“Y los revolucionarios tenemos por eso que valernos de las mejores armas de la verdad, de los más claros razonamientos para las masas, y con el arma de la verdad, de la razón y de la pasión revolucionaria, enseñar a las masas y llevarlas victoriosamente hacia adelante”.
"Y esa es nuestra gran tarea: el futuro. Los imperialistas tratan de engañar a los pueblos de América, y pretenden atribuir a las medidas revolucionarias las consecuencias del bloqueo y de la agresión económica. Y ellos no dicen que nos han creado problemas con sus agresiones y sus bloqueos, sino que los problemas son consecuencias de las leyes revolucionarias. Y con ese engaño tratan de confundir a los pueblos".
"Los revolucionarios se hacen con el ejemplo, con la palabra oportuna en el momento oportuno; con el argumento bien pensado, bien dirigido; con las palabras en el momento en que las palabras se necesitan, que son necesarias para orientar; cuando no interrumpan el trabajo, porque el trabajo es lo primero de la Revolución y el trabajo no debe interrumpirse".
"El deber de un revolucionario es conquistar; el deber de un revolucionario es ganar, el deber de un revolucionario es persuadir, fortalecer incesantemente la Revolución y no debilitarla incesantemente, y hay gente que tiene maneras tan odiosas de actuar, que lo que hacen es ganarle enemigos a la Revolución y amigos a los enemigos de la Revolución".
"¡Guerra a ese sectarismo, que lleva al privilegio, que lleva al pantano! ¡Salgamos de ese pantano inmundo de un sectarismo miserable! ¡Y empecemos, compañeras y compañeros, empecemos a hacer lo que la historia espera de nosotros, lo que la patria espera de nosotros, lo que América espera de nosotros, lo que el mundo espera de nosotros, con espíritu verdaderamente revolucionario, con espíritu verdaderamente nuevo, con espíritu verdaderamente creador, donde la piedra de toque de cada hombre y cada mujer de la patria sea el mérito, sea el espíritu de sacrificio, sea la conciencia
"Y forjar masivamente, crear masivamente cuadros revolucionarios, con el verdadero espíritu revolucionario, con la profunda convicción de un verdadero revolucionario que sabe pensar, que sabe discutir, que tiene una convicción, que tiene una disciplina, que tiene una conciencia nueva, una actitud nueva ante la vida. Ese es el revolucionario que nosotros queremos; ese es el revolucionario que nosotros queremos en la organización política de la Revolución, ese tipo de hombre que sea ejemplo".
"Y nosotros sabemos que esta juventud será revolucionaria, sencillamente porque creemos en la Revolución, porque tenemos fe en las ideas revolucionarias, y porque sabemos que esas ideas se ganarán el pensamiento y se ganarán el corazón de esta juventud".
"Y en esta juventud están puestas las esperanzas de la Revolución, en esta juventud están puestas las más legítimas esperanzas de nuestro pueblo, y en esta juventud están puestas también las más legítimas y las más humanas esperanzas de nosotros, los revolucionarios, de todos los revolucionarios".
"Nosotros tenemos que mantener una cosa para el futuro; que ese incentivo revolucionario, ese afán de luchar, de crear, de hacer, se mantenga y no se duerma nunca, y no tiene por qué dormirse; porque en las revoluciones anteriores a la revolución socialista, lo que mataba al cabo de algunos años el impulso inicial de las revoluciones era, sencillamente, el régimen de explotación de unas clases por otras, y entonces la explotación traía como consecuencia que mataba el entusiasmo, mataba el ánimo, lo mataba todo."
"¿Por qué tiene tanta importancia que aprenda el pueblo? En primer lugar, desde luego que todo eso fortalece a la Revolución, hace revolucionarios conscientes. Un revolucionario consciente de lo que está haciendo será más útil en todos los órdenes que un revolucionario que tenga mucho entusiasmo, mucha buena fe, pero que no comprenda.