“Los revolucionarios cubanos no somos ni seremos jamás oportunistas. Nuestros propios intereses económicos y nacionales sabemos sacrificarlos cuantas veces sea necesario defender un principio justo, una línea política honorable. Los cubanos no haremos hoy lo contrario de lo que dijimos ayer, ni haremos mañana lo contrario de lo que decimos hoy”.

“Nuestra prensa es revolucionaria, nuestros periodistas, en la radio, en la televisión, son revolucionarios. Nosotros tenemos muchos periódicos, cada organización tiene su órgano de prensa: los trabajadores, la Juventud, el Partido, los campesinos, las Fuerzas Armadas. Hay decenas de periódicos, y todos son revolucionarios”.

"Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas".

 

"(...) cuando en el futuro se hable de esta obra revolucionaria, se hablará de una sola generación, porque en este minuto histórico se han unido todas las generaciones, en este minuto histórico somos una sola generación en pie de lucha, obligados todos a poner nuestro esfuerzo, obligados todos a hacer lo que esté al alcance de nuestras manos, obligados todos a luchar, porque se está defendiendo lo que ustedes quisieron hacer, se está defendiendo lo que quisieron hacer nuestros mambises, se está defendiendo lo que quiere hacer nuestra juventud".

"¿Cuál es la ética de un revolucionario? Todo pensamiento revolucionario comienza por un poco de ética, por un poco de valores que le inculcaron los padres, le inculcaron los maestros, él no nació con esas ideas; igual que no nació hablando, alguien lo enseñó a hablar. La influencia de la familia es también muy grande".

"(...) los valores éticos son esenciales, sin valores éticos no hay valores revolucionarios".

"No hay nada en el mundo que pueda hacer vacilar, que pueda asustar a nuestro pueblo revolucionario".

"La vida cambia, el mundo cambia, la Revolución cambia y tiene que cambiar, y nosotros estamos en el deber, entre todos, entre ustedes y nosotros —nosotros en un sentido más global, nosotros viendo la estrategia general; pero veo que el esfuerzo que hagamos en este campo forma parte inseparable de la estrategia general, vamos entre todos a encontrar las respuestas nuevas o soluciones nuevas a problemas viejos y nuevos".

"Si no hubiéramos tenido confianza en las ideas, si no hubiéramos tenido confianza en el pueblo, si no hubiéramos tenido confianza en las virtudes de nuestro pueblo, que se empezó a gestar allá desde los años sesenta y ocho, en las guerras de independencia, en el heroísmo de aquellos tiempos, en las ideas de Martí, en los esfuerzos de nuestros independizadores, los que lucharon por nuestra independencia, y a pesar de las décadas que nos cayeron de veneno yanki y de corrupción yanki, si nosotros no hubiéramos creído en el pueblo, ¿a dónde habríamos ido a parar?"

"La experiencia, el privilegio de haber vivido todo este proceso revolucionario me da una convicción tan profunda de que se puede creer en el hombre".