Discursos
El decadente sistema capitalista imperialista en su etapa de globalización neoliberal carece ya en absoluto de soluciones para los grandes problemas de la humanidad, cuya cifra de habitantes se ha cuadruplicado en apenas un siglo. No tiene porvenir posible. Destruye la naturaleza y multiplica el hambre. Nuestra experiencia noble y humana en numerosos campos será útil a muchos pueblos del mundo. Frente a los cambios de clima, las afectaciones al medio ambiente ocasionadas por otros, las crisis económicas, las epidemias y los ciclones, nuestros recursos materiales, científicos y técnicos son...
Deseo que este lugar sea ejemplo de espíritu ecuménico. Las creencias y motivaciones religiosas de miles de millones de personas no necesitan ni podrían ser cambiadas; las intransigencias y los odios entre hombres y pueblos sí pueden y deben ser erradicados. Los que rechacen tal alternativa estarían negando la condición humana de nuestra especie.
Nosotros, que fuimos las primeras víctimas, y seguimos siéndolo, como estos hechos lo demuestran, fuimos, además, los únicos capaces de resolver definitivamente la tragedia que significaba para los inventores de este método. Cuando vimos que todas las demás medidas, y eran medidas duras, no resultaban suficientes, buscamos una nueva fórmula que fue la adecuada para resolver el problema. Eso no lo pueden negar ellos, ¡no pueden ni siquiera intentar negarlo!
Ocuparemos ineludiblemente el primer lugar del mundo en el campo de la salud, cuyos nobles y humanos beneficios estarán al alcance de todos nuestros compatriotas en centros de salud que serán de excelencia, sin pagar un solo centavo.¡Eso es el socialismo que estamos dispuestos a defender, hasta la última gota de sangre, frente a las amenazas de una tiranía mundial fascista!
Todo comenzó desde la llegada a Cuba del señor Cason. El arresto de varias decenas de mercenarios que traicionan a su patria a cambio de privilegios y el dinero que reciben del gobierno de Estados Unidos, y la pena capital a delincuentes comunes que con una pistola y cinco armas blancas secuestraron una embarcación de pasajeros en la Bahía de La Habana, fueron consecuencia de una conspiración urdida por el gobierno de aquel país y la mafia terrorista de Miami.
Los que creían que el ascenso del imperio a la condición de única superpotencia, cuyo poder militar y tecnológico no tiene contrapeso alguno en el mundo, produciría miedo o desaliento en el pueblo cubano, no tienen otra alternativa que asombrarse ante el valor multiplicado de este valeroso pueblo. Un día como hoy, fecha gloriosa de los trabajadores, que conmemora la muerte de los cinco mártires de Chicago, declaro, en nombre del millón de cubanos aquí reunidos, que haremos frente a todas las amenazas, no cederemos ante presión alguna, y estamos dispuestos a defender la Patria y la Revolución...
Se le veía una gran fuerza al sol; porque aquí hay dos soles en este momento: el sol que vimos esta mañana y el sol que hemos visto a nuestra llegada a este país, y el sol que estamos viendo aquí en esta escalinata y en esta plaza. Son las ideas, son las ideas las que iluminan al mundo, son las ideas, y cuando hablo de ideas solo concibo ideas justas, las que pueden traer la paz al mundo y las que pueden poner solución a los graves peligros de guerra, o las que pueden poner solución a la violencia. Por eso hablamos de la batalla de ideas.
Deseo asegurarles algo parecido a lo que dije ante el tribunal espurio que me juzgó y condenó por la lucha que iniciamos hace hoy cinco décadas, pero esta vez no seré yo quien lo diga; lo afirma y augura un pueblo que llevó a cabo una Revolución profunda, trascendente e histórica, y supo defenderla:
¡Condenadme, no importa! ¡Los pueblos dirán la última palabra!
Hace apenas 30 años la humanidad no tenía la menor conciencia de la gran tragedia. Entonces se creía que el único peligro de extinción estaba en la cifra colosal de armas nucleares listas para ser disparadas en cuestión de minutos. Sin que amenazas de esa índole hayan cesado en absoluto, un peligro adicional, aterrador y dantesco, la acecha. No vacilo en utilizar esta frase fuerte, al parecer dramática. El verdadero drama está en la ignorancia sobre tales riesgos en que hemos vivido durante tanto tiempo.
El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie. Bloqueado nuestro país por la única superpotencia y casi bloqueado por Europa, ambas juntas no podrán derrotar a la Revolución Cubana, entre otras razones porque ambas juntas no poseen ni poseerán jamás el capital humano ni los valores morales para hacer lo que Cuba socialista ha sido capaz de hacer.
Ese es el pueblo que estamos tratando de forjar, ese es el pueblo que se está creando con el sudor y el sacrificio de ustedes y que no tendrá un gramo de parecido con aquel pueblo del 28 de septiembre de 1960 (Aplausos). Recuerdo que yo venía de Naciones Unidas y explotaron unas cuantas bombas en una concentración, digo: "Pero cómo es esto, qué relajo es este si las masas están con el pueblo. Hay que organizarlas." ¡Pero qué pueblo! ¡Qué tenía! El espíritu, el patriotismo, el amor que heredó de los próceres, que heredó de los que combatieron tanto tiempo por nuestra independencia, de los que...
En ningún país de América Latina existe educación gratuita para todos los niños. En ningún país de América Latina existe asistencia médica para todos los niños por igual. En Cuba hubo una revolución que hizo justicia, que estableció la igualdad y la dignidad para todos los ciudadanos sin excepción. Es un país donde no se ve un niño de edad escolar vagando o pidiendo limosnas por las calles. Este es un país donde el ciento por ciento de los niños de la edad de ustedes, en la enseñanza primaria, asiste a la escuela y se gradúa de sexto grado.