" (...) un pueblo decidido a luchar, lucha en todas partes y desde todas direcciones, cada casa puede convertirse en una fortaleza, cada hombre o mujer en combatientes aislados; no es cuestión de divisiones acorazadas, ni grupos de artillería, ni flotas navales y aéreas".

"Yo creo en los pueblos como en algo vivo, como en algo capaz de hacer la historia, porque son los pueblos los que han hecho la historia, no los hombres. Los hombres pueden interpretar algo, adivinar, intuir una situación histórica determinada, las cualidades de un pueblo; pero si no hay pueblo no hay ni estadistas, ni generales, ni guerreros, ni nada absolutamente".

"Es, por ello, la hora de que todos nos unamos en la tarea de sacar a pueblos enteros y a cientos de millones de seres humanos del retraso, la miseria, la desnutrición, la enfermedad, el analfabetismo, que les hace imposible disfrutar a plenitud de la dignidad y el orgullo de llamarse hombres".

"(...) las revoluciones no pueden depender de un hombre, que el destino de los pueblos no puede depender de un hombre, que las ideas justas no pueden depender de un hombre (...)"

“(...) hombres como estos de Artemisa, jóvenes como estos de Artemisa —que ha dado más de una veintena de héroes a la causa de la libertad, que ha dado más de una veintena de muertos gloriosos a la patria—, son los que han hecho posible el triunfo de nuestro pueblo”.

"Ha sido esta quizás en el mundo la primera revolución donde jamás se asesinó a un prisionero de guerra ; donde jamás se abandonó a un herido, donde jamás se torturó a un hombre; porque esta pauta fue la que trazó el Ejército Rebelde".

"(...) porque sabemos pelear en el campo de la razón y de la palabra, y sabremos invocar el respaldo de todos los hombres libres y de todos los hombres demócratas, y de todos los hombres de sentimiento de la América Latina y del mundo entero".

"¡Rendimos un tributo y lo seguiremos rindiendo no solo a los caídos de hoy, a los caídos de ayer, a los caldos de nuestras luchas de independencia, porque los mártires de la libertad, los mártires del progreso de su pueblo, los mártires del ideal, son los mismos de una organización que de otra, de una generación que de otra, de hoy como la de ayer, como la de antes de ayer. Son hombres que han muerto luchando por un sueño, sueño que no se ha realizado, pero sueño que ustedes y nosotros vamos a realizar!".

"El peor crimen que se pueda cometer contra nadie es matarle la fe; incluso cuando los hombres no tienen otra cosa, mientras conservan la fe, conservan mucho".

"Los hombres que cayeron en nuestras tres guerras de independencia juntan hoy su esfuerzo con los hombres que han caído en esta guerra; y a todos nuestros muertos en las luchas por la libertad podemos decirles que por fin ha llegado la hora en que sus sueños se cumplan."