamente de ética y sentido humano".

Referencia al texto original: Discurso pronunciado sobre la emigración ilegal promovida durante 40 años por Estados Unidos contra Cuba, en Matanzas, 3 de agosto de 1999

"Lucharemos contra esa infame ley, infame y criminal ley. No descansaremos hasta que sea suprimida. Solo así tendremos la seguridad de que miles de niños inocentes no sean desarraigados ilegalmente de su patria, de su escuela, de su identidad y sometidos a mortales riesgos o a la propia muerte. Junto a sus padres, y por vías legales y seguras, y por mucho que nos duela, la Revolución respetará como algo sagrado el derecho de nuestros ciudadanos a la patria potestad, marcharse con sus hijos a otros países, optar por otra identidad, otra educación, otra cultura, otra bandera".

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la tribuna abierta de la juventud y los estudiantes, con la que concluyó el VII Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en el Palacio de Convenciones, 8 de marzo del 2000

"Cuántas vidas habrá costado a nuestro pueblo esa Ley de Ajuste a lo largo de 33 años de vigencia. Cuántas vidas de niños inocentes, arrancados de sus escuelas y conducidos a tales peligros por madres o padres irresponsables, o engañados por ilusiones, o por viles campañas y exhortaciones que emanan de la propaganda masiva que se lanza desde el país que, por otro lado, nos bloquea y nos trata de matar de hambre y enfermedad".

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la tribuna abierta de la juventud y los estudiantes, con la que concluyó el VII Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en el Palacio de Convenciones, 8 de marzo del 2000

"Sin la Ley de Ajuste Cubano no habría surgido el bochornoso y criminal contrabando de seres humanos que hoy utiliza técnicas ideadas por los narcotraficantes, con lanchas rápidas, que, con tres potentes motores fuera de borda, ningún guardacostas puede interceptar".

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la tribuna abierta de la juventud y los estudiantes, con la que concluyó el VII Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en el Palacio de Convenciones, 8 de marzo del 2000

"Desde el triunfo mismo de la Revolución, nunca nuestro país puso obstáculos a la emigración legal de los ciudadanos cubanos a Estados Unidos o a cualquier otro país. Cuando triunfa la Revolución, en Cuba, como en el resto del Caribe y de América Latina, que sufrían la pobreza y el subdesarrollo, muchas personas aspiraban a emigrar en busca de empleos más remunerados y de mejores condiciones de vida material que en sus propios países sometidos a siglos de explotación y saqueo nunca habrían podido encontrar. Hasta 1959 las visas que se otorgaban a los cubanos eran sumamente restringidas. Las puertas entonces, por razones obvias, se abrieron de par en par. Así se fueron creando importantes asentamientos de origen cubano en Estados Unidos".

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la Tribuna Antimperialista "José Martí", 27 de noviembre del 2001