Fidel se ha vuelto sinónimo de revolución desde que se publicaron las primeras fotos de aquellos barbudos que derrocaron a un dictador en el ya lejano 1959. Más todavía para nosotros, en América Latina, para quienes ese movimiento era un fenómeno distante en el tiempo y en el espacio –en Rusia, en China, con Lenin, con Mao–. Fue Cuba, con Fidel, quien planteó para nosotros y para tantas generaciones la revolución como actualidad y que era posible en nuestro continente.
 

El libro comienza con los antecedentes de la revolución, para enseguida Fidel relatar su infancia y sus primeras expresiones de rebeldía. A partir de ahí transcurre la historia de Cuba mezclada con su propia vida personal — iniciándose una combinación que nunca más podrá ser deshecha, fundiendo su biografía con la historia de la Isla.