“En su insuperable grandeza, El Libertador, con verdadero genio revolucionario, fue capaz de presagiar que Estados Unidos, limitado originalmente al territorio de las 13 Colonias inglesas, parecía destinado a sembrar de miseria la América en nombre de la libertad.”
“Chávez, un militar revolucionario como lo fueron otros en nuestro hemisferio, llegó a la Presidencia a través de las normas de la Constitución burguesa establecida, como líder del Movimiento V República, aliado a otras fuerzas de izquierda. La Revolución y sus instrumentos estaban por crear. De haber triunfado el levantamiento militar dirigido por él, la Revolución en Venezuela posiblemente habría seguido otro curso. Fue fiel, sin embargo, a las normas legales establecidas, que estaban ya a su alcance como vía principal de lucha.
“Para nosotros, un pueblo revolucionario en un proceso revolucionario, valoramos las creaciones culturales y artísticas en función de la utilidad para el pueblo, en función de lo que aporten al hombre, en función de lo que aporten a la reivindicación del hombre, a la liberación del hombre, a la felicidad del hombre”.
“Chávez es un verdadero revolucionario, pensador profundo, sincero, valiente e incansable trabajador. No llegó al poder mediante un golpe de Estado. Se sublevó contra la represión y el genocidio de los gobiernos neoliberales que entregaron los enormes recursos naturales de su país a Estados Unidos. Sufrió prisión, maduró y desarrolló sus ideas. No llegó al poder a través de las armas a pesar de su origen militar”.
“Desde que conocí a Chávez, ya en la presidencia de Venezuela, desde la etapa final del gobierno de Pastrana, siempre lo vi interesado por la paz en Colombia, y facilitó las reuniones entre el gobierno y los revolucionarios colombianos que tuvieron por sede a Cuba, entiéndase bien, para un acuerdo verdadero de paz y no una rendición”.
"Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible".
“Produce mucho agrado, realmente, y mucho aliento ver hoy que tenemos un partido numeroso en su militancia, aguerrido, con experiencia, con un alto nivel cultural, con una alta educación política, una cultura política y una elevada conciencia revolucionaria, que sabe lo que quiere y que está aprendiendo verdaderamente el modo de alcanzar lo que se quiere”.
“En nuestra sociedad y en nuestro Partido debe imperar un principio: el mérito, la capacidad, la modestia. ¡Y jamás un cargo puede entrañar privilegios de ninguna índole!, y el aprecio de nuestra sociedad a sus militantes revolucionarios no tiene preferencia”.
"El partido es la vanguardia del pueblo, la seguridad del pueblo, la garantía del pueblo. Y qué extraordinaria, qué magnífica, qué bella nuestra suerte cuando no dependemos de hombres, cuando no dependemos de grupos, cuando los hombres son tan vulnerables... "
"Si no hay partido revolucionario, si no hay método revolucionario, no habrá educación revolucionaria. Y si no hay educación revolucionaria no habrá partido revolucionario."