"A veces podemos creernos muy revolucionarios, pero todavía nos faltan muchas cosas que aprender de la Revolución. Y es la gran verdad que mientras más estudiamos, más penetramos en el fondo de los problemas, más comprendemos la historia y todo lo que ha sido la historia de abusos, injusticias y explotación (...) La comprensión de todas esas cosas, el vivir todas esas cosas, tienen que hacernos a todos, y a cada uno de nosotros, más revolucionarios cada día. ¡Yo digo que hoy soy más revolucionario que ayer, y estoy seguro de que mañana seré todavía más revolucionario que hoy!"
"¿Qué nos hace ser más revolucionarios? ¿Qué nos hace sentirnos más revolucionarios? ¿Qué nos hace sentir más apasionadamente la Revolución? Sencillamente el conocimiento, cada vez más a fondo, de la Revolución; el conocimiento, cada vez más a fondo, de los problemas revolucionarios; el conocimiento, cada vez más a fondo, de la teoría revolucionaria; el conocimiento, cada vez más a fondo, de la doctrina revolucionaria."
"Nosotros sabemos que el pueblo no se acobardará; nosotros sabemos que el pueblo está dispuesto a morir junto al Gobierno Revolucionario. Y el pueblo sabe, el pueblo sabe que de esta lucha, que de este proceso, solo podemos concluir con la victoria o con la muerte."
"El primer principio de un ejército revolucionario es el respeto al pueblo, sobre todo el respeto a su pueblo; y es, incluso, el respeto a los enemigos suyos, el respeto al enemigo, que es una de las cosas más difíciles, una de las cosas más difíciles de lograr, y que, sin embargo, a nosotros la experiencia nos enseña que eso es posible (...)"
"Los mercenarios se rinden, los mercenarios levantan bandera blanca; ¡los combatientes verdaderos de una revolución no levantan jamás bandera blanca! Los combatientes de una revolución prefieren mil veces la muerte física a la muerte moral; los mercenarios, moralmente muertos desde siempre, se conforman con preservar la vida física".
" (...) los revolucionarios no trabajábamos por dinero, hay otras cosas en la vida mucho más valiosas que el dinero y hay cosas que no se compran con ningún dinero. No tenemos un gran capital financiero, pero sí tenemos un gran capital humano".
"Revolucionario es también una actitud ante la vida, revolucionario es también una actitud ante la realidad existente. Y hay hombres que se resignan a esa realidad, hay hombres que se adaptan a esa realidad; y hay hombres que no se pueden resignar ni adaptar a esa realidad y tratan de cambiarla: por eso son revolucionarios".
“Lo que un revolucionario no debe nunca olvidar, es que solo el trabajo, y el trabajo con los medios adecuados y la técnica adecuada, es lo único que puede crear los bienes materiales que el hombre necesita. Ese principio económico fundamental es base de la sociedad humana. Eso nunca debe olvidarlo un revolucionario”.
"(...) vivimos una época revolucionaria, una época de hermandad revolucionaria, de solidaridad revolucionaria y de unión entre los pueblos revolucionarios".
"Nuestros hombres no defienden intereses de grupo, defienden ideales, defienden principios, y puedo decir aquí, con la sinceridad y la honradez que siempre me han caracterizado, que el poder revolucionario existe para brindar tranquilidad y seguridad por igual a todos y cada uno de los ciudadanos de nuestra patria, a todos los cubanos, porque de veras queremos hacer una patria como la quería nuestro Apóstol: “Con todos y para el bien de todos”".