Creo que Fidel y los hombres que hicieron la Revolución Cubana, y que se convirtieron en casi una leyenda, alumbraron el siglo XX. Los pueblos tienen los líderes que se merecen y lo de Fidel fue el encuentro de un gran líder con un gran pueblo, como lo es el cubano. Siempre he tenido una fuerte admiración por el espíritu de sacrificio y la dignidad de ese pueblo por su independencia y libertad, a poco más de 100 kilómetros de las costas del «gran país del norte». La fortaleza de ese pueblo es la misma fortaleza de Fidel y de los hombres que animaron la Revolución.
Creo que Fidel y los hombres que hicieron la Revolución Cubana, y que se convirtieron en casi una leyenda, alumbraron el siglo XX. Los pueblos tienen los líderes que se merecen y lo de Fidel fue el encuentro de un gran líder con un gran pueblo, como lo es el cubano. Siempre he tenido una fuerte admiración por el espíritu de sacrificio y la dignidad de ese pueblo por su independencia y libertad, a poco más de 100 kilómetros de las costas del «gran país del norte». La fortaleza de ese pueblo es la misma fortaleza de Fidel y de los hombres que animaron la Revolución.
"Nunca te hacía sentir que estabas hablando con una leyenda universal y viviente".
"(...) se fue el último de los modernos, el último de los lideres globales anteriores a la caída del Muro de Berlín. De pronto me inundaron las voces y las imágenes de hombres y mujeres que marcaron la vida política de generaciones en nuestro país, en Latinoamérica y en el mundo. Ideas, programas, compromisos claros y precisos, que tenían su eje en la política como motor transformador, casi incunables en tiempos de posmodernidad y era líquida.
