Discursos e Intervenciones

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO RUZ EN EL ACTO CENTRAL POR EL XLIII ANIVERSARIO DE LOS ASALTOS A LOS CUARTELES MONCADA Y "CARLOS MANUEL DE CESPEDES", EFECTUADO EN LA PLAZA "CALIXTO GARCIA IÑIGUEZ", HOLGUIN, EL 26 DE JULIO DE 1996

Fecha: 

26/07/1996

Compatriotas de Holguín y de toda Cuba;

Distinguidos invitados;

Familiares y compañeros del Moncada y de Bayamo:

Hemos conmemorado muchas veces el 26 de Julio después del triunfo de la Revolución, pero esta vez quiso la casualidad que esta fecha coincidiera con el centenario de las olimpiadas.

Todos nosotros somos amantes del deporte, aunque muchos no lo hayan practicado, pero practican o han practicado ese gran deporte, grande y honroso, que es el del trabajo, y sabemos del esfuerzo físico, duro (APLAUSOS).

Todos, en un minuto o en otro, hemos tratado de seguir estas emotivas olimpiadas, donde están nuestros compañeros y compañeras luchando, y son difíciles, son duras. Nosotros apreciamos que ellos están haciendo su máximo esfuerzo, a la vez que tomamos conciencia de cómo también cada año que pase debemos hacer un esfuerzo mayor y mejor en el deporte, porque vemos con cuanto orgullo nuestro pueblo ve enarbolar la bandera y entonar el himno por cada triunfo de sus hijos, y también porque cientos de instructores cubanos están como entrenadores en casi todos los continentes y ellos mismos van a hacer más difíciles nuestras victorias, ya que no podemos caer en el egoísmo de negar el apoyo en este campo.

Hoy, precisamente, todos hacemos un sacrificio, sabiendo que Falcón iba a nadar los 200 metros ya en la final, sabiendo que tres boxeadores cuando este acto esté andando empezarán las peleas en las que participan —tan encendido estaba todo eso, que en el Congreso de los Pioneros pusimos unas pantallas cada vez que había un evento en que estaba un cubano. En este caso no lo vamos a hacer; si llega por ahí alguna noticia buena, pues tal vez se la informemos— hasta nuestras medidas tomamos, yo le dije a Sierra: "Sierra, mira a ver si pones una pantalla o inventas algo, para que aquella gente que desde temprano va a estar concentrándose no se prive de los placeres que de otra forma recibirían, sobre todo, con las victorias."

Comprendo cuán honroso y agradable es para los hijos de esta provincia haber ganado la sede de este 26 de Julio. Por primera vez se deja de aplicar un sistema de rotación —podemos decir— y la sede del 26 de Julio se convirtió en una verdadera emulación, una tremenda emulación en todo el país, y creo que la del próximo año, a partir de esta experiencia, va a ser mayor y más fuerte.

No resultó de ninguna forma fácil escoger la sede. Venían otras provincias compitiendo fuertemente y casi en la etapa final es que en realidad se decide; y, aunque no se toma en cuenta un solo factor, sino muchos, la proeza de alcanzar el primer lugar en la producción de azúcar, sobrecumpliendo el plan en alrededor de 15 000 toneladas, por lo menos, y el alcanzar la increíble cifra de 510 376 en la provincia —que no es la más grande en caña ni en la producción de azúcar—, alcanzando el 80% de sus promedios históricos y contribuyendo en esta zafra con 140 000 toneladas más que el año anterior, pero no en condiciones normales, sino ya en plena primavera, bajo unos golpes de agua tremendos, el hecho de que la provincia alcanzara ese logro, fue —a mi juicio— decisivo. Y no se abandonaron las demás atenciones a la caña, los cultivos, la siembra, la limpia, sobrecumpliéndose el plan de siembra de primavera; fue algo que, realmente, nos hizo sentir orgullosos a todos (APLAUSOS).

A lo largo de la zafra veíamos, ya que constantemente seguíamos los mapas de lluvia, que en Holguín llovía fuerte, y, realmente, la provincia que reaccionaba en el más breve tiempo para reanudar los cortes y la producción de azúcar era Holguín (APLAUSOS). A mí me llamó eso la atención muchas veces y nos dio confianza en la posibilidad de cumplir las metas nacionales que nos habíamos trazado, porque el tiempo en varias provincias fue complejo, pero en dos de ellas, especialmente Las Tunas y Holguín, fue implacable. Eran condiciones muy dignas de tenerse en cuenta para calificar el trabajo de Holguín como proeza.

Holguín se destacó en otros muchos índices, fue también en la zafra la segunda del país en los bajos costos de producción de azúcar por tonelada, la segunda en el aprovechamiento de las capacidades industriales, a pesar de las lluvias que mencionaba. Y no solo alcanzó primer lugar en esto, obtuvo un logro singular en la producción de níquel que, como ustedes conocen, está en pleno auge (APLAUSOS), en parte con recursos nuestros y en parte como consecuencia de provechosos convenios que hemos hecho con entidades extranjeras, lo que nos permitió contar con el mínimo de recursos necesarios, y los trabajadores del níquel respondieron de una manera tremenda, de modo que ya al final de este semestre tenían producidas 27 000 toneladas y aspiran a romper todos los récords históricos de producción de níquel este año (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

La industria sideromecánica de Holguín ha tenido un comportamiento y un resultado fenomenal. En un momento crítico, trabajando en las modificaciones de las combinadas, con importantes iniciativas, sobre el esqueleto fuerte de viejas combinadas, con una serie de aditamentos y la aplicación de nuevas técnicas, han creado una combinada mucho más fuerte y que puede llegar a tener el triple de la productividad de las máquinas sin modificar.

Todas las provincias y todos los complejos del país solicitaban que les asignaran algunas de las 265 KTP-2M que se hicieron en 1995. No se le pudo dar a cada complejo una máquina, porque no es el método correcto, había que tenerlas agrupadas, en varios de ellos seguirlas de cerca; y fueron fabricadas con motores cubanos, que son de mucho mejor calidad y más ahorrativos que los motores que tenían las combinadas anteriores, están trabajando con motores Taíno.

También el país hizo un esfuerzo por adquirir en el extranjero varios cientos de motores, muy modernos y de muy buena calidad, para ayudar a las viejas KTP-2, las que no habían sido transformadas.

Este combinado mecánico de Holguín está convirtiendo para la próxima zafra 500 KTP-2 en KTP-2M, en este año, ¡miren qué cifra!, con algunas mejoras todavía y con un motor de los mejores que existen en el mundo, potente, de los que prácticamente no se rompen; los primitivos motores eran de los que a veces se rompían hasta tres veces en un día, y uno de estos nuevos motores pueden estar toda una zafra sin tener que estarlos arreglando, arreglos importantes quiero decir. Es decir que este año utilizaremos en las nuevas KTP-2M motores que son incluso superiores al Taíno.

Para la próxima zafra tendremos 500 de estas máquinas, que van a ayudar extraordinariamente a la producción de azúcar. Vamos a tener también 15 de un modelo nuevo, KTP-3, con muchas modificaciones, unas cuantas, importantes, que deben alcanzar una mayor productividad; pero las vamos a probar con 15 máquinas en un central de esta provincia, cerca de la fábrica.

Este combinado está haciendo un elevado número de carretas, para duplicar la capacidad de muchos tractores. Se va a elevar la capacidad de transporte en siete u ocho millones de arrobas diarias, y una buena parte de esos equipos sale de aquí. Están trabajando en la remotorización de muchos tractores, y desempeñará un papel muy importante, puesto que nuestro parque es viejo, gastador de combustible. Casi casi no digo la procedencia porque tenemos algunos amigos aquí que nos han hecho el honor de visitarnos, nos han hecho un gran honor, me refiero a la delegación de la Duma de la Federación Rusa, con su Presidente al frente (APLAUSOS).

Bueno, pero hablo de algo que ellos saben. Ellos conocen también esas dificultades con algunos equipos, porque no es con todos, pero algunos de estos motores eran gastadores fuertes de combustible. Ese es un problema que pienso que ellos estén resolviendo o traten de resolver, porque resulta algo indispensable hoy para la producción.

No quiero hacer propagandas comerciales ni a favor ni en contra de nadie; ahora tenemos las puertas abiertas para ver dónde están los motores más eficientes, menos costosos, más ahorrativos, y no estamos casados con una sola marca. Eso se sigue cuidadosamente, se prueban bien.

Estamos remotorizando porque tenemos más de 50 000 tractores de la antigua URSS, y nosotros no podemos comprar en ninguna parte, ni tenemos recursos ni es posible comprar equipos nuevos, que valen tres o cuatro veces más. Esos equipos son fuertes, ¡son fuertes!, y conocemos dónde está el fallo, principalmente, y no en todos, pero en una gran mayoría, en la parte de los motores. Estamos analizando el mercado y tomando medidas para poner motores nuevos; pero eso no se puede hacer en un año ni en dos, eso lleva tiempo. Es decir, hay que buscar las soluciones más inteligentes para cada uno de estos problemas.

Es un orgullo también tener una fábrica aquí, que se construyó con la colaboración de los soviéticos, donde trabajan con las combinadas; y la fábrica 26 de Julio, que está al lado, donde me olvidaba decir que se están haciendo, armando, reformando o renovando equipos tan importantes como las combinadas de arroz.

El arroz —como he explicado otras veces— presenta una escasez creciente en el mundo, los precios han subido extraordinariamente, y, como ustedes saben bien, es imposible la cosecha a mano con una hoz, porque no hay personal para eso y resultaría mucho más caro hacerlo así que cortándolo a máquina.

Tenemos un programa arrocero que estamos llevando adelante en el cual la industria mecánica de Holguín desempeña un papel decisivo. Hay otras industrias, en Santa Clara, en la provincia de La Habana, en otras partes del país, que están trabajando en todo esto; pero el papel fundamental lo está desempeñando esta fábrica de Holguín, que, además, ha ayudado a todas las provincias del país en la cuestión de la mecanización, en el mantenimiento de las máquinas (APLAUSOS).

Técnicos de esas fábricas, incluida la de motores, que está en la capital —me refiero a los motores Taíno, de los cuales se incorporarán en la próxima zafra cientos de ellos a combinadas viejas para mejorarlas, ya que no pueden modificarse todas de inmediato; estos se aplicaron, porque no teníamos los otros motores, a las doscientas sesenta y tantas combinadas que se hicieron en el año 1995—, prestaron una colaboración ejemplar, y todas las provincias están agradecidas.

He mencionado tres industrias, tres ramas en que tenemos en primer lugar a Holguín; pero podemos mencionar el turismo. No tienen tanto como Varadero o como La Habana, pero se ha convertido ya, con alrededor de 2 000 habitaciones, en el tercer polo turístico del país (APLAUSOS).

Y ya ustedes ven qué ejemplo holguinero: una de las compañeras a la que le entregaron el Hacha ha contribuido a la salud pública con 17 000 dólares —¡dólares!, miren qué ejemplo—, el equivalente a casi 400 000 pesos al cambio de ahora, no al de hace un año y medio. ¿Cuánto ha dado? Yo diría que ha entregado más de un millón de pesos, para comprar medicamentos, piezas, recursos, para los hospitales (APLAUSOS).

Los felicito a todos y la felicito especialmente a ella porque ha dado un ejemplo verdaderamente extraordinario. Son muchos los que hacen contribuciones, pero lo de ella rompe los récords. Y, desde luego, se desarrolla impetuosamente el turismo en esta provincia y está trabajando con creciente eficiencia y buenos resultados.

La provincia ha trabajado en el resto de la agricultura, ha logrado elevar bastante la producción de viandas y hortalizas.

Se habla mucho por ahí del plátano burro, que valía un peso y después valía cinco centavos; han tenido que mandar plátano burro a otras provincias, porque respondieron las plantaciones. El año pasado alcanzaron 2 300 000 quintales, aparte del autoconsumo que mucha gente organiza; pero no es suficiente, la provincia tiene un poco más de un millón de habitantes. Ya este año 1996 tienen producido 1 700 000 o algo parecido, piensan llegar a los 3 millones de quintales, y se proponen 4 millones para el otro año y 5 millones para el otro (APLAUSOS). No dudo que lo lograrán. Y van a buscar mejor surtido, no solo de plátano, sino de otras viandas y hortalizas, van a utilizar nuevos tipos de plátano resistente a la sigatoka; sigatoka que fue introducida aquí por el enemigo, sin discusión.

Se puede ver una ruta aérea por donde apareció la sigatoka negra, que no existía en Cuba, a través de la provincia de Camagüey, una plaga lanzada desde el exterior por el aire, utilizando "pacíficas avionetas" para tratar de matar de hambre a nuestro pueblo.

Pero hay variedades nuevas que se han introducido, buenas, que ya están aquí en Holguín, que están multiplicando en el centro de vitroplantas, y lo están haciendo en otras provincias, de un plátano mejor que el burro, de mayor tamaño, de buen sabor, de mejor calidad, distintas variedades: plátano fruta y plátano vianda, o plátanos mixtos. De modo que hay que seguir de cerca este esfuerzo y el país está en la disposición de darle todo el apoyo a la provincia para que cumpla esos planes. Estoy seguro de que trabajando con la seriedad con que han estado trabajando en los últimos tiempos pueden conseguir esas metas, aunque haya sequía. Hay que ver de cuántas presas y micropresas disponemos, acudir al agua, a algún nivel de fertilización, para garantizar esas cantidades que se están proponiendo.

La industria alimentaria ha crecido, y ha tenido muy buenos resultados también. Mayabe ya es hoy una de las fábricas más prestigiosas del país. En Mayabe se enlata la cerveza de distintas marcas y de gran calidad, que se vende a los turistas y que antes se importaba, y es fuente recaudadora de divisas cuando se vende en las tiendas de divisa; tiene una gran calidad esa cerveza.

Han trabajado en la producción de yogures de distintos tipos, en el yogur de soya: una excelente solución en una situación de período especial, puesto que tiene prácticamente las mismas cualidades que el yogur de vaca. En una serie de renglones se ha distinguido la industria alimentaria de Holguín.

Se ha distinguido en las construcciones la provincia con varios miles de viviendas, y, además, en la reparación de las viviendas, que es tan importante, ocupa en eso el primer lugar la provincia de Holguín (APLAUSOS).

Y, naturalmente, no solo en estas producciones materiales, de las cuales se me puede haber olvidado alguna; en otros aspectos, en inversiones, por ejemplo, se ha terminado la inversión de Felton, de 240 000 kilowatts, que nos alivia la situación de la disponibilidad de capacidad que se había reducido en el período especial, y si disponemos del combustible suficiente, nos garantiza los planes de desarrollo. Se está trabajando también en la segunda unidad y en la reparación de las demás plantas para disponer de capacidad, porque la falta de recursos en los primeros años del período especial fue tal, que no daba ni para reparar las termoeléctricas, aparte de lo del combustible, cuyo precio últimamente ha aumentado y que es el otro limitante, pero al menos tener las capacidades necesarias de generación eléctrica.

Se ha terminado una hermosa terminal aérea internacional en el aeropuerto de Holguín, tan importante para el desarrollo turístico que toda esta zona norte de la provincia va a tener.

Se ha trabajado en la educación fuertemente; se han ido mejorando los índices, los resultados (APLAUSOS). El número de maestros por alumno en aula es de 12, que es la cifra más alta o debe estar entre las más altas del mundo; no porque esté haciendo una comparación con otros países, sino que lo estoy comparando con otras provincias, porque con otros países no se puede comparar. Ningún país del mundo tiene el número de profesores y maestros por alumno que tiene Cuba (APLAUSOS) por amplio margen, por encima de cualquier país desarrollado. Ha aumentado el número de escuelas, de círculos, se han reparado muchas escuelas, y se ha hecho un esfuerzo especial en período especial.

En los hospitales también se ha luchado duro. Ustedes saben cómo ha crecido esta ciudad, ahora ni se le conoce; yo doy la vuelta por ahí y me pierdo. Antes era pasar por La Periquera y se acabó; en una dirección o en otra ahora hay tantas comunicaciones que uno no sabe por dónde va. Si a mí me dicen: Vaya para la plaza, no sé, tendría que hablar con un taxista para que me trajera a la plaza; y dónde está el edificio de 20 plantas, que también se terminó; dónde está el nuevo Holguín, cómo está el viejo.

Recuerdo cuando se inauguró el "Lenin", que tiene ahora 1 000 camas. También recuerdo con dolor que ese hospital nuevo, clínico-quirúrgico, debiera estar terminado si no llega a ser por el período especial. Estábamos haciendo una serie de esos hospitales antes del período especial (APLAUSOS). Ahora hemos reanudado la construcción de algunos, y nos sentimos en el deber, como un premio y como estímulo a los holguineros, de hacer un esfuerzo especial (APLAUSOS) para continuar ese hospital y para, en el más breve período de tiempo, disponer por lo menos de 300 camas y después seguir hasta las 600. Tenemos que ver ese bello hospital —porque es bello— casi terminado; hay que buscar las divisas para algunos materiales de construcción especiales que lleva y para los equipos del hospital.

En 1995, en la salud pública lograron 8,7 en mortalidad infantil, una cifra muy alta; de modo que podemos decirles a todos los cubanos, a todos nuestros compatriotas, que Holguín ha llevado a cabo un esfuerzo admirable con la participación de todo el pueblo, sin lo cual no se habrían podido lograr jamás estos resultados (APLAUSOS), y nos llena de aliento ver cuál es la reacción de nuestro pueblo en este momento tan difícil que vive el país y de lo cual ustedes han sido ejemplo.

Eso significa aliento, estímulo, emulación para las demás provincias del país, porque ninguna de las provincias se siente envidiosa de Holguín, sino que reconocen de manera unánime que fue bien merecida y fue justa la decisión de otorgarle la sede del 26 de Julio (APLAUSOS).

Miren, algo muy importante: no había mencionado la defensa, en que la provincia de Holguín quedó también en primer lugar (APLAUSOS).

He tratado de no olvidar, o de olvidar lo menos posible, al hacer este reconocimiento que debemos extenderlo a todo el país, porque todo el país trabajó y luchó (APLAUSOS): los pinareños y los espirituanos en el tabaco, por ejemplo, para hablar de otra rama; los arroceros en Granma, en Camagüey, en Sancti Spíritus, en Pinar del Río trabajando; los obreros de la construcción están levantando también el espíritu y la eficiencia, algo muy importante para poder disponer lo más aceleradamente posible de las capacidades que necesitamos en muchas cosas, pero, sobre todo, en el turismo a medida que tengamos recursos.

El pueblo en todas partes ha respondido al llamado a sembrar caña, a limpiar caña, a cortar caña. Por ahí están las escenas inolvidables de los holguineros, cortando y cargando caña a mano bajo la lluvia (APLAUSOS). Eso sí es fervor patriótico, eso sí es heroísmo, eso sí es socialismo (APLAUSOS). Quiero ver en qué otro sitio, quiero ver en qué mundo capitalista el pueblo es capaz de hacer las cosas que ustedes hicieron y que el pueblo de Cuba hizo (APLAUSOS).

También sus efectos se vieron; no en todas partes fue igual, no fue posible. Me consta que los tuneros hicieron un enorme esfuerzo; pero era principios de abril y estaba en pie por las lluvias anteriores casi toda la caña del antiguo central Manatí, el Argelia Libre, y cortaron toda la caña, no se quedó ni una sola, y era el lugar más peligroso. Al final quedaron en Las Tunas unos 11 ó 12 millones de arrobas, pero las lluvias fueron inusuales en el mes de junio, y se pudo cortar lo que se cortó gracias, en parte, al esfuerzo de los obreros de la construcción que fueron allí a abrir canales, construir caminos, obras de fábricas y otras muchas cosas para garantizar que se pudieran cortar los casi 150 millones de arrobas que le faltaban a la provincia en el mes de abril, próximo a empezar la primavera, cosa inusual, y cortaron alrededor de 140 millones de arrobas en ese período.

Sé el esfuerzo que hicieron; pero ya el rendimiento bajaba con cada nuevo aguacero. Ellos cortaban la caña, y ya no tenía sentido en un momento dado. Dijimos: "Guarden esa que puede dar 10 000 toneladas este año, y el año que viene puede dar 25 000. Se van a destruir los campos." Hubo que parar, ellos no querían parar.

No me gusta mucho usar algunos datos, pero ustedes han oído, estos datos tienen importancia a nivel internacional entre la gente que confía en Cuba, que quiere invertir en Cuba, que está dispuesta a financiar algunos de nuestros planes o muchos de nuestros planes.

La economía creció en este semestre 9,6%. Había decrecido en 1992, en 1993. Ya en 1994 sube un 0,7%; en 1995 un 2,5%, y este año en el primer semestre la cifra mencionada. Pero deben tener en cuenta que el primer semestre tiene todo el aporte de la zafra, por eso crece tanto. Al final de este año el crecimiento de la economía debe ser de alrededor del 5%. Bueno, yo diría que es una medalla olímpica también, porque ese 9,6% del primer semestre se lo dedicamos como un saludo, un mensaje, a los señores Helms-Burton para que se endulcen la vida (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: "¡Fidel, seguro, a los yankis dales duro!").

Hay que seguir trabajando duro, duro, duro, porque la ley —como ya se ha dicho y explicó largamente el compañero Lage por la televisión— ha hecho más difícil para nosotros las cosas, incluso ya desde antes de que aprobaran esa ley. Después puedo referirme otro poquito a eso.

Otra cosa, es increíble: la mortalidad infantil, con el bloqueo rigurosísimo, zancadillas, hostigamientos, amenazas, en el primer semestre alcanzó nacionalmente la cifra de 8,2, la más baja de la historia en un semestre (APLAUSOS).

La educación ha mejorado muchísimo los índices, igual que la salud, y los sigue mejorando y está sobrepasando las dificultades mayores que en un momento existieron.

Les hablé de la mortalidad infantil. Médicos de la familia hay 27 000, y ahora se incorpora un número, cuando se gradúen en agosto unos tres mil y tantos médicos —esa es la cifra, según los cálculos—; y el país tendrá en agosto 60 000 médicos (APLAUSOS). Es la población más atendida del mundo por los servicios médicos.

Ningún país tiene nada semejante, no hablo de países del Tercer Mundo, hablo de países desarrollados, bien desarrollados: no tienen el médico en la esquina, ni tienen el médico en la escuela o en el círculo infantil, ni tienen el médico en el centro de trabajo que tanto lucha no solo contra las enfermedades, sino contra los factores que inciden en los accidentes del trabajo.

Crece el número de enfermeras y de más nivel, ya de calidad universitaria. Se reincorporan algunas que, en los momentos en que estaba más devaluada la moneda nacional, se habían retirado del trabajo.

Se buscan equipos, se siguen programas en la atención médica.

De educación puedo citarles algunos datos que son realmente asombrosos.

El 97,5% de los niños están escolarizados, de los niños entre 6 y 14 años, en pleno período especial, donde hay un poco más de escuelas, no menos escuelas; 190 000 maestros. Dos datos importantes.

Ahora, es altísimo el promedio de los que llegan a sexto grado, de los más altos del mundo. Pero muy importante: de los que llegan a sexto grado, de cada 100 muchachos, 98,2 pasan a la enseñanza superior, es decir, a la secundaria básica; y el número de los que pasan la enseñanza secundaria y van a un nivel superior es de 92,8.

Hay programas de atención para todos los niños, de un tipo o de otro, no solo círculos y prescolares, niños de 0 a 5, sino programas que desarrolla el país para la atención de esos niños.

En la producción material se han logrado más o menos índices similares a los holguineros. El azúcar —creo— un poquito por debajo. ¡Ojalá todo fuera como lo de Holguín!

Creció la producción azucarera en 1 100 000 toneladas, 33%. Es un evidente síntoma de recuperación.

La producción de níquel se computa nacionalmente también, puesto que aquí en Holguín está la única fuente productora de níquel. Del níquel podríamos decir que se continúan los trabajos en Camarioca, renovación de los equipos, modernización de la fábrica; se trabaja en proyectos para el desarrollo de las minas de los Pinares de Mayarí. Eso, naturalmente, es un programa nacional que quedará aquí en Holguín.

Mencioné ya los programas de recuperación tabacalera, recuperación arrocera, incremento de la producción, trabajos técnicos para elevar la productividad por hectárea.

Se trabaja en la producción de viandas y hortalizas. Se alcanzó este año el récord histórico de 8 millones de quintales de papa.

Se avanza en la producción de cítricos, que se está recuperando también.

Se trabaja con más eficiencia en la pesca. Creo que esa es otra rama en que Holguín ocupó uno de los primeros lugares, aunque no es una de las ramas más importantes de la economía holguinera.

El país se va recuperando lentamente. Yo siempre advierto contra la tendencia que puede surgir a creer que ya hemos salido del período especial. ¡No!, estamos en pleno período especial haciendo enormes esfuerzos en todos los sentidos, en condiciones difíciles que también han sido explicadas públicamente, no tengo que repetirlas. La escasez de divisas convertibles es uno de los problemas; todavía un exceso de circulante, aunque el peso de 150 por dólar que llegó a estar, está ahora alrededor de 22 pesos por un dólar. Ninguna economía ha logrado una revalorización de su moneda en el grado en que lo hemos logrado nosotros, con medidas inteligentes —diría yo—, sin desesperarnos, sin enloquecernos, sin embrutecernos, sin caer en las garras del capitalismo (APLAUSOS), en las mortíferas garras del capitalismo, en las despiadadas y monstruosas garras del capitalismo, cada vez más despiadadas y más monstruosas, aunque hayamos tomado una medida de un tipo, o de otro, las que ustedes conocen, anunciadas, explicadas.

¡Ah!, pero las medidas que dieron lugar a una reducción del circulante en 3 000 millones de pesos y que ayudaron a revalorizar el peso —esas y otras medidas, no solo esas—, no fueron medidas tomadas así a capricho, impensadamente. Se analizaron, se meditaron: lo del mercado agropecuario, con la participación de las empresas del Estado y de las cooperativas; los mercados industriales; el trabajo por cuenta propia, a medida que muchas fábricas se nos quedaban sin materias primas, como una forma de ayudar también a estas mismas personas que trabajan y no les alcanza el ingreso, o a jubilados que todavía pueden prestar algunos servicios. Un conjunto de medidas, que no voy a enumerar, consultadas las más fundamentales con la Asamblea Nacional y todo el pueblo, han conducido a estos resultados. Quiere decir que vamos por un buen camino, quiere decir que se demostró que se podía resistir.

Con vistas a este acto en Holguín, estaba releyendo lo que dije en Camagüey el 26 de julio de 1989. Era un año excelente, porque no se sabe cuántas obras habíamos hecho; estábamos en pleno proceso de rectificación y de construcción de policlínicos, de hospitales, de escuelas, de industria de materiales de construcción, de proyectos para llegar hasta 100 000 viviendas por año, íbamos espléndidamente bien. Claro, nuestra economía se apoyaba mucho en las relaciones con el campo socialista y con la Unión Soviética, y ya preveíamos los acontecimientos, el peligro de disolución del campo socialista, el peligro, incluso, de desintegración de la URSS.

Cuando dije aquello en fecha tan temprana, me quedé sospechando que algunos pensarían que me dejaba llevar por la fantasía. ¿Quién podía pensarlo de ese gran país, que destruyó al fascismo, que hizo la primera revolución socialista que tantos aportes significó para la humanidad? Pero no voy a discutir eso, mucho menos voy a discutir temas complejos en presencia de visitantes, a los cuales apreciamos y a los cuales agradecemos mucho la presencia en este acto (APLAUSOS). Solo lo menciono porque dije que si esas cosas ocurrían Cuba seguiría resistiendo, Cuba seguiría luchando. Y es justo que al cabo de siete años de aquellas palabras se pueda decir: Cuba fue capaz de seguir luchando, Cuba fue capaz de resistir, Cuba ha cumplido su palabra (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: ¡Fidel, Fidel!), aunque se quedó sola y más rigurosamente bloqueada que nunca, bloqueo que ahora se recrudece mucho más. Es que confiábamos en nuestro pueblo, porque es un pueblo lleno de tradiciones combativas, que se refleja en las canciones que aquí escuchamos, en los poemas de jóvenes y niños.

A ustedes, holguineros, se les podría hablar mucho de lo que hicieron a lo largo de la historia, porque, como un honor y como una gloria para esta provincia, la que fuera región holguinera se destacó mucho en todas las luchas de nuestra historia, y cuanta causa progresista hubo, encontró el apoyo de los holguineros, aun antes de las guerras de independencia. Fue notable el papel desempeñado por la población holguinera junto a los bayameses, santiagueros y a las demás provincias orientales en las luchas revolucionarias; entre los primeros en levantarse el 10 de Octubre, entre los primeros en luchar, combatir, atacar, con cuanta frecuencia fuera posible, a las tropas enemigas.

Esta misma ciudad fue más de una vez atacada. Aquí se desarrolló ese ilustre hijo de Holguín y de Cuba, que es Calixto García —voy a decir es y no fue, porque fue es una palabra que no cabe para los héroes de la patria: lo fueron, lo son y lo serán (APLAUSOS)—, jefe en numerosas e importantes batallas victoriosas; de los primeros en rodear y tomar ciudades, emboscar a tropas enemigas numerosas y causarles incontables bajas; infatigable, heroico, que se da un tiro en la barbilla para no caer prisionero de los enemigos; cuya madre, a quien hoy depositaron con tanta justeza un ramo de flores, dijo que no creía que su hijo fuera prisionero, hasta que le dijeron que se había dado un tiro, y entonces dijo aquella famosa frase: "¡Ah, ese sí es mi hijo!" (APLAUSOS.)

Decía incansable en la lucha, porque cuando pudo escapó de donde lo tenían desterrado, y volvió a la llamada Guerra Chiquita, donde Holguín participa activamente. Se inicia la tercera guerra de independencia y se apresura en volver de nuevo, y al final de la guerra —cuando se produce la primera guerra imperialista de nuestra época, en el sentido que Lenin le daba a la palabra—, lucha y participa, incluso, de una forma muy importante en el apoyo a las fuerzas que estaban desembarcando, como supuestamente amigas, que después infligieron a Calixto García la humillante ofensa de prohibir la entrada de las fuerzas cubanas en Santiago de Cuba.

Por eso recuerdo que lo que más nos emocionaba el día que llegamos a Santiago de Cuba el Primero de Enero de 1959 fue que habíamos reivindicado la memoria de Calixto García (APLAUSOS). Y lo dijimos con determinación, cuando hubo un intento de golpe de Estado manipulado por la embajada yanki: "¡Esta vez los mambises sí entrarán en Santiago de Cuba!" (APLAUSOS.)

Dura fue también la lucha del pueblo holguinero a lo largo de la falsa república: en cuanto movimiento revolucionario hubo, expediciones que por aquí vinieron, huelgas, manifestaciones, luchas armadas, participación en el movimiento clandestino; desde la época de Machado y la época de Batista hasta la época más próxima de la Revolución. Holguín participa de una manera activa en la lucha clandestina.

De tal manera temía la tiranía batistiana al pueblo holguinero, que ordenó la atroz matanza llamada "Las pascuas sangrientas", en que más de 20 personas fueron asesinadas, escogidas, seleccionadas por aquel esbirro cruel y sanguinario llamado Cowley. Esas mismas fuerzas represivas hicieron prisioneros a los de la expedición del "Corynthia" y los asesinaron a todos casi sin excepción; pero fueron también holguineros los que un día hicieron justicia y eliminaron al esbirro en un gesto audaz, valiente e inolvidable (APLAUSOS).

La represión fue muy cruenta contra el pueblo de Holguín, numerosos los muertos y atroces las torturas. Fueron muchos los holguineros que se unieron al Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, en el llano y en todas partes; de modo que Holguín merece reconocimiento por su hermosa y valiente historia.

Cuando se sabía que contábamos con un pueblo como este, en el cual siempre tuvimos confianza, teníamos la seguridad de que aquella promesa de un 26 de julio se cumpliría, ¡y se está cumpliendo! (APLAUSOS.) Por eso no me extrañan las proezas holguineras, y proezas como esas de todo nuestro pueblo necesitamos hoy más que nunca.

El enemigo imperialista, lleno de soberbia, lleno de ira —podemos decir— y de frustración, por el hecho de que este pequeño país, en condiciones excepcionalmente difíciles y cuando había que atender la vida y las necesidades de 11 millones de personas —cosa mucho más difícil que mantener a una pequeña tropa en las montañas—, resistía, multiplicó su bloqueo, sus medidas agresivas y sus leyes odiosas contra nuestra patria. Esa resistencia heroica es una tarea que, a mi juicio, convierte a nuestro pueblo en un héroe mundial. Un héroe mundial, sí, que hace lo que ha hecho en estas condiciones, y que se resume en estas palabras: luchar, resistir y comenzar a avanzar.

¿Habrá obstáculo que nos desaliente? ¿Habrá ley o medida imperialista que sea capaz de ponernos de rodilla? (EXCLAMACIONES DE: "¡No!")

El imperio en este mundo unipolar se comporta cada vez con más soberbia, cada vez con más arrogancia. ¿Qué es eso de hacer una ley con carácter extraterritorial para todo el mundo y castigar a cuanto ciudadano del mundo invierta en Cuba? Además, es una contradicción. Abrir la inversión al capital extranjero no es una medida clásica del socialismo, aunque nosotros antes del período especial pensamos que era conveniente en algunas áreas abrir posibilidades a la inversión extranjera, porque necesitábamos capital. Ya no existía un campo socialista en el cual apoyarnos.

Utilizar algunos de esos recursos naturales, como las minas de níquel de los Pinares de Mayarí, cuesta cientos y cientos de millones de dólares. Ahí se puede instalar y se va a instalar una industria muy moderna; lleva estudios, proyectos, lleva tiempo, no es de hoy para mañana. Pero, ¿de dónde íbamos a sacar nosotros esos cientos y cientos de millones?, si a veces tenemos que dar vueltas y más vueltas, e inventar para conseguir 6 millones con que poner en servicio 300 camas en un nuevo hospital que tanto necesitan ustedes, o para hacer inversiones en líneas industriales, o para construir hoteles para desarrollar el turismo, que se ha convertido en una fuente importantísima y que no había mencionado entre las cosas del país; pues creció el turismo en este primer semestre 46% (APLAUSOS), a pesar de todas las campañas y de toda la propaganda que hace el enemigo contra Cuba, de sus leyes, de sus provocaciones, de su hostigamiento.

Podemos llenar este país de instalaciones en playas y otros lugares. Ya de hecho el turismo tiene un ingreso bruto mayor que la propia industria azucarera, solo que la industria azucarera tiene una importancia no solo económica, sino también social y política, porque al menos 2 millones de personas viven de la industria azucarera, no 2 millones de trabajadores, sino de personas, y la quieren, la adoran, puede decirse.

Ese es un problema que no hay que mirarlo solo desde un punto de vista económico, si es mejor un hotel de turismo o un central azucarero. No. Hay que diversificar las fuentes de ingresos del país, por eso hemos hecho unas cuantas cosas que reportan ingresos al país; cosas algunas de ellas que no son del todo justas en ciertos aspectos, lo sabemos. Es un precio que hay que pagar, precisamente para salvar la patria, la Revolución y el socialismo; y tratamos de que las medidas sean cada vez más justas, y que los que ganan mucho más, paguen impuestos y contribuyan, porque las necesidades son tantas que ha habido personas que a veces con su oficio y sus cosas han abusado de la población.

Muchas veces algunos inventan el cuento de que si tienen impuestos van a subir los precios. No, los precios no los pueden subir aunque quieran, porque los precios, por ejemplo, en el mercado agropecuario, han bajado a medida que hubo menos dinero y ese no depende del que vende allí, en ese caso depende del que compra y esté dispuesto a pagar tanto o más cuanto. Es un cuento.

Lo que se les pide a los que ganan mucho es que recuerden a los maestros que educan a sus hijos, que recuerden a los médicos que salvan la vida de sus niños (APLAUSOS), que recuerden a los defensores de la patria, o a los que garantizan la seguridad del ciudadano frente al agresor, frente al delincuente; que se acuerden de la patria y sus necesidades, de la patria y su desarrollo, de la patria y su independencia, de la patria y sus ideales, y que no se reaccione de forma egoísta.

Es muy importante que todo el pueblo comprenda esta verdad, si hay quien en un día ha ganado hasta 3 000 pesos. Ni un ministro gana 3 000 pesos en seis meses, ni un maestro. Gana en un día mucho más que lo que gana un maestro en un mes, o puede ganar un eminente médico.

Ustedes los tienen aquí muchísimo, pregúntenles. Ellos saben que el país no tiene dinero suficiente. ¿Qué más quisiera el país que tener recursos ilimitados para poder premiar a todo el que trabaja, para resolver todos los problemas que tiene todavía nuestra sociedad, a pesar de los que se hayan resuelto históricamente en los años de Revolución?

Hay que tomar medidas, sí; pero todas esas medidas hay que irlas constantemente analizando y adecuando a la situación.

Otros tienen el privilegio de un pariente. ¿Qué vamos a hacer, morirnos de envidia? No. Le mandan algo, muy bien; compran algo, muy bien, eso puede ayudarnos a terminar el hospital, porque eso recauda (APLAUSOS), y ya hay un millón de cubanos que de una forma o de otra, por unos estímulos o por otros establecidos en período especial, tienen acceso a determinada cantidad de moneda convertible; pero no somos envidiosos, lo que queremos es una patria mejor, lo que queremos es la más justa de las sociedades, y a esas ideas no hemos renunciado ni renunciaremos jamás (APLAUSOS). Con lo que hacemos y lo que hagamos, no caeremos, se lo aseguro, en aquellas garras de que hablaba anteriormente.

El imperio —les decía— arrecia su bloqueo, es cada vez más hostil, más provocador contra nosotros; pero nosotros luchamos y luchamos en todos los frentes, y cuando hacen una provocación, o cuando se produce un incidente a causa de las provocaciones del imperialismo y sus secuaces, luchamos allá en la Asamblea General como no lucha nadie allí, hay que decirlo.

Y en la OACI, aunque esté controlada en buena parte por Estados Unidos, y en el Consejo de Seguridad, allí hoy pronunció un discurso de una hora y 23 minutos replicándole a la representante de Estados Unidos, nuestro brillante presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón de Quesada (APLAUSOS).

Hay veces que el imperio, poderoso militar, política y económicamente, impone cosas y presiona de una forma terrible, frente a este país que no se arrodilla, que lucha y lucha en todos los campos, y lucha con ideas, porque tiene ideas que defender y una moral muy alta con qué defenderlas (APLAUSOS).

Luchamos, y todos ustedes saben cómo lucharíamos en cualquier circunstancia. No importa la tecnología imperialista, no importa; lo que importa es el hombre, en definitiva, y trataremos de tener las tecnologías posibles para luchar (APLAUSOS).

Hace mucho tiempo que no recibimos armas, pero con las que tenemos podemos defendernos, porque no hay chaleco antibalas que resista un bazucazo o un cañonazo (RISAS). Que no se crean que con tecnología, armas inteligentes, como las llaman y todo eso, nos van a poner de rodillas. Primero tendrían que exterminarnos, porque somos seguidores del ejemplo de Calixto García (APLAUSOS).

El imperialismo se ha convertido, con esa soberbia y esa arrogancia, en una tragedia para el mundo.

A nosotros, ¿por qué nos quieren destruir? ¿Porque hemos hecho esto de que hemos hablado aquí? ¿Porque tenemos más médicos por ciudadano, o más maestros y profesores que cualquier otro país del mundo? ¿Porque prácticamente todos los niños están escolarizados? ¿Porque prácticamente todos se retienen en la escuela y pasan a los niveles superiores? ¿Porque hemos reducido a menos de 10 la mortalidad infantil en un país tropical y caluroso donde el ambiente siempre es más propicio para muchas enfermedades? ¿Por eso es que quiere destruirnos? ¿Porque queremos justicia social, porque queremos justicia para todos? ¿Por eso quieren destruirnos?

¿Y qué quieren para el mundo? Los problemas del mundo se agravan con sus ideas neoliberales y con las recetas políticas que les han aplicado a los países desde Africa hasta América Latina. Nosotros, desde que levantamos la primera arma en nuestra lucha por la independencia no queríamos recetas de nadie, y nadie tenía que darnos receta. Nadie dio recetas a Céspedes, ni a Agramonte, ni a Martí, ni a Maceo, ni a ninguno de los padres que fundaron esta nación.

¿Qué han logrado en Africa? Guerras fratricidas de todo tipo en todas partes, y cada vez más guerras fratricidas.

¿Qué están logrando con el neoliberalismo en América Latina y en el mundo? Cada vez más desempleados; cada vez menos presupuesto para educación, cada vez menos presupuesto para salud, cada vez menos presupuesto para los jubilados y para los ancianos, para los que trabajaron toda su vida; cada vez menos presupuesto para ayudar a los que tienen alguna dificultad física para colaborar a su rehabilitación y a que trabajen, cuando sea posible, y se ganen la vida; cada vez menos recursos para el pueblo; cada vez más diferencias entre ricos y pobres. Esa diferencia, entre ricos y pobres, que era hace algunos años de 30 a 1, hoy es de 60 a 1.

¿Qué es lo que va a ocurrir con el medio ambiente? Cada día hay más problemas con la contaminación, cada día son más graves, cada día envenenan más las aguas y el aire; se calienta la atmósfera terrestre, suben las aguas, se multiplican las catástrofes naturales o grandes sequías que nos asolan, incluso al propio Estados Unidos lo azotó una sequía en los meses recientes; a China grandes inundaciones. Más ciclones y más intensos en muchas partes. Y nadie sabe las consecuencias catastróficas; o se saben, desgraciadamente, pero no hay conciencia, en el seno del imperio ni de muchos países desarrollados, de estos problemas.

¿Qué va a pasar con los derechos sociales que se discutieron allá en Copenhague, en un mundo que tiene los problemas del desempleo que ya mencioné, la reducción de los presupuestos para la seguridad social y cada vez más personas con más años, y presiones tremendas para elevar la edad de jubilación sin pensar en otras alternativas posibles para resolver esa situación del desempleo?

No tiende a aumentar la contribución de los países más ricos al desarrollo de los países más pobres; tiende a disminuir.

¿Qué va a ocurrir con los asentamientos humanos, que fueron discutidos allí en Estambul recientemente? Saboteada la conferencia por los países más ricos que no quieren contribuir a la solución de esos problemas.

Pero, ¿qué va a pasar con la salud humana con cada vez más nuevas enfermedades, como el SIDA, de la que no se hablaba y ya es una plaga casi universal; nuevas bacterias, nuevos virus, enfermedades raras, viejas enfermedades que renacen? Un arma tan eficaz como fueron los antibióticos, resulta cada vez más ineficiente por el uso y abuso de tales enfermedades, cepas cada vez más resistentes. La propia tuberculosis, casi extinguida, se multiplica aceleradamente por todas partes y se mezcla con el SIDA; unas enfermedades se mezclan con otras.

Nosotros luchamos contra todo eso y luchamos con éxito, hacemos vacunas y tenemos protegidos a nuestros niños contra casi todas las enfermedades. Avanzamos en el campo de la salud, que creo que va a ser uno de los problemas más serios de los años venideros, según explica la Organización Mundial de la Salud —no son datos inventados aquí en un discurso en Holguín; hablo de lo que se conoce en el mundo que publican los cables—, porque se va creando una situación cada vez más difícil.

Ese sistema está creando un mundo donde hay cada vez más pobres, ¿y quién lo niega?, el número de los que están por debajo de la pobreza mínima crece; un mundo en que hay cada vez más analfabetos, menos seguridad para la gente; un mundo donde hay cada vez más drogas y cada vez más violencia asociada o no a las drogas. ¿Ese es el mundo que está ofreciendo el imperio hegemónico? ¿Se puede gobernar así a una humanidad que dentro de tres años, aproximadamente, tendrá ya 6 000 millones de habitantes; una humanidad que creció seis veces en un siglo lo que no había crecido en cientos de miles de años?

Los problemas alimentarios se agravan, los alimentos están cada vez más caros y se dificultan con los problemas de la erosión, el medio ambiente, las catástrofes naturales; se dificultan por el atraso, la pobreza de los países, la falta de recursos, de organización y de tierras para los que pueden cultivarla.

Ese es el mundo que ofrece el imperio, un mundo cada vez menos independiente, un conjunto de países cada vez menos soberanos, porque lo único soberano que va quedando es la soberana voluntad de ese imperio para imponer sus reglas y sus condiciones.

Esta Ley Helms-Burton —como ustedes han visto— ha provocado rechazo universal. Por primera vez en la historia de la OEA hay una resolución como la acordada contra esa ley yanki. Ha recibido críticas feroces de algunos periódicos en Estados Unidos, ha concitado la repulsa de Europa y la decisión europea de no admitir esas prácticas extraterritoriales, porque ahora le toca de cerca al mundo lo que han hecho con nosotros, y quieren hacer nuevas leyes y están recibiendo nuevas advertencias, esta vez contra otros países, y es castigar a las empresas que inviertan en determinados países. Ahora se menciona a Irán y a Libia, países donde los europeos tienen grandes inversiones y de los cuales se abastecen de combustible. Es lógico que reaccionen con fuerza, porque van comprendiendo que un mundo así es inmanejable, que un mundo así es ingobernable, que un mundo así no tiene porvenir.

¿Y qué quieren con nosotros, que volvamos a aquellos años que dieron lugar al 26 de Julio, arrebatarnos todo lo que tenemos y todo lo que hemos conquistado, hasta las casas donde vive nuestro pueblo, las escuelas, los hospitales, las fábricas, con cualquier pretexto?

Creo que fue el mismo Clinton el que dijo que eso significaría el absurdo de que la isla de Cuba tendría que indemnizar 100 000 millones, cuando estaba contra la ley, cuando sus vacilaciones no lo condujeron al error; vacilaciones y oportunismo político en vista de las elecciones de noviembre y el mito de que la extrema derecha cubana puede decidir allí quién gana o pierde ese estado, un mito, una mentira. Y con el pretexto del incidente del 24 de febrero, provocado absolutamente por ellos y respecto al cual fueron advertidos incontables veces, se pasa de bando y apoya la ley de sus enemigos, la ley que había estado combatiendo durante meses.

Claro, ley que venía de todas formas, porque habían hecho mucho lobby en el Congreso, donde tenían mayoría amplia los republicanos en el Senado y en la Cámara, de tal manera que Clinton no habría podido posiblemente vetar esa ley. Pero lo que constituye, desde luego, una falta moral, una falta de ética, es el hecho de haber apoyado aquella ley insensible y cruel contra nuestro pueblo, cuyo solo anuncio por la mayoría republicana de ambas cámaras había comenzado a hacer daño a nuestro país.

Y, repito, ¿qué quieren, que volvamos atrás, que lo perdamos todo, que perdamos la patria? (EXCLAMACIONES DE: "¡No!") ¿Qué quieren, que no podamos hablar nunca más de ser el país con más médicos per cápita del mundo y más maestros y más atención al hombre; que no volvamos a ser el país más humano; que volvamos atrás y dejemos de luchar por aquello por lo cual lucharon muchas generaciones de cubanos, desde los primeros hasta los de hoy? No es posible. No es posible que volvamos a ser un país sin derecho alguno, que seamos un país sin honor, resignado a vivir sin dignidad y libertad, sometido al imperio.

Hemos luchado durante más de 35 años, nosotros, estas generaciones, y lo importante es la decisión de seguir luchando otros 35 años más, si fuera necesario (APLAUSOS), si tan insensatas políticas pretenden aplicarse al mundo, porque tenemos derecho a ser libres, porque nos sentimos libres y porque estamos dispuestos a luchar y a morir por esa libertad (APLAUSOS). Eso no podrán arrebatárnoslo (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).

Sigamos luchando y luchando cada vez con más eficiencia, con más conciencia, con más responsabilidad. No olvidarnos por un segundo del momento y de la época en que vivimos, del mundo en que vivimos. El deber sagrado no es huir como hacen algunos; el deber sagrado es más firmeza, la lucha. Eso será lo que reconocerán las futuras generaciones, los descendientes de ustedes.

Estoy seguro de que nuestras ideas no caerán en el vacío, nuestro ejemplo no caerá en el vacío; nuestro ejemplo tendrá mucha gente que lo imite en el mundo, la decisión de protestar, de luchar y de resistir con inteligencia, con decisión, con heroísmo.

No podrán con esos disparates gobernar al mundo. El mundo estaría dispuesto a gobernarse a sí mismo, pero no estaría jamás dispuesto a aceptar que alguien lo gobernara, que un país egoísta e inescrupuloso lo gobernara.

De tal manera están enloquecidos, que ahora mismo que se celebra esa fiesta internacional que es la olimpiada, con la participación de todos los países del mundo, con la participación nuestra también —que hemos estado callados y discretos—, es tal la soberbia y la arrogancia de Estados Unidos, que todos los días circulan por el mundo cientos de cables y de artículos de prensa diciendo terribles cosas de las olimpiadas.

Nuestros comentaristas no se han mezclado en eso, se han dedicado exclusivamente a todos los detalles del deporte; pero quien lee los cables internacionales —y nosotros tenemos que leer muchos de ellos por obligación todos los días—, es increíble el número de protestas, los términos que usan ya de la Olimpiada del Centenario como algo vergonzoso, catastrófico; una desorganización increíble; mala calidad en los alojamientos —uno de ellos decía que por cada 30 mujeres había un solo baño en la villa—; pésima organización de la información, los periodistas están enloquecidos, no reciben las noticias que quieren saber y cuando quieren saberlas; el transporte es una catástrofe, hay equipos que llegan tarde a las competencias, gente que no ha podido competir; hasta los policías y los conductores de buses querían ir a una huelga, cosa que no ha pasado jamás en ninguna olimpiada.

El mundo está recogiendo esa experiencia igual que las demás. No le hicieron caso a nadie, no les hicieron caso a los que tenían experiencia en olimpiadas; se las arreglaron para que les dieran esta del centenario, que en realidad debió haber sido asignada a Atenas, por donde empezaron aquellos juegos hace 100 años; pero a ellos, que apenas habían acabado de tener una olimpiada, les dieron otra, con dos intervalos de por medio, y tenían la responsabilidad de organizar eso de una manera, realmente, eficiente.

Nosotros nos enteramos de las noticias de lo que está pasando en la pista y los detalles de la competencia. Desde el punto de vista deportivo no tenemos quejas, excepto que, desde luego, los países del Tercer Mundo apenas ganan una medallita de vez en cuando, porque ustedes han visto esas competencias de equitación. ¿De dónde los países de Africa, de América Latina, e incluso nosotros, puede haber alguno en América Latina, podemos hacer todos los gastos que se hacen para ir a una competencia de equitación? ¿Cuántas canchas de tenis hacen falta en toda la república para que nosotros podamos hacer tenistas, o cuántas piscinas para que mucha más gente practique la natación? Es decir, hay deportes de elite, de ricos, y los deportes de los países pobres son muy pocos.

No obstante, las que tengamos, 1 ó 10 piscinas ó 100, tenemos que utilizarlas dos veces, tres veces, hacer lo que sea necesario para nosotros participar también en esas competencias. Ya no digo equitación porque no vale la pena, es mejor invertir en otros deportes lo que haya que invertir y no en cosas como equitación. Ahí se ven las diferencias que hay en el mundo, en esas olimpiadas.

Tenemos que luchar, además, contra la mercantilización del deporte, han metido cantidades de dinero fabulosas. Imagínense que los derechos de la televisión los compró una estación por 630 millones de dólares. ¿Cuánto dinero circulará por todo eso, en el negocio de una olimpiada? Los europeos se estaban quejando porque no cumplían los programas y los contratos que habían hecho con ellos.

Están diciendo pestes en todo el mundo de la olimpiada, lo digo para informárselo a ustedes. Cómo la arrogancia, la soberbia, los lleva a despreciar a los demás y no prestarle ningún caso a la experiencia. Espero que algún día se recoja todo lo que se ha dicho por ahí y nuestro pueblo tenga una idea de cuál es la opinión mundial sobre la forma en que está organizado ese evento.

Ya que he mencionado lo de las olimpiadas, tengo que recordar mis palabras iniciales. Por aquí no ha llegado ninguna noticia, ¿será que todas son malas o nadie se habrá ocupado de averiguar?

(Le informan que en voleibol femenino le ganamos a Alemania, Falcón cogió octavo lugar, en el boxeo la primera pelea de hoy la perdimos)

No sigas (RISAS). Vienen las otras. Tú veras, los boxeadores están actuando excelentemente bien, están luchando bien, de manera muy inteligente; pero ya veremos la reproducción de cómo fue ese combate.

Les ruego, realmente, holguineros —sé que muchos están de pie y llevamos ya un rato en este acto—, que me excusen el que me haya extendido (APLAUSOS).

Permítanme, finalmente, felicitar al Partido en Holguín, al Poder Popular de Holguín (APLAUSOS), a las organizaciones de masa de Holguín, incluidos los pioneros (APLAUSOS), a todo el pueblo de Holguín (APLAUSOS), al buró del Partido de la provincia y a su secretario, el compañero Sierra (APLAUSOS), por este gran honor y este gran éxito de haber recibido la sede del 26 de Julio (APLAUSOS).

Exhorto a todas las provincias a luchar como luchó Holguín y que el próximo 26 de Julio podamos conmemorarlo con muchos más éxitos todavía. Todas las provincias dirán que sí, yo sé que van a luchar y será así; van a acusar de monopolistas a los holguineros si vuelven a ganar el año próximo la sede, pero es deber de ustedes hacer el máximo por volver a ganarla (APLAUSOS).

Y digo aquí, delante de este pueblo valiente y tenaz, de este pueblo heroico y ante la figura inmortal de Calixto García,

¡Socialismo o Muerte!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(OVACION)

(VERSIONES TAQUIGRÁFICAS - CONSEJO DE ESTADO)