Desde la segunda semana de agosto de 1958, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz concentró sus esfuerzos en la adopción de medidas encaminadas a iniciar los preparativos para la Contraofensiva Estratégica, ya que: “La derrota de la ofensiva enemiga, después de 74 días de incesante combate, significó el viraje estratégico de la guerra”. Con la derrota de la ofensiva de la tiranía se consolidó el Primer Frente José Martí, y las 507 armas ocupadas al ejército permitirían organizar varias columnas que ampliarían el escenario de la guerra.