«¿Cómo he quedado?», le pregunta Fidel a su compañero de estudios Benito Besada.
 
«Lo hiciste mal, posiblemente te den cadena perpetua», le respondió al abogado, mientras el jurado deliberaba.
 
Poco antes, el joven revolucionario entró a la Sala de lo Criminal de la antigua audiencia de Las Villas (hoy Sala Primera de lo penal del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara). Era el 14 de diciembre de 1950.