«La noticia de que formaría parte de la escolta de Fidel me cambió la vida», confiesa José Alberto León Lima, a quien el Comandante en Jefe apodó Leoncito, y desde entonces casi nadie lo llama por su nombre.
Cuando a finales de 1958 se incorporó a la Columna 17 Abel Santamaría, del ii Frente Frank País, nunca imaginó que algunos meses después sería designado como escolta del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y lo acompañaría en la Caravana de la Libertad de camino a la capital del país.