Ochenta años no son pocos años. Esa cantidad de tiempo se acumula en números redondos este 13 de agosto de 2006 sobre las costillas, hombros y cerebro del comandante Fidel Castro Ruz. Aunque su salud ha sufrido serios quebrantos, de los cuales se repone para chasco de unos pocos impíos, parece que aun no le llega la hora. Desde luego, se le aproxima cada vez más como nos sucede a todos en exigencia al ciclo fatal de las vidas, ya sean vegetales, animales o humanas.