Un atleta olímpico no es un vulgar instrumento de prestigio internacional, un objeto que se compre y se venda en el mercado, una mercancía que se usa y después se tira a la basura, es ante todo un ser humano que tiene padre y madre, esposa e hijo, hermanos, amigos, admiradores, orgullo por el reconocimiento que ganó con su esfuerzo y sus sobresalientes méritos. Tiene honor, sobre todo honor.
Al Tercer Mundo le interesa que China esté dentro de la Organización Mundial del Comercio, es la que regula esta actividad; instrumento creado, sin duda —igual que otros instrumentos que ya existen, como FMI e instituciones similares que han impuesto el famoso neoliberalismo, cuyas consecuencias nuestros compatriotas conocen a través de los miles de visitantes que llegan de todas partes y de los cables de prensa relacionados con esa teoría económica cada vez más desprestigiada y más dañina—, como un instrumento de dominio. Todo lo que ha creado el imperialismo después del derrumbe del campo...
El excelente Congreso de los escritores y artistas cubanos que tuvo lugar este año; el igualmente excelente Congreso de los periodistas cubanos, verdaderamente periodistas y verdaderamente revolucionarios, con relación al cual acabamos de tener un consejo ampliado, tan ampliado que estaban todos los delegados del congreso, para hacer un análisis del trabajo realizado. Reuniones como aquella sobre economía, en que participaron cientos de prestigiosos economistas, celebrada aquí en La Habana, y otras muchas cosas que pudieran enumerarse como hechos que incuestionablemente han ido llevando a la...
Como una deuda con los miembros de la Unión de Periodistas de Cuba y los de la Federación Latinoamericana de Periodistas, envío a Granma el discurso pronunciado en un plano familiar y casi confidencial en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el día 12 de noviembre de 1999, algunas de cuyas partes más delicadas revisé cuidadosamente.
Si hoy compartimos con ustedes las caricias de una bandera que ostenta honrosa, sobre un triángulo evocador y orgullosamente rojo, una estrella que quiso y ha sabido mantenerse sola hasta el día en que se una definitivamente a los símbolos de quienes compartimos la misma cultura, la misma historia, la misma sangre y la misma lengua, es porque quisimos ser lo que somos y queremos ser lo que seremos.
Lo más importante habrá de ser su consagración total al más noble y humano de los oficios: salvar vidas y preservar salud. Más que médicos, serán celosos guardianes de lo más preciado del ser humano; apóstoles y creadores de un mundo más humano. Confiamos en ellos y en la convicción de que serán mejores que sus predecesores y actuales maestros, los médicos que hoy les inculcan los conocimientos científicos y las experiencias adquiridas durante 40 años, tanto en Cuba como en heroicos servicios desinteresados que prestaron a países del Tercer Mundo en todos los continentes; médicos dispuestos a...
Cuando en julio de 1991 se inició la primera Cumbre en Guadalajara, no imaginaba siquiera cuál sería la evolución posterior de ese evento. Yo era allí una especie de ave rara, un intruso al que se le perdonaba la vida al admitirlo en aquella sala. Cuba era la eterna excluida de toda reunión en este hemisferio. No pocos me miraban con curiosidad y hasta con lástima. Es posible que casi nadie creyera que Cuba podía resistir el derrumbe del campo socialista que condujo al doble bloqueo que abruptamente habría de soportar nuestro país.
El trabajo de las cumbres no es trabajo de un año ni de dos, sino un trabajo de tiempo, y sus frutos no son los que se ven de inmediato, sino los que se verán en el futuro como consecuencia de este gran esfuerzo de unidad y de integración que vamos haciendo, y sin desanimarnos, porque la Europa unida o integrada, o en la primera fase de la unión y la integración de hoy, comenzó hace más de 40 años, aunque ellos tuvieron la posibilidad de disponer de más tiempo.
En el caso de Elián, no hay solo una injusticia, hay por lo menos tres hechos graves: el viaje era ilegal, la operación era una operación de contrabando y fue organizada por un delincuente que nunca trabajó en toda su vida, culpable de que murieran 11 personas, entre ellos niños, ocasionando la tragedia de esa criatura, que no había cumplido 6 años, y la pérdida de su madre.¿Qué derecho tenían las autoridades de Estados Unidos de tomar ese niño y entregárselo a un pariente que lo había visto una sola vez y que lo ha convertido en una mercancía y en un vulgar y grosero negocio(...)?
Al observar el elevado número de ciudadanos cubanos transportados a Estados Unidos en lanchas rápidas que procedentes de la Florida regresaban sobrecargadas o embarcaciones precarias financiadas desde Miami, hoy, a las 9:30 de la mañana, solicitamos a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana que nos informara con urgencia cuántas mujeres y niños había entre los 89 ciudadanos cubanos que habían arribado a las costas de ese país del 2 al 6 de marzo. El Ministerio de Relaciones Exteriores hizo la solicitud, y le rogó una respuesta urgente.
La mafia y la extrema derecha de Estados Unidos han lanzado todas las fieras al ruedo. Los alcaldes al servicio de la mafia en Miami —se habla de tantos alcaldes, pero todos son de la misma área de la ciudad— se han alzado. Los legisladores que responden a sus intereses, los de la mafia, se han revuelto y agitado, presionando al extremo, buscando medidas extrajudiciales, ver cómo mediante algún acuerdo o ley sacan el problema del proceso judicial, que ya de por sí es ilegal, porque no le corresponde a los tribunales de Estados Unidos decidir sobre el tema, y aun así ustedes ven lo que está...
Nuestras palabras fueron intencionalmente tergiversadas. No se mencionó una palabra de nuestra imputación a la mafia cubano-americana como responsable principal de la crisis ya creada, y de los peligros para el niño que de la misma se derivaban. Se nos imputó responsabilizar de esos peligros exclusivamente al núcleo familiar. Fue necesario esclarecer y precisar las fuentes de información y los argumentos en que se basaban nuestros justos temores.