Quizás algunos ilusos, descolocados y enemigos acérrimos de Cuba pensaron que la Revolución de la mayor de las Antillas se iría a bolina tras la partida física de su líder histórico, Fidel Castro, pero otra vez se equivocaron, y nuevamente de qué manera.
Durante casi 60 años, los sucesivos regímenes de Estados Unidos, secundados por no pocos de sus conocidos aliados y gobiernos títeres de América Latina y otras regiones, apostaron a lo que siempre denominaron la era post-Castro.
Aun sin estar físicamente entre nosotros, el Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara y el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, continúan siendo hoy eternos luchadores contra el criminal bloqueo que todavía le mantiene Estados Unidos a la mayor de las Antillas.
Por estos días cercanos a su cumpleaños se inauguró en La Habana una muestra gráfica sobre Fidel Castro, titulada “Retrato Íntimo”, que incluye impresionantes instantáneas de numerosos encuentros sostenidos por el líder histórico de la Revolución cubana en sus últimos años de vida con dignatarios y personalidades internacionales, fundamentalmente de la Patria Grande.
En cualquier país, ciudad o región del mundo Fidel Castro es un hombre presente en la vida cotidiana de millones de seres humanos, a pesar de la partida física del líder histórico de la Revolución cubana el pasado 25 de noviembre.
En Managua, sede por estos días del XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, se siente ya la presencia del eterno Comandante en Jefe de la mayor de las Antillas, un paradigma para los pueblos de la mayoría de las naciones del planeta tierra, y especialmente para los de Latinoamérica y el Caribe, además de África y Asia.
Evo, figuras entre los más agradecidos que acompañan a Fidel, como dice una hermosa canción dedicada al líder de la Revolución cubana, tras el inicio de su viaje a la eternidad, y a quien en la Patria Grande le repetimos por estos días: Padre mío no nos sueltes de la mano que aún no sabemos andar bien sin ti.
Nadie consiguió asesinarte, ni con más de 600 atentados contra tu vida, ni derrotarte con continuas campañas mediáticas y agresiones contra tu pueblo, porque Fidel, naciste para vencer y nunca para ser vencido.
Partiste el día que escogiste para ello, después de enseñar a los cubanos y mostrar al mundo que la Revolución que lideraste será invencible y eterna, como siempre lo fuiste y serás Fidel, padre de todos tus compatriotas, de la Patria Grande y de millones de seres humanos en el mundo.