De los 150 jefes de Estado que asistieron a la pasada Cumbre del Milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU), ninguno recibió una bienvenida así: casi 3 mil personas --activistas, religiosos, sindicalistas, latinos, negros, inmigrantes, estudiantes, maestros, artistas-- llenaron la iglesia Riverside para escuchar a Fidel Castro.
¿Por qué fue Fidel a Canadá?  En Boyeros, sobre las dos de la tarde, está cayendo un copioso aguacero, cuando el auto que conduce al compañero Fidel se estaciona ante el IL62-M que lo llevará a la ciudad de Montreal "para rendir homenaje a la memoria imperecedera de Pierre Trudeau, estadista de altura mundial a quien, además, me unieron lazos de amistad personal forjados en un sentimiento de sincera admiración hacia su persona", como dice la Declaración que redacta en el propio avión. 
Visita realizada a Canadá para participar en los funerales del ex Primer Ministro Pierre Trudeau, las muestras de agradecimiento de miles de canadienses por la presencia de nuestro Comandante en Jefe y las muestras de amor y apoyo al pueblo cubano. Una reseña de los lazos de amistad entre Fidel y Pierre Trudeau.
Menos de 24 horas después de haber llegado a Canadá, el IL 62-M conduce al compañero Fidel y la delegación que lo acompañó, de regreso a la Patria.  "Este es un viaje récord. Pero debemos correr para llegar lo antes posible a La Habana", le dice en la despedida a nuestro personal diplomático y sus familiares en el hotel Marriot de Montreal.  
"La realidad que en su conjunto están viviendo los niños de América Latina es evidentemente dramática", señaló esta noche el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Comandante en Jefe Fidel Castro, al hablar en la sesión de apertura de la X Cumbre Iberoamericana, que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones Atlapa de esta capital.  En su discurso, dedicado al tema central de esta cita: la situación de la niñez y la adolescencia a las puertas del nuevo milenio, Fidel  basado en datos de organismos internacionales argumentó la difícil situación para este...
"Guarao, del pueblo guarao, en el delta Macuru, en el oriente del país", explica la más joven, "venimos más de 25 horas viajando para verlo a usted (a Fidel) y entregarle este pequeño obsequio que nosotros hacemos; esto es de fibra de moricha, la mata sagrada del pueblo guarao". Luego le dice en su lengua, y le traduce: "Bienvenido a Venezuela y me da mucho gusto haberlo saludado a usted, espero que sean un solo país Venezuela y Cuba.
De haberse encontrado en el tiempo, Bolívar y Martí hubieran recorrido los caminos de La Guaira, como esta tarde lo hicieran Chávez y Fidel, quien en su condición de huésped se convirtió por unas horas en el copiloto de aquel, dejando atónitos a todos los que se tropezaron por el camino.
Realmente el fechado debería ser "aeropuerto de Maiquetía" o  "La Guaira, Venezuela", que son referentes geográficos principales adonde llegó y donde hizo más larga permanencia Fidel  este jueves, en sus primeros momentos en la República Bolivariana. 
El Panteón Nacional, el Cuartel de San Carlos, el Colegio Santa María, donde en 1881 José Martí dictó clases de literatura francesa y de oratoria, la Casa Natal de El Libertador y la Plaza que lleva su nombre, devinieron esta mañana históricos meandros desde donde, con Fidel y Chávez  al frente, avanzó caudaloso, potente e incontenible el pueblo de Caracas que  acompañó a sus dos Comandantes a esta  nueva cita  con la Historia.
Chávez y Fidel marchan por Bolívar. Porque son continuadores de las ideas de unidad americana del Libertador y porque anduvieron por las Cuadras Bolivarianas de esta ciudad de Caracas, que así las llaman los caraqueños aunque lleven en los mapas otros nombres. Las mismas piedras o el suelo todavía adoquinado en algunos lugares que, de enero a julio de 1881, pisaba José Martí para llegar hasta el Colegio Santa María, con un mandato de su conciencia: "Deme Venezuela en qué servirla; en mí tiene un hijo."   Hoy hemos caminado con la historia y entre el pueblo.
El Coliseo Carl Herrera Allen, en esta ciudad del interior, no se llenó por completo. Pero eso es sólo si mira el escaso número de asientos vacíos y no lo que los asistentes tienen que decir. Y sobre todo si se trata de lo que tenían que decirles los campesinos de esta región venezolana a los comandantes Hugo Chávez y Fidel.
Aquí los motivos para la crónica te salen al paso incluso a bordo de un avión en el que caben muy pocos pasajeros y donde te puede tocar de compañero de viaje un joven alto y fornido, con cara de buena gente y vestido de uniforme con una inscripción en el bolsillo de la camisa: Guardia Nacional.