Fidel Castro interpretó la naturaleza del derecho, del lado de la vida y la dignidad humana. Cuando unió su profesión de abogado con su liderazgo revolucionario, protagonizó un acto y legó un documento con luz de faro para el futuro de su país y de la libertad del mundo.
 

«La Revolución no nació para morir, sino para continuar en el tiempo. Ustedes tienen que conocer cada vez más a Fidel», aconsejó el Comandante de la Revolución y vice primer ministro de Cuba, Ramiro Valdés Menéndez, a los niños del Taller de Museología del Centro Fidel Castro Ruz, entre los presentes en el espacio Con luz propia, promovido por esa institución.
 
Dentro de la jornada por el aniversario 71 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el invitado desentrañó su historia de consagración al proyecto de libertad de la Mayor de las Antillas.

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz asumió una actitud admirable ante los disturbios en La Habana el 5 de agosto de 1994.

Ninguna fuerza supera la del ejemplo. Así lo demostró el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz el 5 de agosto de 1994 cuando encabezó el enfrentamiento a los disturbios generados en La Habana, como más de tres décadas antes descendió de aquel tanque en Playa Girón, pues durante toda su existencia siempre estuvo en la línea del peligro.

Ni los peores planes rindieron el ejemplo de un líder y la valentía popular
 
Autor: Jorge Ernesto Angulo Leiva
 
Los enemigos de la Revolución pretendían construir el relato de protestas espontáneas reprimidas por un gobierno tiránico. Foto: Archivo de Granma

Algunos nombres baten con el frescor de la brisa para ahuyentar el calor del verano, vibran con la magia de las canciones capaces de proyectarnos más allá del tiempo, nos aceleran los latidos como los cinco oros olímpicos de un gigante. En ocasiones, palabras pequeñas soportan los sueños y realizaciones más grandes.