"Un pueblo culto, rebelde, de valientes y héroes, como el pueblo cubano, no podría ser gobernado por la fuerza ni habría fuerza con que gobernarlo, porque él es la fuerza".
“Lo que hagamos ahora de nosotros depende; el triunfo definitivo de nosotros depende, porque en nosotros está la fuerza para llevarla adelante o la debilidad que la haga fracasar”.
“La Revolución no se acobarda frente al ataque, la Revolución no se debilita frente al ataque, sino que se crece, que se hace más fuerte, porque esta es la Revolución de un pueblo valiente y peleador”.
“No hay fuerza en el mundo capaz de doblegar a nuestro pueblo”.
“Producir y ahorrar nos hace más fuertes y crea condiciones para una mayor seguridad”.
“La fortaleza de la Revolución reside ante todo en el pueblo, en que contamos con un Partido firmemente establecido y estrechamente vinculado al pueblo, con organizaciones de masas capaces de cumplir su cometido, con instituciones de gobierno prestigiosas y cuya competencia mejora sistemáticamente, con una economía en desarrollo”.
“No debemos pensar que estamos concluyendo, más bien debemos pensar que estamos empezando; no debemos pensar que hemos hecho mucho, sino pensar que todavía nos falta mucho por hacer; no debemos pensar que somos suficientemente fuertes, sino que todavía podemos fortalecernos mucho más; no debemos pensar que seamos suficientemente experimentados, sino que todavía tenemos mucho que aprender”.
“La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza.
“Sin la lucha de nuestros mambises, en el siglo pasado no habría sido posible jamás la independencia de Cuba, no habría sido posible el desarrollo y la fuerza del sentimiento nacional y de una conciencia de patria; no habría sido por tanto posible hacer la Revolución, construir el socialismo hoy día y aspirar al comunismo mañana”.
“Las ideas, en un determinado grado de su desarrollo, se convierten en una fuerza real. Y en nuestro país la dignidad, el honor, la conciencia revolucionaria, se han convertido en una fuerza impresionante que se palpa en cualquier rincón del país.”