Discursos
Sin el socialismo no existirían las organizaciones de masas: de obreros y trabajadores, de campesinos, de mujeres, de vecinos organizados en Comités de Defensa de la Revolución, de pioneros, de estudiantes del nivel medio superior, universitarios, y de Combatientes de la Revolución Cubana, que comprenden la gran masa de nuestro pueblo y desempeñan un papel decisivo en el proceso revolucionario y en la participación verdaderamente democrática de todos los ciudadanos en la dirección y los destinos del país.
Hace tres días conmemoramos la proclamación del carácter socialista de la Revolución, y rendimos tributo a los jóvenes artilleros caídos en combate al repeler el cobarde y sorpresivo ataque de aviones pertenecientes al gobierno de Estados Unidos, disfrazados con los colores de la aviación cubana. Hoy conmemoramos la aplastante victoria de las fuerzas revolucionarias y la primera derrota del imperialismo en América.
El hecho de que Playa Girón cayera en nuestras manos 66 horas después que los exploradores de la fuerza invasora pisaran las costas de nuestra patria, demuestra el vigor...
Ya nadie podrá sabotear la cooperación de Cuba con otros países del Tercer Mundo. Hechos y no palabras. Acción rápida y no esperar para las calendas griegas cuando hay seres humanos de países pobres que están muriendo todos los días a todas horas. A la formación de médicos con espíritu de sacrificio, solidarios y abnegados, nuestro pequeño país presta igualmente un especial apoyo. Avanzar es posible, derrotar calamidades y aliviar la tragedia humana que abate a tantos cientos de millones de personas, no son metas inalcanzables.
Rogelio Polanco.- A principios de febrero, Comandante, dos meses y medio antes de la votación de Ginebra, usted en el discurso en el Tercer Encuentro Internacional de Economistas, vaticinó la posición de Argentina y denunció que iba a votar contra Cuba. Desde esa fecha hasta acá han pasado muchas cosas, muchos acontecimientos, y esto llevó la discusión del tema de la Comisión de los Derechos Humanos, de las cancillerías y los gobiernos, a una discusión popular donde los pueblos votaron mayoritariamente por Cuba.
La agencia cablegráfica NOTIMEX informa que el juez Garzón, preguntado por una periodista del Listín Diario de Santo Domingo si él se atrevería a enviar a prisión a Fidel Castro, respondió: No puede procederse contra Jefes de Estado que están en activo por cualquier clase de delito y rigen las mismas normas de los tratados de 1969 y de la no responsabilidad de los Jefes de Estado. Sólo un tribunal internacional puede hacerlo. Según dicho cable, Garzón dijo desconocer si Castro se asustó por la detención de Pinochet, pero recordó que el mandatario cubano tenía una entrevista en España, y en...
Lo que la OEA hizo entonces como instrumento de Estados Unidos, es lo que el imperio quiere hacer hoy con el ALCA; pero no para aislar a Cuba, sino para liquidar la soberanía, impedir la integración, devorar los recursos y frustrar el destino de un conjunto de pueblos que suman, sin incluir a los anglófonos, más de 500 millones de habitantes con lengua latina, cultura e historia comunes.
Regreso ahora a la heroica y luchadora Argelia con profunda satisfacción, cuarenta años después de que los gloriosos combatientes argelinos por la independencia inscribieran una inolvidable página en la historia de los movimientos de liberación nacional en contra del colonialismo. Ya desde entonces se sellaron los fundamentos de una profunda relación de amistad y admiración entre los pueblos de Cuba y Argelia, que con el tiempo ha ganado en madurez y comprensión mutua de nuestras realidades, sin perder el fervor del patriotismo, ni el espíritu de lucha de los primeros años, ni la voluntad de...
Argelia fue el país donde primero se puso a prueba nuestra conciencia internacionalista. Aparte de la modesta cooperación antes mencionada, después de aquella crisis y ya triunfante la lucha de Argelia por su independencia, surgieron graves riesgos de agresión exterior. Los miles de kilómetros de distancia que separa nuestra pequeña Isla de Argelia, no fueron obstáculo para que combatientes cubanos fuertemente equipados cruzaran con toda urgencia el Atlántico para apoyarla.
Para el pueblo cubano y para mí constituye un altísimo honor la oportunidad de reconocer en tu propio país los méritos que han caracterizado la vida y el quehacer de un hijo tan distinguido de Argelia como tú.
La historia de tu vida está estrechamente vinculada al proceso de la independencia nacional desde las filas del Ejército de Liberación Nacional, y más adelante a la vida interna de tu país como parlamentario y Ministro de Juventud, Deportes y Turismo. Tuviste también el privilegio de acompañar y trabajar en calidad de Ministro de Relaciones Exteriores junto a nuestro inolvidable amigo...
A pesar de la distancia y las diferencias culturales, no son pocos los puntos de contacto entre Cuba y Malasia. Nos une la historia compartida de un pasado colonial, la común condición de países subdesarrollados que se han propuesto alcanzar el desarrollo de sus pueblos, la clara percepción de los graves peligros que amenazan hoy al Tercer Mundo, la misma decisión de resistir al sacrificio de nuestra identidad y autodeterminación en aras de una globalización de signo injusto y peligroso.
Hoy el concepto de nuestro pueblo sobre los pioneros no es el concepto del primer congreso o del segundo congreso. Antes todos veíamos con mucho cariño a los pioneros, sus padres, la población, la nación, y hoy los pioneros son la admiración, el orgullo de los familiares de todos ustedes, de los familiares de todos los niños y de la Revolución (Aplausos); admiración y orgullo que significan grandes esperanzas y un aliento incomparable.
"Quien tenga patria, que la honre: y quien no tenga patria, que la conquiste: ésos son los únicos homenajes dignos de Bolívar." Yo no merezco el inmenso honor de la Orden que ustedes me han otorgado en la tarde de hoy. Sólo en nombre de un pueblo que con su lucha heroica frente al poderoso imperio está demostrando que los sueños de Bolívar y Martí son posibles, la recibo. No hay nada comparable al privilegio de haberme permitido dirigirles la palabra en este lugar sagrado de la historia de América.