Uruguayos envían mucho corazón a Cuba
Los uruguayos siguen dando cálidas muestras de cómo congeniar contenidos usualmente contrapuestos como lo material y lo espiritual y hoy llegaron a 38 mil 160 dólares como ayuda a Cuba, recientemente azotada por dos severos huracanes.
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Los uruguayos siguen dando cálidas muestras de cómo congeniar contenidos usualmente contrapuestos como lo material y lo espiritual y hoy llegaron a 38 mil 160 dólares como ayuda a Cuba, recientemente azotada por dos severos huracanes.

 Ningún milagro: cosas así puede conciliarse cuando se entrega con el corazón, dijo a Prensa Latina el presidente de la Coordinadora de Apoyo a la Revolución cubana, Ernesto Etchepare.

 Además, el mérito no es nuestro -recalcó-, fueron nuestros hermanos de la isla quienes nos enseñaron cómo expresar la solidaridad: con la mano y con el corazón.

Nosotros solo estamos aplicando una enseñanza que asumimos como compromiso porque tiene raíces históricas.

 Casi inmediatamente después del paso de los huracanes por la isla, la Coordinadora y el Plenario Intersindical-Convención Nacional de Trabajadores, la central obrera uruguaya, llamaron a sus compatriotas a aportar lo que cada cual pudiera para ayudar a restañar los daños.

 Una cuenta abierta en la filial montevideana de BANDES comenzó a recibir desde entonces aportes de organizaciones de solidaridad, sindicatos, organizaciones estudiantiles y profesionales, funcionarios del Estado y simples ciudadanos igualmente sensibles a la tragedia ajena.

 Entre estos, por pequeña que fuera la suma, se incluyen pacientes beneficiados por la Operación Milagro, mediante la cual médicos cubanos han devuelto o mejorado el sentido de la visión a más de cinco mil uruguayos de escasos recursos.

 También, galenos y otros profesionales que hicieron su carrera en Cuba de forma absolutamente gratuita y padres de jóvenes que cursaron o cursan estudios en la isla.

 Más le debemos nosotros a Cuba, esto es nada comparado con lo que ese país ha hecho por nosotros, dijo un egresado de medicina que ahora aspira a regresar a La Habana para hacer una especialidad.

 Agradecemos la ayuda material, pero sobre todo el gesto, comentó la embajadora cubana aquí, María Elena Ruiz, porque cuando se entrega con el corazón, las cosas llegan primero que todo al corazón.

 Acopiada tanto en pesos uruguayos como en dólares, la cuenta en BANDES sigue creciendo, abierta como la capacidad de este pueblo noble que sabe congeniar lo material con lo espiritual.