Citas

“[…]Martí hubo de luchar muy duramente, defendiendo las ideas de la independencia frente al poder colonial español y frente a los autonomistas, que consideraban a nuestro país incapaz de adquirir la independencia o rechazaban la idea de la independencia. “

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la Velada Solemne por el 50 Aniversario de la Fundación del Primer Partido Marxista-Leninista de nuestro país, el 22 de agosto de 1975

“Martí organiza un partido para dirigir la lucha por la independencia nacional.”

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la velada solemne por el 50 Aniversario de la Fundación del Primer Partido Marxista-Leninista de nuestro país, el 22 de agosto de 1975
“Martí, admirador de Bolívar, bolivariano hasta la médula, compartió con éste hasta la muerte su sueño de liberación y unión de los países de nuestra América: "…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso", escribió horas antes de su muerte en combate.”
Referencia al texto original: Palabras en el acto de condecoración con la Orden Carlos Manuel de Céspedes, al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías, en el X Aniversario de su primera visita a Cuba. 14 de diciembre de 2004

“La creciente conciencia con que gobiernos y fuerzas políticas de la región se agrupan en defensa de sus intereses económicos comunes, la búsqueda de soluciones latinoamericanas para los problemas de la América Latina y la creciente tendencia entre los países de la región a incorporarse al Movimiento de Países No Alineados, saliendo de la órbita imperial que antes los retenía, constituyen una esperanza para los combates futuros y el mejor homenaje al Libertador continental Simón Bolívar y al prócer cubano José Martí (…)”

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la VII Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, en el Palacio de la Cultura de Nueva Delhi, India, 7 de marzo de 1983

“La Revolución no la hizo una sola generación, la Revolución la comenzó la generación de Céspedes, de Agramonte, de Maceo, de Gómez, de Martí, de Mella, de Villena, de Guiteras; la llevó adelante nuestra generación en el Moncada, en la Sierra Maestra, en la lucha contra las agresiones imperialistas; la lleva adelante nuestra actual generación de jóvenes”.

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en el acto central por el Día de los Niños, celebrado en el Jardín Botánico del Parque "Lenin", 17 de julio de 1983

“Antes eran las luchas por los destinos de nuestro pueblo, aunque ya eran en parte también las luchas por los destinos de América, sobre todo cuando Martí escribió en su última carta que todo lo que había hecho y haría era para impedir a tiempo con la independencia de Cuba que los Estados Unidos se extendieran como una fuerza más sobre los pueblos de América. Ya la prédica y el pensamiento martiano tenían un alto contenido universal, un alto contenido internacionalista y se proclamaba la lucha por la independencia de Cuba y de Puerto Rico --que todavía está allí en manos de los yankis--, un país que no tiene ni derecho a invitar a un visitante. Ya Martí se preocupaba por toda la América, ya Martí continuaba los sueños de Bolívar, ya Martí pensaba en la unidad latinoamericana y en la independencia de América Latina frente al coloso del Norte, el monstruo en cuyas entrañas vivió.”

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, efectuada en el teatro Heredia, Santiago de Cuba, 10 de octubre de 1991

“Siempre recuerdo que Martí de lo primero que hablaba era del decoro del hombre, y decía, incluso, que si había muchos hombres sin decoro, había hombres que tenían el decoro de todo el mundo.”

Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, efectuada en el teatro Heredia, Santiago de Cuba, 10 de octubre de 1991