Me decía Randy Alonso cuando me entregó el libro “Todo el Tiempo de los Cedros (Paisaje familiar de Fidel Castro Ruz)” de Katiuska Blanco que “era una biografía no autorizada, pero consentida” por Fidel. ¿Y cómo no puede ser consentida esta obra repleta de olores a cedro, al batey, al tabaco, a la Cuba que soñábamos desde carajitos cuando Radio Habana Cuba retaba al gringo y los orígenes de quien hoy es muestra inequívoca de dignidad para América Latina?