"Yo sí creo en el socialismo y creo cada vez más en el socialismo, porque hemos visto; lo que se puede hacer en el socialismo, no se puede hacer jamás en el capitalismo, ni se puede hacer a base de cosas materiales".
"Yo sí creo en el socialismo y creo cada vez más en el socialismo, porque hemos visto; lo que se puede hacer en el socialismo, no se puede hacer jamás en el capitalismo, ni se puede hacer a base de cosas materiales".
"(...) dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada".
"Creo que sin ser optimista no se puede ser revolucionario, porque las dificultades que una Revolución tiene que vencer son muy serias. ¡Y hay que ser optimistas! Un pesimista nunca podría ser revolucionario".
“El triunfo de la Revolución de Octubre, el desarrollo de la Unión Soviética y su victoria frente al fascismo, el surgimiento del campo socialista, el surgimiento del movimiento de liberación nacional en los pueblos oprimidos por el coloniaje, han determinado cambios profundos en la humanidad, cambios profundos en la correlación de fuerzas, hoy absolutamente favorable a los países revolucionarios, absolutamente adversa al imperialismo y al colonialismo”.
“Ningún revolucionario dejó de sentir el aliento y el estímulo que emanó siempre de los comunistas soviéticos. Puede decirse que desde entonces todas las nuevas generaciones revolucionarias se educaron en las ideas, el espíritu y los principios de la Revolución de Octubre. Ningún acontecimiento influyó jamás tanto en la mente de los hombres, el destino de los pueblos y el progreso del mundo. La humanidad ha vivido a partir de entonces el más fecundo período de transformación revolucionaria en toda su existencia”.
“(…) nuestra colaboración con el pueblo de Angola en la paz, igual que en la guerra, significa esfuerzos y significa sacrificios. Si algo les puedo decir hoy a nuestros compatriotas, si algo les puedo pedir, es mantener en alto siempre los principios revolucionarios, las banderas del internacionalismo, la humildad, la modestia”.
"El deber de todo revolucionario es hacer la revolución".
“En Nicaragua hay una revolución popular, en primer lugar, una revolución popular cuya fuerza fundamental se basa en los obreros, los campesinos, los estudiantes y las capas medias de la población. Ahora, esa revolución popular dirige el proceso, planifica el proceso, para hacer en cada momento lo que en cada momento deba hacerse”.
“La lucha sandinista logró una gran simpatía y una gran solidaridad internacional; no solo en América Latina, sino en todo el mundo. Esa forma amplia de gobierno que ellos han establecido es sin dudas muy beneficiosa a los efectos de poder seguir contando con el apoyo más amplio en el campo internacional”.
“Cualquier elección que tenga lugar en Nicaragua, por muchos recursos que se le brinde a las bandas reaccionarias, la ganan los sandinistas por amplísima mayoría. Cualquier tipo de elección, bajo cualquier forma constitucional donde el ciudadano pueda votar y vote, ganan los sandinistas”.