“Combatientes revolucionarios cubanos, a su vez, han derramado su sangre ayudando pueblos de otros continentes, ayudando pueblos africanos, y la han derramado ayudando pueblos latinoamericanos. Eso forma parte también de lo mejor de la tradición de nuestra patria y de nuestra Revolución.”

“Nuestro país es uno de los que más preparado está para enfrentar obstáculos, y no sólo ha dado pruebas de gran abnegación sino también de solidaridad con otros pueblos, como los esfuerzos que realizó en Haití antes del terremoto, y mucho mayores después”.

 

“(…) lo que este mundo necesita es la globalización de la solidaridad, ¿y qué quiere decir eso? Quiere decir, tal como yo lo interpreto, un mundo diferente, un mundo más justo, un mundo en que el hombre sea hermano del hombre, en que todos los adelantos de la ciencia y de la técnica estén no al servicio de la muerte, sino al servicio de la salud, de la vida, del hombre, de la tecnología, para producir lo que se necesita y que es posible producir”.

“Considero que la primera cualidad del obrero debe ser la generosidad, su espíritu de solidaridad con los demás obreros; que el peor vicio en un obrero, en un hombre que suda la camisa, en un hombre que sabe lo que es el trabajo y lo que es la penuria, el peor defecto es el egoísmo y a veces actuamos egoístamente.”

“Con el apoyo de los trabajadores y el respaldo de la solidaridad internacional, nuestra Patria ha vencido las pruebas más duras, hemos llegado hasta aquí, y seguiremos adelante, labrando nuestro futuro, sin que ninguna fuerza pueda doblegarnos, intimidarnos ni obligarnos a renunciar a uno solo de nuestros principios”.

“Cuando pensamos en nuestros éxitos, debemos pensar que con nuestros éxitos ayudaremos a otros pueblos, con nuestra técnica ayudaremos a otros pueblos y con nuestros técnicos. Pero, además, pudiera parecer egoísta que nosotros pensáramos en nuestro futuro y nos olvidáramos del resto del mundo; pudiera parecer egoísta cuando hablamos de nuestro futuro ante el hecho real y cierto de los problemas que la humanidad contemporánea enfrenta”.

"¡Con nuestra sangre pagamos únicamente las deudas que tenemos con la humanidad! Nuestros elementales deberes de solidaridad con otros pueblos."

“Es fabuloso el camino que se abre hacia la formación de sensibilidad y apreciación de las artes entre los más jóvenes y hacia el ambicioso propósito de crear una cultura general integral masiva en nuestro pueblo”.

“La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza.

"Si la gran patria de Lenin ayudó a Cuba en momentos decisivos con todas sus fuerzas, justo es que nosotros ayudemos también, en la medida de nuestras fuerzas, a otros pueblos revolucionarios".