Entre los días 22 al 31 de enero de 1962 —en Punta del Este, Uruguay—, había sesionado la VIII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores que fuera convocada por el Consejo Permanente de la OEA con el vil propósito de promover nuevas sanciones económicas y políticas contra el Gobierno Revolucionario cubano.
La decisión de reclamar una indemnización para Cuba por daños ocasionados como consecuencia de la invasión, sorprendió al Gobierno norteamericano.La fecha del 17 de mayo de 1961 —inicio de la batalla por la indemnización—, ha pasado a la historia como el día en que Fidel desmoronó las expectativas de los imperialistas, que esperaban la aplicación de duras condenas para impulsar su campaña de descrédito contra Cuba.
El 23 de enero de 1961, el teatro de la CTC se llenó de la alegría desbordante de quienes representaban a los jóvenes del Segundo Contingente de Maestros Voluntarios que habían terminado el curso preparatorio en la Sierra Maestra. Todos estaban expectantes en espera de la llegada del Comandante en Jefe y jubilosos cantaban, una y otra vez, el himno cuyos versos iniciales decían: “Las aulas de los montes se abrirán a la verdad,/ las aulas de los montes nunca más se cerrarán./ Las aulas de los montes sus maestros tienen ya…”.
En los últimos meses de 1960, fueron armadas las unidades de las Milicias Nacionales Revolucionarias que se venían formando y preparando desde principios de año. En Santiago de Cuba, el domingo 13 de noviembre de 1960, numerosos batallones recibieron sus armas y desfilaron, con mucho entusiasmo y fervor revolucionario, desde el Alto de Quintero hasta el aeropuerto Antonio Maceo.
Fidel, Raúl, Vilma, Celia y otros dirigentes estuvieron presentes en el desfile y, en áreas aledañas al aeropuerto, el jefe de la Revolución les dirigió la palabra.
El 28 de octubre de 1962, cuatro días después de haberse instalado el bloqueo naval y aéreo alrededor de Cuba por las fuerzas armadas de Estados Unidos, Cuba conoció que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas había decidido –sin informar ni consultar al Gobierno Revolucionario–, retirar los cohetes nucleares, que había instalado en nuestro país, previa consulta con la dirección revolucionaria.
Fidel hace 50 años
Renunció al cargo, no a la Revolución
Con el triunfo de la Revolución cubana, el primero de enero de 1959, el Gobierno Revolucionario quedó, oficialmente, bajo la dirección de un Consejo de Ministros, encabezado por el doctor Manuel Urrutia Lleó y el doctor Miró Cardona. Ninguno de los dos comprendió ni asimiló el verdadero sentido de la Revolución.
Desde la primeras horas del 17 de julio de 1959 el pueblo mostró su incondicional respaldo al Jefe de la Revolución.
Con las primeras luces del alba del martes 28 de mayo de 1957, un certero disparo hecho por Fidel Castro a la caseta que resguardaba el equipo de radio de la guarnición del Uvero, fue la señal que inició el combate más violento del Ejército Rebelde contra las fuerzas de la tiranía. Lo ocurrido aquel día marcó un hito en la lucha guerrillera.
CAPACIDAD DE RESISTIR Y VENCER LAS ADVERSIDADES