Era septiembre de 1973, en la provincia de Quang Tri, Vietnam. La «tierra de acero» aún olía a pólvora, se sentía la atrocidad de la guerra. Los vietnamitas seguían luchando por el derecho a la independencia y la libertad de su pueblo, pero Quang Tri era territorio libre y Fidel, en nombre de Cuba, estaba allí para acompañarlos.