27 de octubre de 1969

“[...] a ningún hombre le gusta y a todo hombre le duele que se le tenga que reprochar con razón una falta, un fallo, un incumplimiento del deber. Es muy difícil encontrar un solo hombre que no sienta pena, que no sienta dolor cuando con razón le pueden señalar una debilidad, una falta, una irresponsabilidad”.