Cuando la revolución empezaba a gatear –no habían pasado ni dos semanas desde la victoria del Primero de Enero–, el aparato propagandístico de Estados Unidos, principalmente a través de sus agencias cablegráficas AP y UPI, revistas como Life, Newsweek, US News and World Report y sus principales periódicos, montó toda una campaña internacional acusando a Fidel Castro y a otros dirigentes del proceso de convertir al país en un “baño de sangre” con los juicios de los tribunales revolucionarios y las sanciones de fusilamiento a un grupo de los más connotados criminales de guerra de la dictadura
Las puertas de las bodegas, restaurantes, cafés, tiendas, bancos, instituciones económicas, ministerios y otras muchas dependencias amanecieron cerradas en La Habana el jueves 8 de enero de 1959. La venta de bebidas alcohólicas quedó prohibida. Las principales calles se engalanaron colocando banderas cubanas y del 26 de Julio en dependencias estatales, en comercios y viviendas. Así se dispuso para que todo el pueblo pudiese dar una calurosa y hermosa bienvenida a Fidel Castro y los barbudos de la Sierra Maestra.
Siempre me pregunté dónde y cuando nació la expresión “Fidel sacude la mata”. Investigando para poder escribir esta sección sobre lo que aconteció en el primer año de la Revolución cubana pude establecer que el 21 de junio, en un discurso en la ciudad de Baracoa, Fidel Castro la empleó. Entonces dijo: “La mata habría que sacudirla por arriba y por abajo también. ¡Sacudirla!” ¿Se utilizó antes? ¿Quizás? Poco más de un mes había transcurrido de la firma de la Ley de Reforma Agraria que, como sabemos, sacó a flote que había gente que pasaba como simpatizante o militante de la Revolución y, en realidad, no lo eran. En esos tiempos hubo muchos arribistas y oportunistas, y algunos tenían cargos importantes.