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Un día como hoy, en 1957, se publicó en el muy influyente diario estadounidense New York Times una entrevista concedida a un periodista de Estados Unidos, en plena Sierra Maestra, por el líder revolucionario cubano Fidel Castro, quien, apenas dos meses y medio antes, había desembarcado en la costa sur oriental al frente de un grupo de hombres dispuestos a luchar con las armas para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista.
Va a ser difícil olvidar la imagen que cerró el encuentro. Fidel, con un kimono por encima de la chaqueta deportiva y de pie, muy serio, rodeado por diez hibakushas, como llaman en Japón a los sobrevivientes de las bombas atómicas que lanzó Estados Unidos contra Hiroshima y Nagasaki. Cada uno lo saludó con una reverencia de cortesía y una de las dos mujeres, Ritsoku Ishikawa, no solo se inclinó, sino que besó el dorso de la mano del Comandante.
Fidel, acompañado de varios jóvenes que después integrarían la Generación del Centenario, se propone reivindicar las denuncias de Eduardo Chibás sobre la corrupción gubernamental y que al no poder este documentarlas, lo condujeron al suicidio. Utilizando para ello al periódico Alerta, pudo ser documentado cómo Prío, a partir de una finca de 33 hectáreas que le regalara un ricachón de apellido Mendigutía, ubicada en El Globo, entre Calabazar y Managua, en agradecimiento por engavetar la causa que se le seguía a este por violación de una menor, comenzó su afán de apropiarse, por los medios más...
Hace 25 años, el 12 de marzo de 1987, el pueblo de Florida se honró con la visita a este municipio del Comandante en Jefe Fidel Castro, como parte de un recorrido de tres días efectuado a la provincia de Camagüey y que concluyó en esta ciudad.
Muchas lecciones se derivan de este suceso. La Secretaria de Estado Hillary Clinton, que tanto promueve su llamada Diplomacia 2.0, a través de Internet, debería tomar nota de cómo con mínimos recursos el maldecido David logra vencer la censura de Goliat; y los revolucionarios en todo el mundo tenemos ante nuestros ojos una lección magistral de cómo convertir un instrumento creado por el imperio para profundizar su hegemonía en una herramienta a favor del humanismo y la liberación de las mayorías.
Cuando el Papa Juan Pablo II visitó Cuba, el mundo entero estuvo pendiente de su histórico encuentro con el presidente cubano Fidel Castro. Pero no era la primera vez que se reunían. En noviembre de 1996 ya habían sostenido una entrevista en el Vaticano. Por primera vez, un presidente cubano era recibido por la máxima autoridad de la Iglesia Católica.
Entre el 21 y el 25 de enero de 1998 Cuba dio una lección al mundo; una de tantas. No era necesario tener fe religiosa para sentir la vibración del encuentro entre el pueblo cubano y el Sumo Pontífice. Nuestros enemigos quisieron festejar. Pero la idea del presunto Apocalipsis que brindaban medios informativos desde el exterior, cedió paso forzoso a la imagen de un pueblo que escuchó con cariño y respeto el mensaje del sucesor de Pedro. Esos cinco días no cambiaron la historia de Cuba, la enriquecieron.
En una ocasión, Anastas Mikoyan, primer vice Primer Ministro de la URSS, refiriéndose al apoyo de la dirigencia soviética a la Revolución Cubana, expresó que los comunistas de la vieja guardia llevaban muchos años esperando que otro país hiciera una revolución socialista por generación espontánea, entonces inesperadamente Cuba la realizó sin que interviniera "la mano de Moscú" para nada, por lo que todos estaban como niños con un juguete nuevo... Puede ser que no lo dijera con esas palabras textuales, pero este era el sentido.
En ocasión de conmemorarse el décimo aniversario de la ejemplarizante victoria popular sobre el golpe fascista en Venezuela, publicamos el epílogo del libro Abril sin censura, escrito por Germán Sánchez Otero, entonces embajador de Cuba en el hermano país. La obra, impresa por Ediciones Correo del Orinoco, se presentará este 12 de abril en Caracas, como parte de la recordación de la gesta popular bolivariana.
Cuando Fidel Castro salió de una casa de seguridad en la Ciudad de México un vehículo en sentido contrario frenó y de él bajaron varios hombres. Sacó su pistola para repeler lo que consideraba un secuestro ordenado por el dictador Fulgencio Batista pero el cañón de un arma en la nuca lo inmovilizó… Las vicisitudes de Fidel Castro en México -donde en 1955 y 1956 organizó la expedición que regresó a Cuba para iniciar la Revolución- son contadas por él mismo en el libro de memorias Guerrillero del tiempo, presentado en febrero pasado en Cuba e inédito aquí, y del cual se hace una reseña de la...
Prueba de su confianza en la victoria y los hombres que hacían la Revolución, constituyó la primera alocución del Comandante en Jefe Fidel Castro por la emisora Radio Rebelde, el 14 de abril de 1958.
El 24 de mayo de 1962 se celebró en Moscú una sesión ampliada del Consejo de Defensa de la URSS, en la que estuvieron presentes los integrantes del Presidium del Comité Central del Partido, sus secretarios y la dirección del Ministerio de Defensa. En la reunión fue analizada la proposición para el traslado del arma nuclear a Cuba.