“Los dirigentes revolucionarios son como los espejos del pueblo, que reflejan en sí mismos las mejores virtudes que reciben del pueblo”.
“La educación de los cuadros será la tarea más importante que los partidos revolucionarios deberán dominar. No habrá jamás soluciones fáciles, el rigor y la exigencia tendrán que prevalecer. Cuidémonos especialmente también de aquellos que junto al agua sucia vierten los principios y los sueños de los pueblos.”
"Nosotros, los revolucionarios, siempre pensamos en el mañana".
"En el orden de las ideas, en el orden de las posiciones políticas, en el orden de las actitudes, los estudiantes de nuestras universidades ocupan, sin duda, una posición de vanguardia en el seno del proceso revolucionario".
"Por eso el revolucionario tiene que estar también en todas partes, luchando contra todos los vicios, haciéndoles frente sin temor a los reaccionarios, y combatiéndolos en los frentes que sean necesarios, lo mismo en la discusión que en el campo de batalla, ¡venciendo contra ellos! Al revolucionario no le atemoriza la lucha porque es en la lucha donde se desarrollan los combatientes".
"Y eso es el Partido: la vanguardia. Y por eso nos esforzamos en que esa vanguardia esté integrada por los mejores revolucionarios."
"¡Y en América Latina hay abundante caldo de cultivo revolucionario!"
"Lo que un revolucionario no debe nunca olvidar, es que solo el trabajo, y el trabajo con los medios adecuados y la técnica adecuada, es lo único que puede crear los bienes materiales que el hombre necesita. Ese principio económico fundamental es base de la sociedad humana. Eso nunca debe olvidarlo un revolucionario".
"Lo primero que un militante revolucionario debe saber, debe llevar bien aprendido es que la Revolución es una tarea difícil".
"Hay que recordarles a los revolucionarios que no basta tener razón; hay que recordarles a los revolucionarios que no basta saber que es justa la causa que se defiende, sino que hay que saber defender bien esa causa, saber defender bien esa razón".