El 22 de noviembre del 2022 parece no haberse alejado en el tiempo. Es que -tal cual ha expresado una joven poetisa cubana- Fidel es un sentimiento. Y por eso da la impresión de que, ahora mismo, y a cada instante renovado, se está inaugurando en el barrio moscovita de Sokol el monumento dedicado al Comandante en Jefe; y pareciera que en estos instantes los dignatarios Vladimir Putin y Miguel Díaz-Canel Bermúdez están compartiendo ideas y sentimientos a propósito del hecho, así como sucedió aquella vez de noviembre.
Cuando lo que median son los sentimientos, cuando a pesar de paisajes y costumbres muy distintos las almas de dos naciones se buscan y comprenden de modo admirable, puede afirmarse que se está ante un hermanamiento, ante una cercanía que no podrá ser disminuida por percance alguno. Es el caso del abrazo, tan sentido y firme, que se dan Cuba y Rusia, dos patrias que en décadas de relaciones han vivido una historia común muy rica.
Los hombres y las mujeres de bien hablan lenguaje común: el humanista. Y como andan siempre sumergidos en lo esencial, asumen las fronteras que tiene el mundo como simples líneas administrativas. Desde esa visión tuvo lugar un histórico encuentro entre el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y la Brigada estadounidense de Jóvenes Let Cuba Live, de la Asamblea Internacional de los Pueblos.
«El campo huele a lluvia
reciente. Una cabeza negra y una cabeza rubia
juntas van por el mismo camino,
coronadas por un mismo fraterno laurel.
El aire es verde. Canta el sinsonte en el Turquino…
Buenos días, Fidel».
(Versos de Nicolás Guillén. Publicados por primera vez en el Suplemento del periódico Hoy, el 29 de junio de 1960, con el título «Buenos días, Fidel»).
En Cuba, cada encuentro de la dirección del país con sus colaboradores de la Salud que han partido hacia otras latitudes para compartir saberes y echar la suerte con miles de seres humanos, se convierte en un homenaje a la hermandad que tanto desveló a la Revolución desde su nacimiento, y que tanto inspirara al Comandante en Jefe Fidel.
Los Joven Club de Computación y Electrónica, nacidos en Cuba por idea del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, cumplirán 32 años este ocho de septiembre. Ellos, a través de más de 600 instalaciones, tienen presencia en todos los municipios del país, y han graduado a 4,7 millones de cubanos en diversos cursos, afirmó recientemente el ministro de Comunicaciones, Jorge Luis Perdomo Di-Lella.