Está ahí, junto a la carretera, en el camino hacia el mar. Ayer fue granja anodina. La bravura y la audacia de los mejores hijos del pueblo la hicieron hito en nuestra Historia. De allí se disparó, en santa indignación, la vergüenza martiana, rescatando el legado mambí. Hoy es sagrado museo que guarda, para generaciones futuras, emocionantes recuerdos de una jomada de gloria y patriotismo.
Roja y blanca... o blanca y roja.
Roja y blanca... o blanca y roja.