“Si en Cuba la Revolución fuera derrotada, desaparecería la independencia de nuestro país. Revolución, independencia y soberanía son cosas inseparables en Cuba”.

"Estamos dispuestos a prescindir de cualquier cosa, incluso la vida, menos la dignidad y la soberanía de nuestro país. No somos nosotros los que agredimos, hostilizamos o bloqueamos a Estados Unidos. No exigimos que su constitución y su sistema económico y político sean cambiados. Respetamos rigurosamente los derechos de los demás países. Los nuestros deben ser también respetados".

“(…) Esta es una lucha entre los cubanos y los enemigos de los derechos de los cubanos; esta es una lucha entre los cubanos que quieren justicia, que quieren progreso, que quieren soberanía, que quieren patria, y los que no quieren que los cubanos tengamos soberanía, ni tengamos independencia, ni tengamos derecho, ni tengamos patria”.

 

"Lo que nos caracteriza es precisamente nuestro propio espíritu de independencia, lo que nos caracteriza es la defensa de los principios soberanos de nuestros países, el anhelo de luchar por nuestros pueblos, de acabar con el analfabetismo, de acabar con la miseria, de acabar con el desempleo, de acabar con la falta de asistencia médica, de acabar con la pobreza, de acabar con la indignidad, que bastante había en nuestro país, desde la prostitución, el juego, el tráfico de drogas".

“Nosotros tenemos que conducir el país hacia un camino que nos permita salvar nuestras grandes dificultades, salvarlas siempre sin sacrificar un átomo de honra, porque esa es la línea que nosotros tenemos que seguir en el orden internacional, ¡nuestra soberanía plena, nuestra soberanía absoluta, nuestra autodeterminación más completa!”

“(…) Digo y repito que no nos doblegaremos ante nada ni ante nadie, y que, de la misma forma que hemos resistido a Estados Unidos, estamos dispuestos a resistir al mundo entero para defender nuestra independencia y nuestra soberanía; para defender nuestro derecho a ser un país justo y un país libre; para defender nuestro derecho a nuestras ideas, y para defender nuestras conquistas.

"No se conciben ni la independencia de este país, ni la soberanía de este país, ni el futuro de este país sin el socialismo. El socialismo es la esencia de nuestra Revolución, y esa es la primera reflexión que hacemos todos los días por la mañana para llegar a la conclusión a que hemos llegado, que es ¡socialismo o muerte!"

"El primero de enero de 1959 alcanzamos por primera vez la plena soberanía política. El gobierno de la nación comenzó a ser ejercido plenamente por el propio pueblo cubano, que barrió la sangrienta tiranía impuesta desde el exterior. Desde entonces este noble y heroico pueblo no ha cesado de luchar un solo día defendiendo su derecho al desarrollo, la justicia, la paz y la libertad".

"Nosotros tenemos con qué defender nuestra soberanía, porque tenemos las armas para defenderla y, sobre todo, tenemos lo más importante, tenemos todo un pueblo para defender esa soberanía.