«Si Fidel estuviera…», hemos dicho alguna vez en cualquier diálogo franco, o en las conversaciones que nacen al calor del día en plenos avatares. Es una frase omnipresente, quién lo duda, como el ejemplo y estampa misma legada por el Comandante en Jefe.
Esa expresión viene a ser sinónimo de justicia, de orden, de respeto, porque nos enseñó durante casi 60 años a estar en pie de lucha junto a este pueblo, a velar cada detalle de forma aguda y palpar la realidad con las propias manos. «Con el Comandante no había casualidad», dicen todavía muchos.
Este 13 de marzo se cumplen 63 años del asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj por los jóvenes del Directorio Revolucionario, quienes guiados por el líder estudiantil José Antonio Echeverría, pretendían ajusticiar al dictador Fulgencio Batista y eliminar así la estela de sangre que este causaba al país.