"¡Como nos ha enseñado esta etapa, como nos ha enseñado este período especial! ¡Como ha estado aprendiendo y como aprende cada día nuestra gente! De modo que algún día miraremos hacia atrás... Solo un pueblo revolucionario, un país revolucionario, un país en revolución podía soportar lo que soportó el país y resistir lo que resistió el país para empezar a levantarnos".

"Hay que recordarles a los revolucionarios que no basta tener razón; hay que recordarles a los revolucionarios que no basta saber que es justa la causa que se defiende, sino que hay que saber defender bien esa causa, saber defender bien esa razón, saber emplear métodos inteligentes para ello".

"Mella, desde el primer instante, descolló como un extraordinario combatiente revolucionario (...) ¡Es conmovedora la historia de esta vida tan breve, tan dinámica, tan combativa y tan profunda!"

"No hay revolución sin audacia; y aquel que no sea audaz, no será jamás revolucionario".

“(…) los dirigentes revolucionarios tenemos que estarnos constantemente analizando y autocriticándonos, si no en público, en privado. Siempre debemos estar ajustando cuenta con nuestras conciencias. Y nunca, jamás, podemos estar conformes con nosotros mismos, porque el hombre que esté conforme consigo mismo no es revolucionario”.

“(…) nuestras ideas son las ideas más humanas y más justas. Y no solo son las ideas de nosotros, los cubanos; son las ideas de todos los pueblos progresistas de la tierra, ¡son las ideas de todos los revolucionarios del mundo!”

“(…) es fácil ser revolucionario en tiempos fáciles, el mérito verdadero es ser revolucionario en tiempos verdaderamente difíciles”.

“Una revolución es una lucha larga y dura, y un revolucionario sabe que no puede retroceder un paso, un revolucionario sabe que retroceder en una revolución es perecer (…)”.

“A nosotros no nos asusta este mundo con todas sus dificultades, ni estos tiempos con todas sus dificultades, porque ya hicimos desafíos muy grandes cuando no teníamos nada, cuando no éramos lo que somos hoy, cuando no teníamos las inteligencias que tenemos hoy, cuando no teníamos los talentos que tenemos hoy; y talentos no solo destacados, no solo muy valiosos, sino, además, revolucionarios, conscientes, solidarios, patriotas y jóvenes”.

“En tiempos fáciles cualquiera puede hacer cualquier cosa. En tiempos fáciles, incluso, cualquiera puede ser revolucionario; ahora, solo quien sea gente valiente de verdad, patriota de verdad, revolucionario de verdad se comporta como patriota y como revolucionario en tiempos realmente difíciles”.