En las concepciones de Fidel Castro y en su obra encontramos las bases del pensamiento fundacional de la Revolución Cubana, que es referente insoslayable para su continuidad y no solo para explicarnos el origen o el pasado de ese hecho histórico, sino para profundizar en su presente y en los retos que deben enfrentarse como garantía de su futuro.
Por supuesto que es válido expresar que somos un pueblo ejemplo de resistencia frente a muchos obstáculos y agresiones. Pero esa es una apreciación incompleta, si no se tiene en cuenta que la forma de resistir no se limita a acciones defensivas, sino que incluye la permanente ofensiva revolucionaria.
En su trabajo “Cuba, Excepción Histórica o Vanguardia en la Lucha Anticolonialista” Che Guevara reflexionó acerca de las razones por las cuales Fidel Castro había cimentado la Revolución sobre sólidas bases entre las que destacó (...) “su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias para comprender todo el conjunto de una realidad dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros”.