Del 28 al 30 de marzo de 2002 fueron días inolvidables para esta histórica tierra del oriente cubano, no solo por lo referido, sino porque un hombre de estatura de Gigante caminó con su paso largo y fuerte las calles de los municipios de Bayamo, Manzanillo, Campechuela, Pilón y Buey Arriba, estrechó cientos de manos, e hizo sentir su presencia de Líder, camarada, amigo…