“El pueblo lo llama el caballo y es cierto/ Fidel montó sobre Fidel un día/ se lanzó de cabeza contra el dolor, contra la muerte;/ pero más todavía, contra el polvo del alma”. Con estos versos repletos de bríos describió en 1962, el argentino Juan Gelman al elegido de Birán, al hombre que nació en la casona amarilla de la finca Manacas, el 13 de agosto de 1926, a las dos en punto de la madrugada; cuando dicen, las luces de los candiles estaban por agotarse.
Nunca antes el mes de diciembre había sido tan rebelde como aquel de 1958. Porque lo dictaba la ofensiva guerrillera desatada por las fuerzas del Ejército Rebelde, al mando de Fidel, contra la dictadura batistiana, poco a poco la libertad bajó de las montañas; poco a poco en pueblos y ciudades la bandera cubana salió a ondear en balcones y fachadas de las casas. Por fin, ondeaba la Revolución en las calles.