- Escribe la Reflexión: "Realidades edulcoradas que se alejan" donde plantea que Obama, acostumbrado a decir la última palabra, sabe que la economía de Brasil surge con impresionante fuerza, que asociada a las economías como las de Venezuela, Argentina, China, Rusia, Sudáfrica y otras de América Latina y el mundo, trazarían el futuro del desarrollo mundial. El problema de los problemas es la tarea de preservar la paz de los riesgos crecientes de una guerra que con el poder destructivo de las armas modernas ponen la humanidad al borde del abismo. Veo que las reuniones en Cartagena se prolongan y las realidades edulcoradas se alejan.
- Escribe la Reflexión: "Dormir con los ojos abiertos", donde expresa: "Las transnacionales yankis jamás renunciarán al control de las tierras, las aguas, las minas, los recursos naturales de nuestros países. Sus soldados debieran abandonar las bases militares y retirar sus tropas de todos y cada uno de nuestros territorios; renunciar al intercambio desigual y el saqueo de nuestras naciones. Tal vez la CELAC se convierta en lo que debe ser una organización política hemisférica, menos Estados Unidos y Canadá. Su decadente e insostenible imperio se ha ganado ya el derecho a descansar en paz."
- Escribe la Reflexión: “Lo que Obama conoce”, donde habla sobre “el infame acuerdo que Estados Unidos impuso a los países de América Latina y el Caribe al crear la OEA y analiza los planes imperialistas hacia la región”. En ella afirma: “Un error de Obama, en tales circunstancias, puede ocasionar un río de sangre en Venezuela. La sangre venezolana, es sangre ecuatoriana, brasileña, argentina, boliviana, chilena, uruguaya, centroamericana, dominicana y cubana”.
Escribe la Reflexión: “El Premio Nobel de la Paz”, donde habla sobre la entrega del Premio Nobel de la Paz al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. En ella expresa: “Vimos al Presidente de Estados Unidos subiendo al trote los peldaños de una empinada escalera, en mangas de camisa, avanzar con pasos acelerados por un pasillo volante y detenerse a endilgarle un discurso a un nutrido contingente de militares que aplaudían con desgano las palabras del ilustre Presidente. Aquellos hombres no eran todos nacidos ciudadanos norteamericanos. Pensaba en los colosales gastos que eso implica y que el mundo paga, pues ¿quién carga con ese enorme gasto que ya rebasa los 15 millones de millones de dólares? Eso es lo que ofrece a la humanidad el ilustre Premio Nobel de la Paz”.
Escribe la Reflexión: “El 67 aniversario de la victoria sobre el nazi fascismo”, donde valora la victoria del Ejército Rojo sobre el fascismo y expresa: “La colosal hazaña era fruto del heroísmo de un conjunto de pueblos que la revolución y el socialismo habían unido y entrelazado para poner fin a la brutal explotación que el mundo había soportado a lo largo de milenios. Los rusos estuvieron siempre orgullosos de haber encabezado aquella revolución, y de los sacrificios con que fueron capaces de llevarla a cabo”.
Escribe la Reflexión: “Los horrores que el Imperio nos ofrece”, donde habla sobre las mentiras con que Estados Unidos pretende justificar el destino inhumano que reserva a los pueblos de Nuestra América y afirma “Medio siglo no ha sido suficiente, y dudo mucho que el imperio disponga de otro medio siglo antes de que, más temprano que tarde, se hunda en su propio fango”.
- Envía ofrenda florales al mausoleo de Santiago de Cuba, donde descansan los restos del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, en commemoración al aniversario 117 de su desaparición física.
- Le es concebido un reconocimiento especial por la labor desempeñada en busca del perfeccionamiento de la educación cubana, merecieron el líder indiscutible de la Revolución cubana, Fidel Castro, y José Ramón Fernández, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, dos figuras de vital importancia en la creación y desarrollo del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech.
Escribe la Reflexión: “Un esclarecimiento honesto”, donde comenta los hechos del Combate del Uvero y expresa: “Fue en aquellas condiciones que Almeida resultó impactado en el pecho y protegido de una herida más grave por algo de metal, según recordó, que llevaba en el bolsillo; Guillermo García, con un casco fruto del primer combate, mantuvo reñido duelo con el defensor de un fortín de gruesos troncos; el Che, con fusil ametralladora que se encasquillaba, se separó de su puesto para sostener un duelo con los que combatían contra Almeida; y Raúl avanzó con su pequeño pelotón contra los soldados atrincherados en las estibas de troncos dispuestos para el embarque; todo antes de que aparecieran los cazabombarderos. Julio Díaz, bravo combatiente que disparaba con una trípode, no pudo avanzar; yacía a mi lado con un balazo mortal en la frente”.
Escribe la Reflexión: “Días insólitos”, donde comenta sobre el panorama internacional y expresa: “Estoy lejos de compartir este siniestro infundio yanki sobre el destino de China, y me pregunto si acaso puede ignorarse que China posee las más grandes reservas de tierras raras en el mundo y enormes volúmenes de gas de esquisto, que le permitirían ejercer su poder sobre la producción energética mundial cuando cese el poder de mentir y avasallar. Es ya demasiado”.
Escribe la Reflexión: “¿Qué son los FC?”, donde dice que estos constituyen un método con el cual “trato de trasmitir los modestos conocimientos adquiridos durante largos años y considero útiles para los funcionarios cubanos responsabilizados con la producción de alimentos esenciales para la vida de nuestro pueblo”.
Escribe la Reflexión: “Conductas que no se olvidan”, donde habla del político alemán Erich Honecker y expresa “Me correspondió el privilegio de observar su conducta cuando este pagaba amargamente la deuda contraída por aquel que vendió su alma al diablo por unas pocas líneas de Vodka. Guardo hacia Honecker el sentimiento más profundo de solidaridad”.