En tierra guantanamera, el segundo líder de la Revolución Cubana Raúl Castro Ruz y su compañera Vilma Espín descansaron la noche del 31 de diciembre de 1958 y en la mañana del Primero de enero de 1959, en el histórico central Ermita recibieron la feliz noticia del triunfo de la Revolución Cubana.