“El monstruoso mundo de las injusticias que el imperialismo ha impuesto al planeta, marca el final inexorable de un sistema y de una era a la que no puede quedar mucho tiempo. Éste también se agota”.

“(…) si se derrama una gota de sangre, hay que derramarla por la humanidad y hay que derramarla por ese planeta del cual tiene que vivir y vivirá un día la familia humana, y bajo principios que no serán la explotación y el egoísmo despiadado, que no serán la desigualdad y la injusticia; serán realmente la fraternidad, la verdadera fraternidad, la hermandad y la justicia entre todos los seres humanos que habitamos este planeta, y por eso sí vale la pena cualquier sacrificio.”

“La historia de la humanidad es bastante reciente, se dice que tiene cientos de miles de años, desde que esta surgió como especie, bien definida, y de esa aparentemente larga historia se conoce lo ocurrido hace apenas 5 000 años, solo por algunos rastros que quedan, y en algunos casos están siendo destruidos, como ocurrió con los brutales bombardeos contra Iraq”.

“¿Qué es la revolución? ¿De dónde nace la revolución sino de la explotación, de la injusticia, que engendran la pobreza, la miseria y la ignorancia? Una revolución es precisamente una lucha contra esas injusticias, contra esa explotación”.

“El hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribución de las riquezas y de las injusticias de este mundo”.

“Es deber elemental de los agobiados dirigentes de nuestro complejo mundo, entre otras muchas obligaciones - y sin olvidar el hambre, la pobreza, el subdesarrollo, las enfermedades que diezman regiones enteras, los cambios de clima y otras calamidades- , reflexionar y meditar sobre las causas y raíces que han originado la peligrosa pandemia del terrorismo, y aplicar métodos verdaderamente eficaces para combatirlos”.

“La opresión, la explotación, la desigualdad y la injusticia crean hombres que en el duro momento de una injusta muerte son capaces de conmover un imperio y concitar la admiración de todas las personas honestas del mundo”.

 

“Cuando el privilegio, cuando la injusticia y la explotación y el abuso sean erradicados de todos los pueblos, como fueron erradicados de nuestro país, ¡todos los pueblos igual que nosotros marcharán adelante, y todos los pueblos tendrán derecho a aspirar, lo mismo que nosotros soñamos y aspiramos a un mañana mejor para nosotros y para todos los demás pueblos igual que nosotros!”

“Habrá victorias, habrá reveses, habrá avances, habrá retrocesos; pero el advenimiento de una nueva era, la victoria de los pueblos frente a la injusticia, frente a la explotación, frente a la oligarquía, frente al imperialismo, cualesquiera que sean los errores de los hombres, cualesquiera que sean las concepciones equivocadas que puedan tratar de entorpecer el camino, es inevitable”.

“Tengo mi concepto de que Cristo fue un gran revolucionario ¡Ese es mi concepto! Era un hombre cuya doctrina toda se consagró a los humildes: A los pobres, a combatir los abusos, a combatir la injusticia, a combatir la humillación del ser humano. Yo diría que hay mucho en común entre el espíritu, la esencia de su prédica y el socialismo”