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Voleibol (f) cubano: recuperación luego de traspié olímpico
Luego del traspié sufrido en los Juegos Olímpicos de Beijing-2008, la selección femenina cubana de voleibol levanta nuevamente su optimismo para mantenerse en la élite mundial.
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Luego del traspié sufrido en los Juegos Olímpicos de Beijing-2008, la selección femenina cubana de voleibol levanta nuevamente su optimismo para mantenerse en la élite mundial.
Si bien el cuarto lugar olímpico ubicó al equipo en la vanguardia universal, la insatisfacción predominó entre atletas y aficionados, debido a la debacle sufrida en los partidos de semifinales y por la discusión del bronce, pese a avanzar invicto hasta la fase de cuartos de final.
Las derrotas ante Estados Unidos por el pase a la discusión del oro y ante China por el tercer lugar, tornaron en decepcionante la actuación de un elenco que realmente- tenía para más.
Incluso, muchos aspirábamos a una mejor despedida para la capitana Yumilka Ruiz y la veterana central Zoila Barros, quienes adelantaron un posible final de sus respectivas carreras deportivas tras más de 15 años en la preselección nacional.
Ruiz, sustituta natural de la estelar Mireya Luis, sentó pautas en la conquista del cetro mundial en 1998, el oro olímpico en Sydney-2000 y un meritorio metal bronceado en Atenas-2004, con un elenco renovado en más del 70 por ciento.
La potente atacadora, oriunda de la centro-oriental provincia cubana de Camagüey, debutó en grande en la cita estival de Atlanta-1996, aunque entonces sólo salió a la cancha cuando los técnicos consideraban necesario y posible darle descanso a la casi insustituible Mireya.
Yumilka mereció en Beijing una cuarta presea olímpica, hazaña únicamente lograda en el voleibol por una cubana: la central Ana Ibis Fernández, mejor atacadora del mundial de 1998 e integrante de las espectaculares Morenas del Caribe, triple campeonas olímpicas en Barcelona-1992, Atlanta-1996 y Sydney-2000.
Ana Ibis también estuvo en el plantel ganador del bronce en la capital griega, en tanto Yumilka pudo haberla igualado; mas las recientes derrotas ante estadounidenses y chinas se lo impidieron.
Quizás Yumilka, de 30 años, acompañe al plantel hasta el campeonato mundial de 2010, pero no así Barros, jugadora que además de tener 32 años ha sufrido reiteradas lesiones que la alejaron del equipo en varias temporadas.
RELEVO ASEGURADO
Con la excepción de Yumilka, las restantes integrantes del sexteto regular no sobrepasan los 24 años y destacan por su estatura: las centrales Nancy Carrillo (22-1,90 metros) y Rachel Sánchez (19-1,88), la opuesta Rosir Calderón (23-1,91) y las pasadoras Yanelis Santos (22-1,81) y Daimí Ramírez (24-1,76).
Por la capitana bien podría ser incluida como regular Kenia Carcasés (22-1,89), quien ha exhibido gran talento cuando los técnicos Antonio Perdomo y Eugenio George la enviaron a la cancha en sustitución de Calderón o la propia Yumilka.
Dos veteranas destacan en la posición de líbero: Liana Mesa (30) y Yaima Ortiz (27), quienes salvo lesiones, deben continuar en el elenco, pues su función precisamente requiere tiempo para lograr maestría.
Es por ello que la mayoría de los mejores planteles del mundo emplean jugadoras veteranas: Estados Unidos (Sacey Sikora-31), Brasil (Arlene-38) y Fabi (29), Italia (Paola Cardullo (27).
El resto de las aspirantes a integrar el equipo cubano en la venidera temporada, igualmente destacan por su juventud y elevada talla.
Ellas son las auxiliares Yusleinys Herrera (24-1,78), Dayessi Massó (18-1,85), Wilma Salas (17-1,83) y Leannys Castañeda (22-1,88).
También se incluyen las centrales Gisel de la Caridad Silva (16-1,86) y Yoanna Palacios (17-1,87) y las pasadoras Liliannys Marsillán (17-1,82), Yusidey Silié (23-1,83) y Lisbet Arredondo (20-1,81), qu ien también se desempeña como líbero.
Estas últimas nueve jugadoras, junto a las más experimentadas Santos, Carcasés y Sánchez, probaron fuerzas en el recién efectuado torneo los Cuatro Grandes en canchas brasileñas.
VETERANÍA DE LOS RIVALES Sólo el mejor elenco del momento en el planeta, Brasil, campeón olímpico y del Grand Prix-2008, se da el lujo de contar con una generación de voleibolistas de alto nivel que pueden sostener al gigante suramericano en uno de los tres primeros lugares de todos los torneos del nuevo ciclo olímpico.
Así lo confirma la edad de sus actuales titulares, entre las cuales sólo la pasadora y capitana Helia Souza Fofao- no parece que llegará a la urbe londinense debido a sus 38 años.
Las restantes deben continuar cuatro años más: las auxiliares Paula Pequeño (26-1,84) y Sheilla Castro (25-1,85), la opuesta Marianne Steinbrecher (25-1,88), las centrales Fabiana Claudino (23) y Walewaka Oliveira (28) y la líbero Fabiana de Oliveira.
Como también lo harán las principales sustitutas, las centrales Joyce Silva (24-1,90) y Thaisa Menezes (21-1,96), la opuesta Jaqueline Carvalho (24-1,86) y las auxiliares Natalia Pereira (19-1,83) y Juliana Castro (23-1,87).
La única duda radica en quién podrá relevar como acomodadora a la eficiente Fofao.
El subtitular olímpico, Estados Unidos, por su parte, parece que mantendrá por muy poco tiempo más a sus estelares centrales Danielle Scott (36-1,88) y Heather Bown (30-1,88), así como la capitana y pasadora Robyn Anh Mow-Santos (33-1,72).
Otras veteranas son la opuesta Tayyiba Haneef (29-2,00), la auxiliar Logan Tom (28-1,86) y la segunda pasadora del elenco, Lindsey Berg (28-1,73).
En cuanto a China, sólo dos regulares, la corpulenta opuesta Wang Yimei (20-1,90) y la central Xue Ming (21-1,93), tienen menos de 27 años. La mayor preocupación en la posible sustituta de la excelente pasadora y capitana Feng Kun (30-1,83).
A Italia le sucede algo similar, pues la central Serena Ortolani (21-1,87) resulta la única jugadora titular con menos de 27 años.
Ante este panorama, las cubanas precisan explotar más el talento, mejorar en su preparación psicológica y eliminar el exceso de confianza que generalmente les genera dificultades ante rivales poco o medianamente exigentes.
En el ciclo olímpico que comienza Cuba debe mantener la hegemonía centrocaribeña (nueve cetros y una medalla de plata en 10 participaciones) y revalidar el título panamericano (nueve de oro, dos de plata y una de bronce en 12 participaciones).
Vale destacar que en este continente se reúnen tres de los cuatro finalistas olímpicos, en tanto República Dominicana, el ascendente Venezuela, Perú y Puerto Rico se incluyen entre los 20 mejores equipos del planeta.
Las cubanas también poseen lo indispensable para incluirse de nuevo entre los medallistas de Copas del Mundo, campeonatos del orbe y ediciones del Grand Prix. La recuperación, luego del traspiés olímpico, está en marcha.
Si bien el cuarto lugar olímpico ubicó al equipo en la vanguardia universal, la insatisfacción predominó entre atletas y aficionados, debido a la debacle sufrida en los partidos de semifinales y por la discusión del bronce, pese a avanzar invicto hasta la fase de cuartos de final.
Las derrotas ante Estados Unidos por el pase a la discusión del oro y ante China por el tercer lugar, tornaron en decepcionante la actuación de un elenco que realmente- tenía para más.
Incluso, muchos aspirábamos a una mejor despedida para la capitana Yumilka Ruiz y la veterana central Zoila Barros, quienes adelantaron un posible final de sus respectivas carreras deportivas tras más de 15 años en la preselección nacional.
Ruiz, sustituta natural de la estelar Mireya Luis, sentó pautas en la conquista del cetro mundial en 1998, el oro olímpico en Sydney-2000 y un meritorio metal bronceado en Atenas-2004, con un elenco renovado en más del 70 por ciento.
La potente atacadora, oriunda de la centro-oriental provincia cubana de Camagüey, debutó en grande en la cita estival de Atlanta-1996, aunque entonces sólo salió a la cancha cuando los técnicos consideraban necesario y posible darle descanso a la casi insustituible Mireya.
Yumilka mereció en Beijing una cuarta presea olímpica, hazaña únicamente lograda en el voleibol por una cubana: la central Ana Ibis Fernández, mejor atacadora del mundial de 1998 e integrante de las espectaculares Morenas del Caribe, triple campeonas olímpicas en Barcelona-1992, Atlanta-1996 y Sydney-2000.
Ana Ibis también estuvo en el plantel ganador del bronce en la capital griega, en tanto Yumilka pudo haberla igualado; mas las recientes derrotas ante estadounidenses y chinas se lo impidieron.
Quizás Yumilka, de 30 años, acompañe al plantel hasta el campeonato mundial de 2010, pero no así Barros, jugadora que además de tener 32 años ha sufrido reiteradas lesiones que la alejaron del equipo en varias temporadas.
RELEVO ASEGURADO
Con la excepción de Yumilka, las restantes integrantes del sexteto regular no sobrepasan los 24 años y destacan por su estatura: las centrales Nancy Carrillo (22-1,90 metros) y Rachel Sánchez (19-1,88), la opuesta Rosir Calderón (23-1,91) y las pasadoras Yanelis Santos (22-1,81) y Daimí Ramírez (24-1,76).
Por la capitana bien podría ser incluida como regular Kenia Carcasés (22-1,89), quien ha exhibido gran talento cuando los técnicos Antonio Perdomo y Eugenio George la enviaron a la cancha en sustitución de Calderón o la propia Yumilka.
Dos veteranas destacan en la posición de líbero: Liana Mesa (30) y Yaima Ortiz (27), quienes salvo lesiones, deben continuar en el elenco, pues su función precisamente requiere tiempo para lograr maestría.
Es por ello que la mayoría de los mejores planteles del mundo emplean jugadoras veteranas: Estados Unidos (Sacey Sikora-31), Brasil (Arlene-38) y Fabi (29), Italia (Paola Cardullo (27).
El resto de las aspirantes a integrar el equipo cubano en la venidera temporada, igualmente destacan por su juventud y elevada talla.
Ellas son las auxiliares Yusleinys Herrera (24-1,78), Dayessi Massó (18-1,85), Wilma Salas (17-1,83) y Leannys Castañeda (22-1,88).
También se incluyen las centrales Gisel de la Caridad Silva (16-1,86) y Yoanna Palacios (17-1,87) y las pasadoras Liliannys Marsillán (17-1,82), Yusidey Silié (23-1,83) y Lisbet Arredondo (20-1,81), qu ien también se desempeña como líbero.
Estas últimas nueve jugadoras, junto a las más experimentadas Santos, Carcasés y Sánchez, probaron fuerzas en el recién efectuado torneo los Cuatro Grandes en canchas brasileñas.
VETERANÍA DE LOS RIVALES Sólo el mejor elenco del momento en el planeta, Brasil, campeón olímpico y del Grand Prix-2008, se da el lujo de contar con una generación de voleibolistas de alto nivel que pueden sostener al gigante suramericano en uno de los tres primeros lugares de todos los torneos del nuevo ciclo olímpico.
Así lo confirma la edad de sus actuales titulares, entre las cuales sólo la pasadora y capitana Helia Souza Fofao- no parece que llegará a la urbe londinense debido a sus 38 años.
Las restantes deben continuar cuatro años más: las auxiliares Paula Pequeño (26-1,84) y Sheilla Castro (25-1,85), la opuesta Marianne Steinbrecher (25-1,88), las centrales Fabiana Claudino (23) y Walewaka Oliveira (28) y la líbero Fabiana de Oliveira.
Como también lo harán las principales sustitutas, las centrales Joyce Silva (24-1,90) y Thaisa Menezes (21-1,96), la opuesta Jaqueline Carvalho (24-1,86) y las auxiliares Natalia Pereira (19-1,83) y Juliana Castro (23-1,87).
La única duda radica en quién podrá relevar como acomodadora a la eficiente Fofao.
El subtitular olímpico, Estados Unidos, por su parte, parece que mantendrá por muy poco tiempo más a sus estelares centrales Danielle Scott (36-1,88) y Heather Bown (30-1,88), así como la capitana y pasadora Robyn Anh Mow-Santos (33-1,72).
Otras veteranas son la opuesta Tayyiba Haneef (29-2,00), la auxiliar Logan Tom (28-1,86) y la segunda pasadora del elenco, Lindsey Berg (28-1,73).
En cuanto a China, sólo dos regulares, la corpulenta opuesta Wang Yimei (20-1,90) y la central Xue Ming (21-1,93), tienen menos de 27 años. La mayor preocupación en la posible sustituta de la excelente pasadora y capitana Feng Kun (30-1,83).
A Italia le sucede algo similar, pues la central Serena Ortolani (21-1,87) resulta la única jugadora titular con menos de 27 años.
Ante este panorama, las cubanas precisan explotar más el talento, mejorar en su preparación psicológica y eliminar el exceso de confianza que generalmente les genera dificultades ante rivales poco o medianamente exigentes.
En el ciclo olímpico que comienza Cuba debe mantener la hegemonía centrocaribeña (nueve cetros y una medalla de plata en 10 participaciones) y revalidar el título panamericano (nueve de oro, dos de plata y una de bronce en 12 participaciones).
Vale destacar que en este continente se reúnen tres de los cuatro finalistas olímpicos, en tanto República Dominicana, el ascendente Venezuela, Perú y Puerto Rico se incluyen entre los 20 mejores equipos del planeta.
Las cubanas también poseen lo indispensable para incluirse de nuevo entre los medallistas de Copas del Mundo, campeonatos del orbe y ediciones del Grand Prix. La recuperación, luego del traspiés olímpico, está en marcha.