Exclusión de Cuba como país terrorista no implica alivio de bloqueo
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Prensa Latina
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La exclusión de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo no implica alivio del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, afirmó hoy el diario Granma.  
 
Subrayó la publicación que la isla fue incluida en ese listado en 1982, y las leyes y regulaciones que establecieron la política de bloqueo fueron emitidas, en su mayoría, antes de esa fecha.
 
Agregó que los propios funcionarios del gobierno estadounidense aclararon que a partir de publicada la decisión del presidente Barack Obama la mayoría de las restricciones asociadas a la inclusión de Cuba en la lista terrorista continuarán, ya que están contenidas en el complejo entramado de sanciones que conforman el bloqueo.
 
Entre ellas la Ley de Comercio con el enemigo (1917), la Ley de Asistencia Exterior (1961) y la Ley de Administración de las Exportaciones (1979), estas regulaciones sustentaron en los primeros años de la Revolución la política de guerra económica contra Cuba.
 
Asimismo, mencionó las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos (1963) y las Regulaciones para la Administración de las Exportaciones (1979), emitidas para implementar lo codificado en estas legislaciones.
 
Con posterioridad, otras leyes como la Torricelli (1992), la Helms-Burton (1996) y la Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales y Ampliación de las Exportaciones (2000), recrudecieron las prohibiciones a las operaciones con Cuba, con un marcado carácter extraterritorial, acotó el rotativo.
 
La salida de Cuba de dicha lista constituirá un acto de justicia histórica con el pueblo cubano, resaltó, pues durante 33 años el gobierno de Estados Unidos mantuvo esta nación caribeña en una lista en la que nunca debió ser incluida, por su condición de país víctima de centenares de actos terroristas.
 
Añadió que sucesos de esa índole ocasionaron la muerte a tres mil 478 personas e incapacitaron a otras dos mil 99.
 
Cuba siempre ha condenado el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, así como cualquier acción que busque dar aliento, apoyo, financiamiento y encubrimiento a actos de esta naturaleza, apuntó.
 
Agregó que como muestra de su compromiso internacional, el Estado cubano ratificó todas las convenciones y protocolos que en materia de lucha antiterrorista se han promovido por Naciones Unidas.
 
Consideró que la decisión presidencial sobre Cuba tiene un resultado positivo en el ámbito legal, pues se elimina la posibilidad de que se presenten nuevas demandas espurias contra el gobierno cubano.
 
La salida de la lista terrorista, por su efecto simbólico y político positivo, podría tener cierto impacto en la percepción de Cuba como país de riesgo por parte de las instituciones financieras y aliviar, aunque no eliminar, el temor de los bancos, sobre todo extranjeros, a sostener relaciones con nuestro país, aseguró.
 
Aclaró que Cuba continuará siendo considerada un importante riesgo en materia financiera, por estar sometida a un régimen de sanciones económicas unilaterales del gobierno estadounidense.
 
Aún cuando la exclusión de Cuba de la lista no implique prácticamente ningún cambio en la aplicación del bloqueo, es una medida justa y ha sido bien acogida por la opinión pública de Estados Unidos, subrayó.
 
Cuba nunca debió formar parte de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, destacó, porque nunca promovió ni apoyó actos terroristas, tampoco merece seguir siendo objeto del sistema de sanciones económicas, comerciales y financieras unilaterales más abarcador y prolongado que jamás se haya impuesto contra nación alguna en el mundo, expresó.