El 13 de agosto recordaremos el nacimiento de un hombre que marcó la historia no solo de Cuba, no solo de América Latina, sino de toda la humanidad: Fidel Castro Ruz.
 
Celebrarlo hoy no es solo un acto de memoria: es un imperativo político y moral. Es un acto de resistencia. Es un grito que atraviesa este mundo desgarrado por las guerras, la miseria, el dominio de las multinacionales y del imperialismo, para afirmar que otro camino sigue siendo posible. Y es el camino que Fidel trazó con su palabra y con su acción.